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Simplemente, Celia Alcántara

Enzo Bellomo, su marido, fue galán de su radioteatro y hoy en día llevan 50 años de casados
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22 de febrero de 2004  

Se inicia en la radio como continuista y alcanza popularidad con historias como "Simplemente María", éxito que se convierte en un suceso insuperable de la TV con "Rosa de lejos". Recuerdos de una mujer de carácter, que puso su sello en novelas realistas.

Pero a Celia Alcántara, el éxito no sólo le dio fama y popularidad en nuestro país, sino en toda América latina y en diferentes países europeos. le valieron la consagración y el reconocimiento internacional.

Abogada, escritora, guionista, autora de teatro, directora hoy confiesa orgullosa sus increíbles 83 años y recibe a LA NACION en su confortable piso de Quintana al 200 (las paredes de su enorme living están empapeladas de libros y la mayoría de sus estantes con sus obras de radio y TV especialmente encuadernados) poblado de bellos objetos artísticos, junto a premios, diplomas y condecoraciones que fueron jalonando su carrera. Allí vive con su marido, el actor Enzo Bellomo, con quien ya ha celebrado los 50 años de matrimonio y al que conoció siendo galán de su radioteatro. De esta manera, la autora de tantos éxitos es protagonista en la vida real de una auténtica historia de amor ambientada entre la radio y la televisión.

"Fue en el año 46 cuando me recibí de abogada -comienza a decir con una voz digna de una heroína de sus historias sentada en un amplio sillón Chesterfield- y comencé a alternar las dos profesiones, porque en la radio me desempeñada como continuista y elaborando las glosas y diversos textos para los locutores. Eran años en que nada se improvisaba, todo lo que se decía en el aire alguien lo había escrito y había sido supervisado, por personalidades como don Armando Discépolo (él me enseñó a dialogar, corregía marcaba todo con lápiz rojo) y Miguel de Calasanz, verdaderos maestros, hombres con experiencia que conocían muy bien el oficio. En una oportunidad, Calasanz leyó un texto que escribí sobre "negros spirituals" y salió corriendo por los pasillos de Radio El Mundo gritando: "le salió una gran competencia a Carlos Arturo Orfeo", quien también se dedicaba a esta labor. Y así entre la abogacía y la radio se fue desarrollando mi vida. Hasta que empecé a escribir mis propias historias con tan buena repercusión. En esa época no se hablaba de rating, pero el boca a boca tenía la misma fuerza. Llegué a formar mi propia compañía: "El radioteatro de Celia Alcántara", que tuvo su continuidad en la pantalla chica.

-¿En la radio conoce al amor de su vida?

-Sí, así fue -dice entre pícara y emocionada- y de una manera muy curiosa. Estábamos reunidos en la radio, esperando a los actores, y alguien me avisa que el hombre que había ingresado era Enzo Bellomo, el que debía asumir el rol protagónico de una de mis novelas. Entonces pregunté: "¿Ese es el galán?", porque yo había sugerido a Juan Carlos Palma, que era mucho más alto. De todas maneras, él venía con gran reconocimiento popular, ya que con Nelly Hering su pareja artística, había protagonizado grandes éxitos. Meses después se me acerca y me pregunta si acepto tomar un café con él. Le digo que sí y cuando nos sentamos a la mesa, me sorprende diciéndome: "Tengo muchas cosas para decirle, pero voy a comenzar por el final: me quiero casar con usted". Y aquí estamos, llevamos 50 años juntos, con la felicidad de tener un hijo y dos nietos, afirma riéndose francamente.El respeto y el cariño que Bellomo siente por su mujer son más que evidentes. Fue él quien nos recibió en la puerta de su domicilio, pero inmediatamente se retiró de la casa. Le pedimos expresamente que se quedara para dialogar con ambos y fotografiarlos juntos, pero adujo la necesidad de concretar unas diligencias. Celia nos confiesa más tarde: "Siempre hace lo mismo... quiere que yo sea la protagonista excluyente, es un hombre muy generoso. Enzo es un gran actor, fue el preferido de Cunill Cabanellas.

-¿En sus novelas hay elementos y situaciones autobiográficas o surgen de su imaginación?

-Como decía Santa Teresa, la imaginación es la loca de la casa. Yo me crié en un hogar donde no tuve privaciones, fui querida, mimada y pude cumplir mis sueños. A la hora de escribir vuelco ideas y sentimientos muy fuertes y quizá gran parte de mi personalidad y temperamento. ¿Tengo carácter, eh? Pero confieso que desde chica fui una ávida lectora. Pero nunca quise plagiar... simplemente por vanidad.

-¿Sus heroínas siempre son mujeres muy luchadoras que deben enfrentan adversidades.

-Sí, algunas han dicho, porque así lo he marcado, que tenían fuerza, valor. Yo diría... ovarios. Y ahora estoy convencida de que esas situaciones son las que conquistaron a los públicos de otras nacionalidades y de diferentes clases sociales. Mis novelas plantean conflictos y por lo tanto no moralizan. Estas historias tienen heroínas bien femeninas (yo de masculino nada, aclara) y plantearon el derecho a ser madre soltera y a trabajar. Esas obras son como hijas viajeras a los que se les puede seguir su derrotero por el mundo. Se están dando con otros nombres y en otros idiomas y veces ni me entero.

-Con "Rosa de lejos" y "Muchacha italiana viene a casarse" se afirma que recibió cifras millonarias.

-No sé si millonarias, pero esta profesión me brindó además de la realización personal, un gran bienestar y debo decir que siempre pagaron lo que pedí y más, pero de la misma manera señalo que el recuerdo que tengo de muchísimos años, es que a las 2 de la madrugada, Enzo se acercaba al escritorio donde yo seguía escribiendo -según las épocas (a mano, en la máquina de escribir o en la computadora)- y apagaba la luz, para que me fuera a dormir. Porque fui muy rigurosa con el trabajo, nunca trabajé menos de 10 horas diarias y entregué siempre los capítulos a tiempo.

Tarea que no ha dejado, ya que actualmente la autora sigue escribiendo novelas para la TV mexicana.

Vida y obra

  • Radioteatros: "Para alcanzar una estrella"; "La usurpadora"; "Agonía de amor"; "La extraña pasajera"; "Ninguna mujer vale tanto"; "Nunca te olvidaré"; "El cerco de espinas"; "Como nos dejan vivir"; "Su propia justicia"; "La dicha está en otra parte"; "Problemas de amor"; "Nadie dice tu nombre"; "Por mi propia culpa"; "El hombre que quise ser"; "Mujeres casadas"; "Una mujer al margen"; "Llamada de un extraño".
  • Divulgación: ofreció un ciclo de charlas denominado "Habla una mujer de nuestro tiempo".
  • Novelas publicadas: "Echa tu pan sobre las aguas"; "Ven conmigo"; "Ella, la ausente" y "Las divorciadas", entre otras.
  • Premios: entre los premios recibidos se destaca el Gran Premio de Honor de Argentores por su trayectoria, entidad en la que ejerció la vicepresidencia y luego la presidencia.
  • El paso por el cine: con "Rosa de lejos" se realizaron numerosas versiones en TV y se filmaron dos películas.
  • Telenovelas: "Rafael Heredia, gitano", "El regreso de Rafael Heredia", "Simplemente María" (que fue la base de "Rosa de lejos" con dirección de María Herminia Avellaneda) y "Muchacha italiana viene a casarse" fueron sus telenovelas de mayor repercusión. Tuvo a su cargo la adaptación de "La señora Ordóñez", de Martha Lynch.
  • Voces y actores: en "El teleteatro de Celia Alcántara" trabajaron Susana Rinaldi, Fernando Heredia, Mabel Landó y Enzo Viena, entre muchos otros.
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