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"Los pensionados", una tira sin ton ni son

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7 de febrero de 2004  

"Los pensionados", comedia protagonizada por Damián De Santo y Cecilia Dopazo. Idea original: Adrián Suar. Autores: Marcela Citterio y Leandro Calderone. Dirección de edición y musicalización: Alejandro Alem y Alejandro Parisow. Dirección de sonido: Aníbal Girbal. Dirección de arte: Bernardo Losada. Vestuario: María Teresa Núñez. Coordinación de producción: Ivana Polonsky. Producción ejecutiva: Paula Granica. Dirección: Víctor Stella-Rodolfo Antúnez. Una producción de Pol-ka para Canal 13. Lunes a viernes, a las 21, por Canal 13.

Nuestra opinión: regular

"Inconsistente" sería la palabra que mejor define a "Los pensionados", la comedia diaria que estrenó el lunes último Canal 13. Inconsistente tanto por su fondo (la trama de base) como por su forma (la acción de cada día) y por su elenco.

"Los pensionados" es una historia escrita por Marcela Citterio -junto a Leandro Calderone- que no ha tenido un desempeño deslumbrante en pantalla a excepción de "Los buscas de siempre", la telenovela protagonizada por la pareja -hasta este momento sólo en la ficción- de Pablo Echarri y Nancy Dupláa. Antes y después, Citterio fue autora de "Como vos y yo", "Los médicos de hoy", "De corazón" y, últimamente, el gran fracaso de "Maridos a domicilio". Con estos antecedentes es fácil comprender el porqué de la inconsistencia de los personajes de "Los pensionados" que más que juntos se van amontonando en una pensión de algún lugar de Buenos Aires.

Y como si esto fuera poco, sucede también algo así como un "no entendimiento" entre guión y dirección ya que en más de una oportunidad el espectador se encuentra frente al televisor preguntándose: "¿Qué pasó?".

Vayamos a un ejemplo. Siempre en tono de comedia, después de una peripecia sobredimensionada de Damián de Santo que intenta llegar intacto a Tribunales -es testigo clave en un caso policial y dos matones intentan asesinarlo-, quedan él y Celicia Dopazo, frente a frente, pero con una avenida de por medio. El mensaje enviado por De Santo, escrito en un globo, lo lleva hasta ella un payaso. Ella lo lee: "Te espero a las 14, en tal restaurante", y dice: "¿Y el peine para qué es?". Algo similar comienza a preguntarse, podría decirse que casi con desesperación, el espectador: "¿Qué peine, qué peine?". Entonces, al otro lado de la calle, De Santo, se peina. "Ahá", se dice a sí mismo el televidente mientras medita si el director se habrá olvidado de enfocar alguna cosa, si algo se habrá quedado en la isla de edición, si él mismo se habrá quedado dormido y se habrá perdido de algo o si, sencillamente, la cosa viene así.

Parece que la cosa viene así nomás. A esto, se suma un elenco que deja mucho que desear, con la enorme excepción de sus protagonistas Damián De Santo (es una pena que haya tenido mala suerte en "Malandras" y, ahora, con "Los pensionados") y Cecilia Dopazo (venía de hacer un contundente papel en "Máximo corazón").

El reparto no es más que una lista de actores y papeles que, o no sorprenden o no seducen por diversos motivos. Están quienes saben lo que hacen como es el caso de Guido Kaczka y Alejo Ortiz, pero no tienen a qué aferrarse; están quienes han sido incluidos -o "amontonados"- por ciertas peculiaridades extranarrativas como Luciano Pereyra -porque canta- y Verónica Lozano -porque es simpática-; y están también aquellos -como Patricia Palmer y Laura Oliva- que se repiten a sí mismos y pretenden encajar su consabido personaje a como dé lugar.

Como resultado, "Los pensionados" es, hay que decirlo de una vez, una comedia que no hace reír.

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