0

"Es imperioso cerrar ese capítulo de la historia"

Lo expresó la diputada Hilda Duhalde
Laura Serra
0
25 de marzo de 2004  

Al conmemorarse ayer el 28° aniversario del último golpe militar, la diputada Hilda González de Duhalde (PJ-Buenos Aires) se solidarizó con los gobernadores justicialistas que fueron cuestionados por un sector de los organismos de los derechos humanos e instó a la dirigencia política "a cerrar este capítulo de la historia y a mirar hacia adelante".

"Es negativo que los argentinos sigamos divididos. Es imperioso cerrar este capítulo de la historia y que miremos hacia adelante -dijo-. El 24 de marzo es de todos los argentinos y el justicialismo fue el partido que más víctimas ofrendó en la dictadura. De hecho, algunos dirigentes que hoy son gobernadores estuvieron presos o perseguidos por la dictadura."

La legisladora habló en medio del tironeo que protagonizan el Gobierno, con el presidente Néstor Kirchner a la cabeza, y un grupo de gobernadores justicialistas que, indignados por las críticas de algunas organizaciones de derechos humanos y por el silencio presidencial al respecto, decidieron no asistir al acto conmemorativo realizado ayer en la ESMA.

Este malestar tuvo su inmediato coletazo en el Congreso: el bloque de diputados justicialistas quedó resentido y el mal humor de quienes provienen de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos es indisimulable.

Pero lo más curioso es que no sólo los gobernadores fueron vetados para el acto de ayer. Hasta el vicepresidente primero de la Cámara baja, Eduardo Arnold, santacruceño y principal referente de los diputados kirchneristas, fue excluido por los encargados de la organización.

Arnold regresó con una indignación incontenible al despacho del jefe de bloque, José María Díaz Bancalari (PJ-Buenos Aires). "Estaba como loco de bronca", relató una alta fuente legislativa.

Este malestar latente no se traducirá, por ahora, en un fisura visible en el bloque justicialista de diputados. Pero las exclusiones al acto en la ESMA podrían constituir un punto de inflexión que desate, en un futuro, consecuencias imprevisibles a nivel político y parlamentario, advierten los propios legisladores del PJ.

"El Presidente se rodea de dirigentes no peronistas, como Hermes Binner o Aníbal Ibarra -presentes ayer en el acto de la ESMA-, y humilla a los justicialistas que, a la hora de aprobar leyes, levantamos la mano", masculló un diputado.

No todos están de acuerdo en la forma en que el Presidente encara su política de derechos humanos.

Homenajear a los muertos

"La mejor manera de homenajear a los muertos es no utilizarlos -enfatizó el diputado Humberto Roggero (PJ-Córdoba), uno de los dirigentes detenidos durante la dictadura-. Basta recordar su lucha, valorar sus convicciones y hacer que la historia de cada uno nunca muera."

En la misma sintonía se expresó Angel Baltuzzi (PJ-Santa Fe), uno de los fieles del ex gobernador Carlos Reutemann, que no goza de la simpatía de Kirchner.

"El sectarismo y el enfrentamiento son contraproducentes para la propia causa de los derechos humanos. Hay que buscar fórmulas que cicatricen las heridas de una vez", bregó Baltuzzi, en directa crítica a la titular de la asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini.

ADEMÁS

temas en esta nota

0 Comentarios Ver
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios