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Eligieron a Ocaña para conducir el PAMI

La diputada de ARI, identificada con Elisa Carrió, reemplazará a Juan González Gaviola
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3 de enero de 2004  

El presidente Néstor Kirchner le ofreció el martes último a la diputada de ARI Graciela Ocaña la conducción del PAMI y ella aceptó. "Es para mí un desafío muy grande", dijo la mujer que acompañó a Elisa Carrió en todas sus investigaciones contra la corrupción y que desde la semana próxima reemplazará a Juan González Gaviola.

"Tiene toda la libertad para trabajar. Sé de su capacidad y de su honestidad", respondió Kirchner. Estaban en el despacho presidencial. Dos días antes de terminar el año, el Presidente conseguía sumar a su gobierno a una de las representantes de la oposición.

En los próximos días, Kirchner definirá si Ocaña, a quienes en el Congreso conocen como "la hormiguita" por su laboriosidad, será interventora en la obra social de los jubilados o quedará directamente como presidenta de la entidad. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, dijo anoche a LA NACION que lo más seguro es que el Gobierno encare una normalización del PAMI y la diputada de ARI se quede en el organismo como presidenta.

Kirchner eligió a Ocaña porque con ella pretende dar mayor transparencia a la administración del PAMI, que fue uno de los lugares donde se enquistó la corrupción, y porque pretende, con su incorporación, ampliar la base de sustentación política de su gobierno.

En lo personal, la elección llegó por su reconocida lucha contra la corrupción, por su capacidad de trabajo y por su probada honestidad, confiaron fuentes del Gobierno. Su principal objetivo era poner en el PAMI a alguien "incorruptible" (fue la palabra que usó Kirchner), sin vínculos políticos con el Gobierno.

Ocaña reemplazará a Juan González Gaviola, actual interventor en el PAMI, que había enfrentado algunas denuncias por irregularidades durante su gestión. El Presidente nunca quiso que la salida de González Gaviola fuera traumática porque lo respalda. Pero quería un cambio y por esa razón aprovechó que pasado mañana se vence el plazo de la intervención para buscarle un reemplazante.

El jefe de Gabinete anticipó anoche a LA NACION que González Gaviola permanecerá en el Gobierno. Kirchner le está buscando un lugar para que quede explícito que cumplió con su tarea, que no se le cuestiona su gestión. Alberto Fernández fue quien le comunicó esta semana que no seguiría en el cargo; González Gaviola ya sabía que la historia no podría terminar de otra manera.

Sumar extrapartidarios

Con la llegada de Ocaña, el Gobierno consigue ampliar su base de sustentación política, según dijo Kirchner hace unas horas frente a algunas personas de su confianza, antes de viajar a Chapadmalal. En la conversación que tuvo con Ocaña en su despacho el martes último no se habló de la incorporación de ARI al Gobierno. Eso no es lo que quiere Kirchner, él pretende sumar a personas de varios partidos.

Las gestiones para convencer a Ocaña de sumarse al Gobierno comenzaron hace dos semanas y estuvieron en manos del jefe de Gabinete luego de que el Presidente dio la orden de avanzar. Era la gran jugada para fin del año último que tenía preparada el Gobierno.

La ex diputada Elisa Carrió, fundadora de ARI, nunca quiso que sus principales dirigentes se sumaran al Gobierno. No pudo evitarlo, envuelta en fricciones internas que se volvieron insalvables. Primero, se fue Rafael "Balito" Romá al gobierno porteño; ahora, sufrió la pérdida de Ocaña, aunque ninguno se fue del partido.

En un brindis de fin de año del kirchnerismo porteño que encabezan Fernández y el ministro de Educación, Daniel Filmus, estuvo Romá y, según cuentan, parecía uno más.

Un hombre cercano a Kirchner aclaró ayer a LA NACION que nadie pidió a Ocaña que se hiciera peronista y, menos, kirchnerista. "La elegimos porque comparte un ideal de país", dijo la fuente. De todos modos, Kirchner con esto termina casi de desarticular a la única oposición que lo inquieta: la de Carrió y los suyos.

