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Complica a Shuberoff una investigación

El fiscal Stornelli estudia si el funcionario posee propiedades en los EE.UU. que no declaró ante la Oficina Anticorrupción
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19 de marzo de 2001  

Una gran turbulencia se experimentará en los próximos días en el despacho del rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Oscar Julio Shuberoff. Y no sólo por el recorte de $ 360 millones que el viernes último dispuso el ministro de Economía, Ricardo López Murphy, para las universidades nacionales.

En Tribunales toma velocidad una investigación que -según las denuncias que figuran en el expediente Nº13.293/00- apunta a demostrar que el rector sería o habría sido dueño de varios inmuebles en los EE.UU., más precisamente en el Estado de Virginia, además de tarjetas de crédito y cuentas bancarias en el exterior, que el titular de la UBA no declaró ni ante la perimida Oficina Nacional de Etica Pública ni ante la Oficina Anticorrupción (OA).

A la investigación que ya lleva adelante el equipo del fiscal Carlos Stornelli se sumará otro frente: en las próximas horas, la OA haría una presentación para intervenir también en el caso. Aportaría nueva documentación y solicitaría al juzgado una copia del expediente para seguirlo de cerca.

Documentos del registro de la propiedad inmueble del Estado de Virginia que constan en la causa -a los que tuvo acceso La Nación - revelan que Shuberoff sería dueño de al menos siete propiedades -valuadas entre 121.999 y 172.000 dólares cada una- situadas en distintas localidades de Virginia.

Varios de esos inmuebles, siempre según los documentos norteamericanos, figurarían en copropiedad con su cuñado, Salvador Vogelman (algunos podrían haber sido vendidos). También está registrado como copropietario un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores, experto en Europa central y del Este.

Sin embargo, de probarse esa información, dejaría en evidencia a Shuberoff, ya que que en la declaración jurada ante la OA no aclaró tener ninguna propiedad en los EE.UU.

La OA decidió poner sus ojos en Shuberoff y abrirle una nueva carpeta tras la publicación de la información acerca de los presuntos inmuebles por la revista La Primera, del periodista Daniel Hadad. Y, en especial, cuando corroboró a través una simple búsqueda en bases de datos en Internet que los inmuebles figuran a nombre del cuestionado rector.

Por otro lado, en las últimas semanas, el equipo del fiscal Stornelli realizó allanamientos y solicitó información por vía oficial sobre inmuebles de Shuberoff en los EE.UU. en general, y no sólo en el Estado de Virginia. La pesquisa tiene dos pilares, explicaron a La Nación en Tribunales: un posible enriquecimiento ilícito y supuestas irregularidades en la UBA.

Shuberoff maneja los destinos de la principal universidad del paísdesde hace 15 años. Este contador de 57 años y arraigada vinculación con el radicalismo logró un récord inusual: convertirse en el único funcionario de nuestro país que se mantiene en el mismo cargo desde el gobierno de Raúl Alfonsín.

Larga trayectoria

Durante todo este tiempo, desde el sillón principal de la UBA supo tejer una amplia red de contactos, dentro de su partido y fuera de él, que le permitió vincularse con cierta comodidad con las agrupaciones estudiantiles, los gremios no docentes y los distintos gobiernos. Incluso, el de Carlos Menem.

Desde que los primeros datos salieron a la luz, Shuberoff no sólo no los desmintió públicamente, sino que cuando fue consultado por un grupo de periodistas, la semana última, se limitó a decir: "No hablo de eso en esta conferencia".

La Nación se contactó anteayer con el vocero de Shuberoff para anticipar que solicitaría la versión del rector respecto de este tema. Pero desde entonces y hasta el cierre de esta edición no obtuvo respuesta alguna, a pesar de los cuatro mensajes que se dejaron ayer en el celular del vocero y dos llamadas al celular del rector, que atendió una mujer que se identificó como su secretaria.

Anteayer, mientras el renunciante secretario de Educación Básica, Andrés Delich, negociaba con el Gobierno una alternativa para evitar el recorte presupuestario a las universidades, Shuberoff -que ya afirmó que seguirá en su puesto hasta que se acabe su mandato, en 2002- estaba en Tandil, en un casamiento.

Respecto del ajuste presupuestario en la educación superior, consideró que al presidente Fernando de la Rúa "le hicieron hacer un disparate" y agregó: "Así como se logró que el gobierno anterior de Carlos Menem diera marcha atrás con algunas medidas, también vamos a lograr que esto quede sin efecto".

