Críticas al servicio de trenes y al manejo del sistema satelital

La Auditoría General detectó incumplimiento de contratos
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28 de enero de 2004  

Primero fue el Correo Argentino; después, Thales Spectrum, concesionaria del control del espectro radioeléctrico. Ahora, el sistema de transporte ferroviario y la explotación de una órbita satelital son los blancos de la Auditoría General de la Nación (AGN), que vuelve a señalar, en ambos casos, "graves incumplimientos" que -de ser considerados por el Estado- podrían dar lugar a la rescisión de sendos contratos.

Los informes de la AGN y las posteriores anulaciones de concesiones, por parte del Gobierno, al Correo Argentino y Thales Spectrum, se dan en el contexto de la renegociación de los 62 contratos de servicios públicos privatizados.

Según explicó a LA NACION el auditor general, Leandro Despouy, la AGN elaboró a pedido del ministro de Economía, Roberto Lavagna, "y como insumo para la renegociación (de los contratos)", un informe muy crítico respecto del servicio de transporte ferroviario de pasajeros y de carga.

El servicio, afectado

Los concesionarios de ambos servicios fallaron en sus obligaciones contractuales respecto de "inversiones, mantenimiento, seguridad y accesibilidad", resumió Despouy. Según el funcionario, el nivel de algunos de los incumplimientos detectados fue de tal magnitud que podrían dar lugar a la anulación de los contratos".

La auditoría, que abarca los 10 años de concesión, especifica, en el caso del transporte de pasajeros, que:

  • Los concesionarios incumplieron con los cronogramas de inversiones comprometidas en el contrato de concesión, lo que incrementó la necesidad de mayores tareas de mantenimiento, algo que tampoco realizaron;
  • Se vio afectada la calidad de los servicios y se ha deteriorado la seguridad del sistema, generando un perjuicio a los usuarios y al Estado Nacional, sobre todo en la hipótesis de que éste deba reasumir la prestación de los servicios concesionados;
  • No existen actas sobre inventarios iniciales.
  • Respecto de este punto, Despouy consideró que, si el Estado quitara la concesión, "no tendría constancia de qué activos ferroviarios tenía ni cuáles son devueltos".

    Un apartado especial en el documento elevado a Lavagna y al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, constituye la mención a los concesionarios Trenes de Buenos Aires, Transportes Metropolitanos General Roca y Metrovías. Según la AGN, todos ellos aumentaron su nivel de endeudamiento, perdieron solvencia y ejecutaron inversiones con fondos del Tesoro nacional o de la tarifa que paga el usuario. En el caso del servicio de transporte ferroviario de carga, la Auditoría encontró incumplimientos en planes de inversiones y mantenimientos, pago del canon y contratación de seguros. "Le hemos dicho a Lavagna que las empresas no cumplían aun antes de la devaluación", afirmó Despuy.

    En otra órbita

    El funcionario se refirió también al incumplimiento en que la empresa Nahuelsat incurrió desde 2000 y que "ocasiona al Estado perjuicios económicos, estratégicos, políticos y en materia de seguridad".

    El mes próximo, la AGN ralizará una nueva auditoría en la firma de capitales extranjeros que opera el sistema satelital argentino mediante el satélite Nahuel I. Por contrato, en 2000 Nahuelsat debía poner en órbita un segundo satélite, para explotar una segunda posición orbital adjudicada a la Argentina.

    "Nunca lo hizo. Si no se utilizaba esa posición, la adjudicación vencía en 2000; se consiguieron dos prórrogas, una hasta 2002, la siguiente hasta 2005, pero la empresa continúa sin realizar inversiones por 300 millones de dólares para poner en órbita un nuevo satélite."

    Despouy señaló que los informes de trenes y de Nahuelsat "dan elementos para que el Poder Ejecutivo pueda rescindir los contratos".

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