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Chimentos y panelistas, una horda sin control

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4 de enero de 2004  

"Los intocables del espectáculo" , programa de espectáculos y chimentos con la conducción de Horacio Cabak. Panel: Luis Ventura, Beto Casella, Daniel Gómez Rinaldi, Luis Piñeyro y Marcela Tauro. Lunes a viernes, a las 14, por América.

Nuestra opinión: regular

Jorge Rial ya no está, pero su presencia se hace sentir por la cantidad de veces que en "Los intocables del espectáculo" se promociona su ciclo nocturno "Intrusos en la noche". Lo que sucedió es que Rial se mudó con nombre y todo al espacio de las 22 para hacer un programa "caliente", pero dejó la estructura del ciclo de espectáculos y chimentos para que otro la continuara.

Dura tarea

La tarea no es fácil. Sobre todo si el panel con el que hay que lidiar está integrado por Luis Ventura, Beto Casella, Daniel Gómez Rinaldi y Marcela Tauro. Y como Beto Casella ha hecho las veces de conductor, puede que se haya quedado con algunos "tics" como, por ejemplo, intervenir cuando el conductor no lo hace. Y también puede suceder que como Luis Piñeyro habitualmente está sentado a la mesa en el estudio, ahora que lo mandaron a Mar del Plata para cubrir la temporada, como movilero, no haga lo que le piden sino más bien lo que él quiere.

¿Qué pasó con la conducción? Para la difícil tarea de llevar a este grupo humano se convocó a Horacio Cabak. Y no es que Cabak no sepa hacer lo suyo, pero, al menos por ahora, esa misión lo excede.

Un equipo de periodistas como el ya mencionado es complicado de manejar y cuando tal número de personas queda fuera de control, sucede lo que sucedió en estos días con "Los intocables..." (debutó el 1° de enero): sale desprolijo por donde se lo mire, tanto los móviles desde la costa y Carlos Paz como el piso atravesado por acotaciones superpuestas y órdenes contradictorias.

Para gobernar un ejército como el de "Los intocables del espectáculo" hay que meter miedo, estar más loco que los demás o ser inteligente. Podría decirse que ésos son los secretos, respectivamente, de Jorge Rial, Mauro Viale y Roberto Pettinato. No hay otra forma o, mejor dicho, hasta ahora no se ha visto otra. De hecho, Rial aprendió su propia técnica del maestro Lucho Avilés.

Mientras Horacio Cabak siga haciendo de "buen muchacho" y no tenga -a pesar del nombre y la apertura del programa- nada de "intocable", no lo van a dejar conducir como debe ser. Mucho menos si, además, Cabak tiene que compartir "el poder" implícito en la conducción con Liliana Parodi, la productora, que aparece en cámara amenazando gente -en broma, por supuesto, pero autorizada al fin-.

En el barrio dirían: demasiados generales para pocos soldados.

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