Cuando Alberto Fernández invitó a Ocaña a tomar un café en su despacho en la Casa Rosada, por orden del Presidente (aunque la idea era suya) y le ofreció el cargo en el PAMI, la diputada dijo que lo tenía que pensar. Faltaban dos días para la Navidad y quería hacer un análisis profundo.

El sábado último llamó al jefe de Gabinete para transmitirle que tenía algunas dudas. Entonces, quedaron en verse el lunes último. Allí se enteró en qué estado recibiría la obra social de los jubilados y dio el sí. Lo único que deslizó sobre Carrió fue que veía que había muchos conflictos en el bloque de ARI. Pero no dijo más.

"Todo un desafío"

Al otro día se vio con el Presidente y le dijo que estaba agradecida y que para ella era todo un desafío estar al frente del PAMI, según una fuente de la Casa Rosada. La reunión duró 50 minutos. Lo esencial que le dijo Kirchner fue que tenía libertad para trabajar (esto significa que no iba a haber intocables en la obra social), que confiaban en ella para ese trabajo y que no había condicionamientos. "Esta es un decisión personal muy importante y un desafío que voy a enfrentar", cuentan que respondió Ocaña.

Lo único que le resta a Kirchner es decidir si normalizará el organismo, pero esto requiere una reforma que se haría por ley para que los dos directores que representan a los jubilados en la obra social sean elegidos por el voto directo de los jubilados. Los otros dos directores los designa el Gobierno y, los otros dos, el sector sindical.

Con la elección de Ocaña, Kirchner pretende dar un mensaje a la corporación corrupta que está asentada en el PAMI: que el Gobierno pretende desarticularla y combatirla. El sí de Ocaña alegró el fin de año presidencial: consiguió a alguien con quien comparte la visión de país y la lucha contra la corrupción y es un referente importante de la oposición que a él le importa.

La tensa relación con Carrió

Graciela Ocaña asumirá como interventora en el PAMI con la premisa que la guió como diputada nacional, primero por el Frepaso y luego por ARI: luchar contra la corrupción. Las líneas generales de su nueva gestión se centrarán en lograr mejoras concretas en las prestaciones mediante licitaciones transparentes. Pero su asunción tendrá una derivación política: la agudización de la crisis en su relación con la líder de ARI, Elisa Carrió, que niega a sus dirigentes integrar el gobierno de Kirchner. La relación Carrió-Ocaña comenzó a deteriorarse a mediados de 2002 cuando la ex candidata presidencial le pidió que se postulara como gobernadora por la provincia de Buenos Aires, ante la falta de postulantes de ARI. Ocaña aceptó en un principio, pero su proyecto era renovar su mandato como diputada. Es por ello que se arrepintió en cuestión de días. Y Carrió no la perdonó.

Saliente y entrante

Juan González Gaviola

  • A cargo. En mayo de 2003 asume como director al frente del PAMI en reemplazo de Horacio Pacheco.
  • Intervención. El 8 de julio de ese año Kirchner lo confirma como interventor en la obra social, por 180 días.
  • Reestructuración. Al asumir, dijo que la mayor parte del presupuesto, de $ 2600 millones se invertiría en asistencia médica.
  • Crítica. Entre otras cosas, fue criticado porque su esposa formaba parte del PAMI.
  • Graciela Ocaña

  • Referentes. La actual diputada nacional por ARI, ingresó en la Cámara baja en 1999, por el Frepaso. Había sido asesora de Carlos "Chacho" Alvarez. Investigó a Emir Yoma, Américo Gualtieri y Germán Kammerath
  • Actividad. En 2001, integró la Comisión contra el Lavado de Dinero de Diputados, desde donde profundizó la investigación sobre la venta ilegal de armas.
  • Curriculum. Es licenciada en ciencias políticas, tiene 43 años y vive en Haedo. Comenzó su militancia en el PJ, en 1983.
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