Se ahonda la crisis entre Kirchner y el PJ

El Presidente contestó con dureza a cinco mandatarios peronistas que habían objetado el veto para ir al acto de la ESMA
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25 de marzo de 2004  

"Esta vez se excedieron. Estos cinco tipos son los mismos que mañana van a venir a pedir por favor que los atendamos."

La frase, pronunciada ayer por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, durante un diálogo informal con un grupo de personas en la ESMA del que LA NACION fue testigo, pone en blanco sobre negro la profundidad de la crisis abierta entre el Gobierno y un influyente sector del Partido Justicialista en torno de los actos conmemorativos por el golpe de Estado de 1976.

Ciertamente, las consideraciones del jefe de los ministros amplificaron en la tarde de ayer la descarnada ofensiva lanzada por el propio Kirchner contra cinco gobernadores peronistas que, vetados por los organismos de derechos humanos, no asistieron a la ceremonia en la ESMA y publicaron una solicitada en los principales diarios nacionales denunciando "una discriminación ideológica".

Ellos son los mandatarios de Buenos Aires, Felipe Solá; de Santa Fe, Jorge Obeid; de Córdoba, José Manuel de la Sota; de Entre Ríos, Jorge Busti, y de La Pampa, Carlos Verna. Todos quedaron ahora completamente distanciados de la Casa Rosada, aunque, de todos modos, esbozaron tibias respuestas al ataque oficial. A éstos se les sumó el manifiesto malestar hacia la Casa Rosada emitido por varios legisladores del PJ, incluida la esposa de Eduardo Duhalde, la diputada Hilda González de Duhalde (de lo que se informa por separado).

Durante el acto en la ESMA, Kirchner no sólo se despegó de la bandera justicialista, sino que también acusó a los cinco gobernadores de buscar réditos políticos con su actitud y de no haberse manifestado en contra de la dictadura en años anteriores.

"Yo no vengo en nombre de ningún partido. Este paso que estamos dando hoy no debe ser llevado adelante por las corporaciones tradicionales que por allí vienen especulando mucho más en el resultado electoral o en el qué dirán que en defender la conciencia y lo que pensaban", atacó el jefe del Estado en el discurso del acto.

Tira y afloja

"Esto no puede ser un tira y afloja entre quién peleó más o peleó menos o algunos que hoy quieren volver a la superficie después de estar agachados durante años que no fueron capaces de reivindicar lo que tenían que reivindicar", embistió el Presidente.

"Hablemos claro: no es rencor ni odio lo que nos guía, y me guían la justicia y la lucha contra la impunidad", completó Kirchner. Esas últimas palabras fueron una alusión directa al párrafo que cerró la solicitada de los gobernadores, en donde se expresaba: "El Nunca Más se construye con grandeza, entre todos, sin olvido, pero también sin odio ni resentimientos".

Los ministros que se encargan de traducir el pensamiento del Presidente no tardaron en salir a cumplir sus labores.

"La situación es clara. Los gobernadores que querían venir están acá. Los que no quisieron no están", dijo a LA NACION el jefe de Gabinete.

En el acto sólo estuvieron presentes los mandatarios de Santa Cruz, Sergio Acevedo; de Misiones, Carlos Rovira (que no ganó con la estructura del PJ las elecciones), y de Mendoza, el radical Julio Cobos.

"No compartimos la desmesura del planteo que hicieron esos cuatro o cinco gobernadores que se colgaron del planteo de uno que reaccionó mal ante los dichos de un tercero", dijo Fernández. "Creo que en todo caso deberían haber hecho sus planteos después del acto, porque si no parece que es más importante su presencia o su ausencia que el acto en sí", agregó.

Por su parte, los gobernadores buscaron bajar el tono del conflicto. Solá instruyó a sus colaboradores para atemperar los embates. "No hay respuestas al discurso del Presidente. El acto terminó y ya está. El viernes vamos todos al Congreso del PJ", dijo a LA NACION un allegado del mandatario.

Otro que buscó minimizar los roces fue el mandatario entrerriano, Jorge Busti. "No vamos a decir nada más. Los gobernadores ya dijimos todo lo que teníamos que decir en la solicitada", dijo uno de sus colaboradores.

De la Sota se expresó en el mismo sentido. "Somos grandecitos y no hace falta que nadie salga a defendernos", dijo. Sólo el santafecino Obeid manifestó cierto malestar ante los dichos oficiales. Y advirtió: "Cuando las encuestas dan bien, todos quieren estar en el palco, pero cuando las papas queman, quedamos sólo los peronistas".

Acto de Solá

Como parte de la evocación por el 28° aniversario del golpe militar, el gobernador bonaerense, Felipe Solá, participó, junto con 2000 estudiantes secundarios de La Plata, de la proyección del documental "El Nuremberg argentino", de Miguel Rodríguez Arias. "Es un enorme aporte a la memoria", dijo el mandatario.

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