La danza argentina que brilla en México

La artista hace una gira por tierra azteca
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9 de noviembre de 2003  

La gran bailarina y coreógrafa argentina Norma Viola y el Ballet Folklórico Nacional que preside vienen cosechando éxito tras éxito en una docena de ciudades de México desde el 8 de octubre, cuando empezó su gira.

La danza inspirada en el folklore argentino será aplaudida en los grandes escenarios de aquel país hasta el 16 de este mes, día en que emprenderán el regreso a la Argentina portando con sus palmas.

Treinta y dos bailarines jóvenes, junto a su directora y personal técnico-artístico, hicieron las delicias del público mexicano en las ciudades de Guanajuato, León, Tampico, Tamaulipas, Michoacán, Nueva Laredo, Matamoros, Río Bravo, Chihuahua y la propia Ciudad de México, entre otras.

Nuestro Ballet Folklórico Nacional fue invitado especialmente al Festival Internacional Cervantino, con sede en la ciudad de Guanajuato, que, como se sabe, acoge en su propuesta multidisciplinaria desde la música clásica y popular hasta las manifestaciones plásticas, pasando por la danza clásica y popular. Se trata de la primera gira del Ballet por México, si bien su fundador, Santiago Ayala -de quien Norma Viola fue partenaire durante años-, ya había dado a conocer algunas expresiones del folklore argentino.

Joyas del repertorio

Entre el riquísimo programa ofrecido en este largo itinerario, cabe citar "Amanecer salteño" y "Danza de las hilanderas", ambas con coreografía de Ayala-Viola, "La cita" (con dos danzas tradicionales argentinas) y "Misceláneas porteñas" del 1900. Es decir folklore con músicas de Ariel Ramírez, Cuchi Leguizamón, Andrés Chazarreta y tangos escritos por Angel Villoldo, Matos Rodríguez, Mariano Mores, Horacio Salgán y Astor Piazzolla, para finalizar con la "Misa Criolla", de Ariel Ramírez, con coreografía de Norma Viola.

En alturas de 3200 metros, como en Metepec, en el marco del Festival Quimera 2003, frente a 3500 personas; clausurando el V Festival Internacional del Estado de Tamaulipas; visitando ciudades como Matamoros, Victoria y Maute (donde fueron ovacionados) y sus hermosos teatros con capacidad para 1500 personas; en una de sus más bellas salas, el teatro Metropolitano de Tampico, con un público de 2000 personas, o en la explanada de El Palomar, en Chihuahua, frente a 3500 espectadores, el Ballet Folklórico Nacional impresionó por la belleza de nuestras danzas, la sólida técnica y el profesionalismo de nuestros bailarines.

Estos jóvenes no podrán olvidar su experiencia en Guanajuato -ciudad típica de las novelas de realismo mágico-, donde fueron aclamados por cientos de compatriotas y un público de 7000 personas que los hicieron llorar de emoción por la fervorosa acogida de los mexicanos, y el broche, al terminar, con empanadas tucumanas y yerba mate.

El Festival Internacional Cervantino, cabe aclarar, celebra su cuarta década de existencia como foro abierto a las expresiones artísticas y culturales de todas las regiones del mundo; una fiesta del espíritu que acoge manifestaciones de treinta y seis naciones a través de foros de música contemporánea, artes plásticas, cine y reflexión académica, y que se prolonga en la algarabía de plazas y calles.

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