La agenda binacional de Javiera y Los Imposibles

México ya conoce el pop de Javiera Parra y sus compañeros. Es un mercado que el grupo no piensa descuidar, pese al sinfín de proyectos en Chile y a la confianza de Javiera en la redención de la vulgaridad que hoy domina los medios.
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1 de junio de 2003  

Quiza no sea javiera parra la candidata ideal para animar la vida monótona de los participantes de un reality-show, la nueva moda mediática que se extiende por Chile con la velocidad de un virus. "El otro día me invitaron a uno de estos programas y yo les advertí: lo único que les voy a preguntar a estos chicos es qué se les pasa por la cabeza para querer entrar voluntariamente a ese mundo tan feo, tan degradante", cuenta la intérprete con más humor que indignación. De más está decirlo: Javiera fue eliminada por franqueza.

Como si le importara. La agenda de la cantante pop chilena más exitosa del último año tiene suficientes alternativas a capillas, casas-estudio y discusiones cara-a-cara. En abril y mayo, su paso por el Distrito Federal mexicano a bordo de la promoción del disco a.m. (2001), la dejó convencida de que el trabajo internacional del grupo Javiera y Los Imposibles recién comienza.

"Para ser nuestra primera vez en México, quedamos con las expectativas demasiado cumplidas. No era la parada vender millooooones de copias sino decir somos Javiera y Los Imposibles, tocar y sentir que existimos en la familia latina de música", explica la cantante, ya de regreso en la ciudad de Santiago.

El par de tocatas en las discoteques Bulbo y Bulldog fue recibido con calidez por mexicanos que no sólo no conocían al grupo, sino que, además, poco interés tenían por escuchar lecturas sofisticadas de viejas glorias del cancionero romántico popular. "Allá no existe eso chileno del placer-culpable. Están atorados de toda la estética de Televisa, y no están ni ahí con ironizar con la Yuri", explica la cantante, recordando que el principal hit reciente de la banda es un cover, para "Maldita primavera", de esa platinada voz de México. "Entonces tocamos bastantes temas nuestros, originales. Y ese público, bien rockero, nos acogió súper bien".

El disco de covers a.m. es la primera publicación mexicana de Javiera y Los Imposibles, y un álbum que en Chile ha vendido sobre las 50 mil copias gracias a la enorme rotación radial de nuevas versiones para el tema de Yuri; "Respiro", de Franco Simone, y "Procuro olvidarte", de Hernaldo. "Fue un disco entretenido de hacer, desafiante. Nada menos cierto que los discos de covers sean fáciles, al contrario", aclara la intérprete.

Y aunque el interés chileno por el concepto pueda no reproducirse en el extranjero, Javiera Parra cree que es vital como introducción del grupo en las oficinas disqueras mexicanas. "Al final todo es así: mucha relación pública", sintetiza, "y nuestro paso por México sirvió para establecer ese nexo humano. Los encargados del sello nos dijeron precisamente lo que nosotros queríamos escuchar: que para ellos era más fácil trabajar nuestros discos de autoría; al lado de los de Ely Guerra, Café Tacuba o Julieta Venegas."

Es en ese lugar de pop arriesgado que los oídos expertos ubican a Javiera y Los Imposibles, un grupo que desde su debut (con Corte en trámite, de 1995) y a lo largo de otros tres discos, ha elaborado un sonido de delicada fuerza y cuidadas letras de ya reconocible identidad autoral. Entre el pop radial y el rock alternativo, la nieta de Violeta Parra comanda junto a Cristián López (guitarra), Fernando Julio (bajo) y Marcelo Filippi (batería) una formación de rara estabilidad para el medio, que espera afianzarse con la publicación de un nuevo disco antes de diciembre próximo, esta vez con dj Caso, del grupo hip-hop Nemesis.

"No hay nada que queremos más que tocar temas nuestros", confiesa Javiera. "Estamos trabajando un disco cortito, conciso, rockero, con un filtro quizás más dulce".

¿Te preocupa que en el disco se valoren aspectos que pueden ser más importantes en el extranjero que en Chile?

No sé si acá se valore o no, pero al viajar nos damos cuenta que arriba del escenario tenemos una actitud totalmente competitiva. A veces puede dar lata la falta de lealtad de la gente, su excesivo entusiasmo por las modas. Pero pienso que, últimamente, mi rol como músico está súper valorado en su perseverancia, su credibilidad, su no caer con los embates de la vida, incluso.

¿Prefieres eso al éxito explosivo?

Es lo que me gusta del grupo: que si bien hemos mantenido una carrera prolífica, nunca hemos sido un boom. Y eso, al pasar el tiempo, llama la atención de la gente. No de los medios, claro, pero sí de la gente. Es que los medios...

Es uno de tus temas favoritos: la crisis en los medios de comunicación chilenos. Hace poco hablabas de tu miedo hacia la creciente vulgarización de la televisión.

Uno tiene el deber de buscar la belleza, y no entiendo que todo el mundo esté girando para el otro lado. No me deja de aterrar la pérdida absoluta de brújula. No me considero conservadora ni pudorosa, porque no voy de escandalizada. Simplemente me parece feo, poco interesante, mediocre, rebajador de nivel. Nunca he visto un país que consuma más mierda y más televisión y más portadas huachacas que Chile.

¿Agrupas dentro de eso a la moda por los concursos de talentos?

Yo no entiendo que haya 5 mil huevones que quieran meterse en ese mundo -cuestiona, a propósito de los castings locales para Operación triunfo y otras competencias similares-. ¿Qué tiene que ver eso con la música si lo único que cantan es Luis Miguel? No se incentiva la composición, ni el estilo propio. Es una exacerbación de la balada y de la uniformidad total.

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