Familia feliz y lentejas especiales

Un día en la vida de... Litto Nebbia
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8 de noviembre de 2003  

En su departamento grande, moderno, blanquísimo, ubicado en Belgrano, se nota la mano femenina. Hay flores en cada rincón, fotos en lugares estratégicos y el más absoluto orden, algo difícil de lograr cuando sólo en el living hay 15.000 discos. Hace cinco años que Litto Nebbia se casó con una mujer muy simpática, la nieta de Libertad Lamarque, que lo mima y acompaña a todas partes. "Funcionamos perfecto. A ella le encanta lo que hago; se divierte. Alexandra es alegre, inteligente y muy compañera. Además, están nuestros hijos, que no viven acá, pero se llevan bárbaro entre sí. ¿Qué más?", dice el músico, que acaba de lanzar Nebbia&Vitale, la melancolía vital.

Siempre madruga. Comenta que duerme entre cinco y seis horas. "Apenas me despabilo un poco, salto de la cama y me pongo a hacer cosas. Chequeo e-mails, copio discos o compongo, siempre con un grabador pequeño encima. El otro día eran las seis menos cuarto y ya estaba escuchando música. Es que siempre tengo unos 200 discos, sólo de la última tanda, aún sin oír. De todo: música clásica, tango, jazz, rock, bossa nova. Soy muy amplio, y todo lo que considero bueno me interesa", explica, mientras disfruta de una medialuna y sigue con la mirada a Lorenzo, su gato mimado.

"¿Si el grupo se llamó Los Gatos por mi cariño hacia ellos? Nada que ver -aclara-. Los Almendra no comían almendras todo el día y, por otra parte, en esa época los gatos no eran tan importantes en mi vida. Pero sí, me agradan los animales. Mi vieja era igual. Me crié entre bichos, cosa que agradezco y recomiendo. Mi hija, Miranda, sigue la línea familiar. Vive estudiando, no tiene tiempo para nada, pero todas las noches le da suero a su gato anciano, de 17 años. Lo cuida como a un hijo, es conmovedor."

Películas, de acá y de allá

Dice que su hija estudia cine porque lo lleva en la sangre. "Para mí, también el cine es importante, es otra de mis pasiones. Tengo una gran videoteca y voy muy seguido a ver estrenos y hasta viejas propuestas que siguen en cartelera. Me gustan especialmente los realizadores neoyorquinos de origen extranjero: todos estos italianos geniales, como Scorsese, Coppola, o judíos, como Woody Allen. A mi criterio, muchas cosas de ellos se asemejan a nuestro pensamiento, por una cuestión de inmigración. Yo me siento más cerca de ellos que de un realizador mexicano. Y eso que amo ese país, viví ahí, tengo amigos y lo frecuento, pero es cultural. Ahora estoy entusiasmado con el llamado nuevo cine argentino. Vi la última de Aristarain, que es muy buena y, además, quedé encantado con El bonaerense y Un oso rojo. Me pone muy contento esta movida. Hoy, el cine argentino es creíble, conmovedor, poético y original."

Le gusta la buena mesa y es un mimado: "Mi mujer amasa el pan y hasta las medialunas. Yo también cocino. Mi especialidad son las lentejas, pero las preparo de una manera tan especial que me lleva todo el día. Es que en casa, de chico, era la comida diaria. Papá era músico, no había un mango y vivíamos en un cuarto, en Rosario. Así, nos pasamos la vida a lentejas. Algunos no lo creen, pero hubo una época en que nunca comíamos juntos porque había un solo plato y una sola cuchara. A pesar de todo, lo recuerdo con humor y hasta con cariño".

Lejos de aquellos tiempos, Litto disfruta de los éxitos y de la familia. "Ya no la tengo a la vieja, y eso para mí fue como un terremoto porque soy hijo único. Pero Alexandra me regaló una familia maravillosa, hasta un nieto, Panchito, que es un sol. Créase o no, el atorrante me dice: Litto, ¿me tocás La Balsa?..."

Nebbia exprés

Técnica: "Me siento al piano y todo fluye, mi grabador lo registra y queda ahí. Tengo horas y horas, años de grabaciones inéditas, de ideas. Pero me da fiaca escucharlas. Por suerte, un amigo, fanático, se ofreció a compaginarlas. Con la computadora hace maravillas, un trabajo chino para mí. Ya dejó listos unos 15 CD, pero faltan más de 80".

Desafío: "La viuda de Waldo de los Ríos me eligió para que musicalizara Don Juan Tenorio, la comedia musical que quedó inconclusa con la muerte repentina de su marido. Así que trabajo duro, no es fácil. Hace dos meses que estoy sentado al piano, que busco voces. Es un gran desafío terminar algo que está parado desde hace 26 años. Y también un honor que me hayan elegido a mí".

Productor: "¿Cómo es mi criterio a la hora de producir? A mí me interesa registrar lo que considero valioso, hago hincapié en algunas cosas que en nuestro país se descuidan".

Gustos: "Es conocida mi admiración por los Beach Boys, especialmente por el compositor. Me gustan sus armonías, hace años que los sigo, incluso les hice un homenaje. Pero escucho de todo. Aprecio las bandas sonoras de películas, música étnica, española, hindú, del mar Caspio, tango nuevo y viejo...".

Desagrado: "No perdería tiempo escuchando música de mal gusto. Aquella que cuando pongo el disco ya sé todos los acordes que van a venir. La cumbia villera no es nada, o sí, el producto de un error".

Cantar, una pasión familiar

Litto canta; su mujer canta; su suegra, también. Y muy bien, al punto que el músico le editó un disco. "Así la conocí a Alexandra. Trajo un demo de Mirtha De Luca, su madre, que estaba por cumplir 70 años y quería dejar grabada su linda voz. Y me encantó. Mi suegra tiene una voz maravillosa, pero hizo un tipo de vida distinta de la de su madre. Prefirió casarse, tener hijos, quedarse en el barrio. En fin, coincidencias, casualidades o causalidades que tiene la vida".

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