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La búsqueda del sello sagrado

La identidad nacional, ese concepto que remite de forma indiscutida a un origen o país, redunda en un directo beneficio económico. La necesidad del marketing de la Argentina
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27 de noviembre de 2003  

El sentimiento de emoción y orgullosa pertenencia que muchos sienten cuando ven en el exterior un símbolo que representa al país es proporcional al de indignación cuando en un stand de algún encuentro internacional, por ejemplo, en lugar de un buen cartel anunciando "Argentina", aparece una hoja A4 mal impresa como única identificación.

La imagen con la que el país elige representarse -dentro y fuera de sus fronteras- no sólo habla de la capacidad de los creativos de graficar la identidad nacional, sino de quiénes somos realmente los argentinos.

Desde hace seis años, Sebastián Guerrini estudia cómo las imágenes afectan la identidad nacional. Graduado en la carrera de Diseño y Comunicación Visual de la Universidad de La Plata, con un posgrado en Tecnologías de la Comunicación, máster en Estudios de la Imagen y a punto de concluir un doctorado en Inglaterra, Guerrini diseñó, entre otros trabajos, la actual identidad visual de la Presidencia de la Nación argentina, ministerios y secretarías de Estado, y la versión hoy en uso del Escudo Nacional argentino.

Además, elaboró un proyecto de marca Nación para el que ya creó más de 60 identidades visuales. De acuerdo con el diseñador, el valor simbólico de representación de origen forma parte de los recursos estratégicos de las economías y políticas nacionales.

"El debate acerca de la marca país está totalmente errado", afirma. "Parece que la discusión es sólo cuestión de los empresarios y no de toda la sociedad. Parte del mismo empresariado lo plantea en ese escenario y es la que más se va a perjudicar. No hay un adentro y un afuera en el tema de marca Nación", explica.

Sostiene además que se comete la equivocación de pensar la imagen país como si fuese la de una empresa. "A lo sumo, la Nación es una articulación de empresas. La idea nacional no puede acotarse a un solo eje. Imaginemos una soga compuesta de muchas fibras. Lo que le da existencia es el entrecruzamiento de las mismas. Si se quiere representar a la Nación hay que buscar un sistema donde cada parte se coordine con el resto", agrega.

Pero, ¿cómo plasmar esa idea en un dibujo? Para Guerrini mientras que el Escudo Nacional es el elemento básico de identificación del Estado, la bandera es el componente más fuerte de identidad. "Formalmente se identifica en todos lados y tiene un carácter positivo. Es el elemento espiritual de la nacionalidad", dice.

El desafío del diseñador es dotar a la enseña patria de nuevos atributos. Por ejemplo, para la exportación de carne argentina, la bandera podría adoptar la forma de una vaca, y lo mismo en frutas, vinos, e iconos turísticos (Cataratas y montañas trazadas como si fueran la bandera).

"Cada área debería tener su propia campaña. El empresario no va a poner dinero para hacer conocer el Escudo, pero sí en algo que lo beneficia. Si el Estado da los recursos de comunicación no deberá poner un peso", dice. Para Guerrini, las imágenes de identidad nacional deben estar al alcance de todos, y sugiere crear un sitio on line desde el que se pueda, bajo ciertas normas, descargar un video institucional o una imagen para aplicar en carteles, remeras o packaging.

El objetivo final

Según Guerrini, la ejecución de un programa que identifique, diferencie y promueva -por ventajas simbólicas- la producción nacional apunta a promover exportaciones, atraer inversiones y a estimular el turismo.

Perfil

Alianza

Diseñó la marca y la campaña electoral de la Alianza, que ganó las elecciones presidenciales en 1999.

Bandera

Con los colores de la enseña patria, Guerrini simbolizó cada producto susceptible de ser promocionado y de reforzar la imagen nacional.

Emblema

Es el responsable de la versión en uso del Escudo Nacional.

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