La causa

La causa, que ya dio más de un dolor de cabeza a Shuberoff - y que estuvo en secreto de sumario hasta el viernes último- se inició a fines de 2000 con una denuncia del doctor Juan Antonio Mazzei, ex director del Hospital de Clínicas, que depende de la UBA. A ese expediente se sumaron luego otras denuncias y datos anónimos que indicarían un supuesto enriquecimiento ilícito del rector, confirmaron a La Nación en los tribunales federales.

En la querella criminal, Mazzei acusó a Shuberoff de presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público, malversación de caudales públicos y organizador de una asociación ilícita. Según figura en el escrito que ahora investiga Stornelli, hubo una supuesta "interferencia indebida" de Shuberoff en favor de Cibermédica Datatech, la empresa a cargo de la facturación del Clínicas, antes de que Mazzei decidiera reemplazarla por resultar excesivamente "onerosa" para el hospital.

Además, Mazzei señaló que descubrió un mal manejo del personal -incluyendo el pago de sueldos a "ñoquis"- y pagos a delegados gremiales, que serían antirreglamentarios ya que irían contra el estatuto universitario.

La causa, caratulada como "falsedad ideológica", recayó en el juzgado federal de María Servini de Cubría, que se declaró incompetente. Pero mientras la Justicia decide si la magistrada deberá o no continuar en el tema, los fiscales siguen con la investigación.

Pero estos puntos serían apenas algunos de una lista de presuntas irregularidades denunciadas. Entre ellas figura un durísimo dictamen de la Auditoría General de la Nación (AGN), que el año último afirmó que faltaron controles y registros por $ 117,9 millones, correspondientes a 1995. El informe cuestionó el desorden administrativo de la Universidad, la violación a la ley penal tributaria y la dilapidación de los recursos.

Dimensiones

Presupuesto: la Universidad de Buenos Aires (UBA) maneja $ 305,4 millones al año, sin incluir los recientes recortes anunciados por el Gobierno.

Salud: de esa suma, $ 40,3 millones se destinan al mantenimiento de cuatro hospitales que dependen de la UBA: el Clínicas, el Lanari, el Instituto Roffo y el de Tisioneumonología.

Tamaño: la UBA es la universidad más importante de la Argentina. En ella estudian más de 250.000 alumnos y trabajan 17.900 docentes, así como 10.000 no docentes. Según el último censo, unos 6600 profesores trabajan ad honórem. Permanencia: Oscar Julio Shuberoff, de 57 años, es contador. Se desempeña como rector de la UBA desde 1986; su cuarto mandato de cuatro años concluye en marzo del año próximo.

Los bienes que declaró el rector

¿Qué inmuebles y bienes declaró el rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Oscar Julio Shuberoff, ante la Oficina Nacional de Etica Pública y la Oficina Anticorrupción? Según la documentación a la que accedió La Nación , el funcionario afirmó que recibe un sueldo anual neto de 59.037 pesos como rector de la UBA (un promedio de 4919 pesos por mes).

También declaró como propias dos propiedades en Tortuguitas: una de 1452 m2, con una valuación fiscal de 9800 pesos, y otra de 1778 m2, de 15.077 pesos.

En la ciudad de Buenos Aires, afirmó ser propietario de un departamento de 220 m2, en avenida Rivadavia al 4600, valuado en $ 91.813, y del 50% de otro inmueble de 324 m2 en Olleros al 1700 -cuyo valor sería de $ 98.423-, que adquirió con créditos. La otra mitad figura a nombre de su actual cónyuge, Silvia Graciela Quesada, según consta en la documentación.

Por último, el rector de la UBA declaró cuatro inmuebles de tipo "tiempo compartido" en Aruba, de 50 metros cuadrados cada uno, por un total de 61.099 pesos.

Shuberoff afirmó ser el presidente de las constructoras Empryser Aedes SA y Rosal Construcciones SA, de las que recibe 130.000 y 30.000 pesos al año, respectivamente. Pero, según expresó el año último a la revista Noticias, "no hacen trabajos con la Universidad". En la declaración jurada dijo tener cuatro cuentas corrientes en pesos y una caja de ahorros en dólares.

Las declaraciones juradas de Shuberoff nada dicen de supuestos inmuebles en el Estado de Virginia, Estados Unidos. Sin embargo, los informes preliminares de ese Estado que forman parte de la causa -de los que ahora la Justicia procura tener una versión oficial- indican lo contrario.

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