Zárate: goles argentinos para las penas del Real Madrid

Se marchó de Vélez a préstamo sin cargo porque nadie lo tenía en cuenta; hoy, a los 21 años, es una de las cartas ofensivas de la Casa Blanca
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16 de febrero de 2000  

MADRID.- Había perdido la costumbre, pero Real Madrid vuelve a gritar por un argentino. Fernando Redondo hace ya tiempo que no es Redondo, y Albano Bizzarri no tuvo precisamente un comienzo soñado en el club blanco. Fue entonces cuando, prácticamente de la nada, apareció Rolando "Roli" Zárate, la historia más contada del fútbol español en los últimos días.

Dos goles para sumar dos victorias avalan el entusiasmo de la prensa local. Cuando Mérida parecía encaminarse a un muy valioso empate en el Bernabeu, en el partido de ida de los cuartos de final de la Copa del Rey, llegó el Roli. Con apenas siete minutos en la primera de Real -ingresó por Guti en el entretiempo-, paró una pelota cerca del borde izquierdo del área chica y, sin darle tiempo a picar, clavó el tiro en el primer palo. "¿Quién es el chaval?", se unió el Bernabeu en un grito.

El diario El Mundo lo explicó un par de días después. "El número 36 del Real Madrid -más propio de un jugador de la NBA- no es ningún rookie venido a más. En la Argentina ha compartido vestuario y protagonismo en el campo con gente como Chilavert." De todos modos, su presente en España era mucho más modesto hasta hace apenas una semana. Real Madrid B lo tenía como su gran carta goleadora, pero pocos se lo imaginaban recibiendo un pase de Raúl en el Bernabeu, recinto que pisó por primera vez cuando agonizaba el año último, el 30 de diciembre, jugando unos minutos en un partido en beneficio de la lucha antidrogas.

Los 14 goles que lleva en el filial del equipo mayor fueron su carta de presentación ante la serie de lesiones que afectan a delanteros blancos como Nicolás Anelka, Savio, Elvir Balic, Fernando Morientes o incluso ahora Raúl. Vicente del Bosque, el entrenador de Real que lo venía siguiendo con indisimulado interés, le dio una oportunidad, y Zárate la aprovechó. Como pocos. Y ayer estuvo cerca del tercer tanto, ante Valladolid, cuando ingresó en el segundo tiempo y estrelló un remate en el palo.

Cuatro días después de su aparición ante Mérida, esperó sólo 240 segundos para volver a dejar su marca. "Fue la segunda pelota que toqué, en el vértice izquierdo del área de Málaga. Me fui hacia adentro y busqué el segundo palo porque al arquero le cuesta mucho llegar ahí, y había entrenado ese disparo durante la semana". A los 70.000 espectadores no les debe haber parecido tan sencillo, porque se unieron en un grito de admiración, la misma que reveló la televisión durante dos días repitiendo una y otra vez el gol de un argentino que empezaba a hacerse conocer. "Goleador desde el vientre materno", tituló El País su semblanza, recordando que su mamá, Catalina, embarazada de él, gritaba los goles albicelestes en el Mundial Argentina 1978.

No fue original. Cada uno de los seis diarios madrileños dedicó una nota a Zárate entre el lunes y el martes, y todos apuntaron a lo mismo, la estirpe goleadora de una familia que sólo parece conocer delanteros. El abuelo, Juvenal, llegó a jugar en la selección chilena; Rolando, el padre, fue delantero de Independiente; Néstor, el mayor, jugó en Vélez. Y hay más.

Sergio "Ratón" Zárate, el más conocido, perforó redes en Liniers, pero también en Italia y Alemania, y ahora está en el Puebla mexicano; Ariel marca goles en Elche y Mauro, de apenas doce años, ya se destaca en las inferiores de Vélez. "Son como una dinastía que creció junto a un balón de cuero. Son como una secta", se entusiasmó El Mundo con la historia del hombre que a fuerza de goles hace olvidar algunas de las penas de Real Madrid, que en la liga más irregular de las últimas décadas, y con todos los equipos de vanguardia tropezando cada dos partidos, mantiene asombrosamente intactas sus posibilidades de luchar por el título. Si lo logra, el Roli habrá puesto bastante más que un granito de arena en ese edificio. Y si no, nadie podrá, de todos modos, volver a preguntarse, ¿quién ese ese chaval?

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