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Lecturas, amistades y viajes de una duquesa

Un día en la vida de... Tita Tamames
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27 de diciembre de 2003  

Tita Tamames es duquesa, pero no le entusiasma que lo digan. Se la ve espléndida, pero ella se queja; aclara insistentemente que cumplió 82 años y que no entiende por qué la entrevistan. "¿A quién le puede interesar mi vida? ¡Por Dios! Si hay tanta gente joven con ganas de contar cosas. Yo, por ejemplo, jamás entré en una cocina. ¿Son cosas para decir?", comienza, en tono ácido, la creadora y presidenta durante 10 años de la Fundación Amigos del Teatro San Martín.

Pero con la charla y los recuerdos se va endulzando. Nos recibe en su casa de verano (así llama a la construcción que tiene junto a la piscina, un lindísimo espacio repleto de cuadros con motivos de calas, su flor preferida), ofrece algo fresco y, enfundada en una camisola marroquí celeste agua, que le queda pintada, vuelve a referirse a cuestiones domésticas: "La verdad, no sé freír un huevo, ni preparar un té, desconozco cuán burbujeante debe estar el agua para considerarla hervida. En fin, me interesan otras cosas, como leer, encontrarme con amigas queridas, charlar con mi nieta. También veo televisión, aunque soy terrible con el zapping; por lo tanto, termino viendo nada, excepto a Susana Giménez, a la que quiero mucho".

Viuda del duque José de Mesia y Lesseps, dice que no es nada nostálgica, que vive el día a día, que nunca le gustó remontar fantasmas del pasado. "Por mi edad ya no proyecto, pero tengo un presente muy agradable, trato de pasarla bien. Ahora estoy por irme a Burdeos y tengo una casa en Biarritz, donde paso dos temporadas al año. Me gusta mucho viajar, odio sentirme estancada en un país. Pero ojo, que también uno puede sentirse estancada en París. Yo necesito cambiar de clima, de idioma. No puedo estar siempre en el mismo lugar."

Sus amigas del alma son China Zorrilla y Rosita Zemborain, con quienes suele almorzar y compartir charlas sobre arte, cine, teatro. "Además, con Rosita fuimos socias cuando hacíamos ambientación y vestuario. Somos muy compañeras y tenemos una visión bastante parecida de la vida".

¿Cómo ve el país hoy? "No me gusta hablar de política -dice-, sólo puedo decir que seguimos inmersos en una crisis; la cosa no pasó. Mejoramos en varios aspectos, pero no nos curamos del todo. Amo a este país. ¿Cómo no me va a doler el país? Es como que te nazca un chiquito enfermo. Lo vas a querer con locura toda la vida, a pesar de sus problemas".

Hace calor, pero Tita camina erguida, fresca por el jardín. "No me molesta este clima, me gusta el verano, la primavera, el otoño. Tenemos las cuatro estaciones y eso es maravilloso. En una época estuve casada con un diplomático noruego y no quiero recordar lo que es pasar el invierno allí. Prefiero la Argentina toda la vida. Con sus defectos, pero con gente tan agradable y talentosa; con sus paisajes, como la Patagonia; una gran oferta para ver arte, y el querido Teatro San Martín, del que sigo siendo fiel espectadora".

Tita exprés

Gustos: "No escribo ni pinto, sólo leo, y mucho. Siempre tengo varios libros comenzados, bien variados, pero ahora estoy terminando uno bien frívolo sobre la vida de Lady Di".

Informada: "Estoy al tanto de todo lo que sucede en el país, incluso leo semanarios especializados. Siempre digo que la política no me interesa, pero es inevitable, forma parte de la vida".

Teatro: "Me gusta mucho más que el cine, y voy todo lo que puedo porque me hace feliz. Una obra de teatro la puedo ver muchas veces, en cambio un film, no".

Look: "¿Que tengo fama de elegante? Por Dios, yo soy como soy. No me gusta nada la ropa, por eso siempre ando con camisas indias. No soy nada presumida y, cuando alguien viene con un piropo, lo paro. A los 80 esas cosas me dan vergüenza, y las considero casi una insolencia".

Diva y amiga

Cuando habla de Susana Giménez, una de sus más queridas amigas, a Tita le brillan los ojos. "Es que la adoro. Somos amigas desde hace 40 años, antes de que ella la tuviera a Mecha. Siempre supe que triunfaría, le veía cualidades. Es una diva, pero una diva tremendamente natural. Cuando está conmigo es igual que cuando está en televisión. ¿Acaso existe en la pantalla alguien más sencilla que ella? No. Hay otras que se hacen las importantes, pero no existen. En cambio ella es como es y yo la quiero mucho."

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