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Lita Soriano: una actriz de carácter

Fue sometida a tres by-pass y tuvo una complicación renal
Pablo Gorlero
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28 de marzo de 2004  

" Si cantan, es ti que cantas; si choran, es ti que choras; i es marmurio do río, i es a noite, i es a aurora." Estos versos de Rosalía de Castro, así como muchos otros de tantos poetas gallegos pudieron oírse durante décadas en los labios de Lita Soriano, quien falleció el lunes pasado a raíz de una complicación renal, luego de tres by-pass.

Con Lita se fue la actriz del decir gallego por excelencia y aquella intérprete de carácter que supo descollar en teatro, TV y radio, principalmente.

Estudió en el Seminario Dramático, cerrado en 1955. Ese mismo año, Blackie quedó maravillada con una actuación suya en teatro y la convocó para trabajar en el "Ciclo de teatro universal", de Canal 7, que dirigió Cunill Cabanellas. A partir de ahí, su labor en TV fue incesante. Durante tres años, fue la coprotagonista de "Simplemente María" (1969), a la que siguieron, entre muchas otras, "El amor tiene cara de mujer", "Trampa para un soñador", "Sin marido", "La extraña dama", "Alén, luz de luna", y más recientemente: "Muñeca brava", "Alas, poder y pasión" y "Yago".

En 1992 recibió el premio Trinidad Guevara como actriz de reparto por "La casa de Bernarda Alba" y, en 2000, el Podestá y un diploma por su trayectoria del Congreso de la Nación. En la década del 60, integró el elenco de uno de los mayores éxitos del Teatro San Martín: "Yerma", con María Casares, dirigidas por Margarita Xirgu. En teatro fue donde siempre sobresalió. No alcanza el espacio para enumerar tantas piezas: "Divinas palabras", "Así es la vida", "El sí de las niñas", "El enfermo imaginario", "Nuestra bella que duerme", "Tres personajes a la pesca de un autor" y "Melenita de oro".

"Lita fue una trabajadora total de la actuación. Sufría mucho cuando no estaba activa. Su vida eran el teatro y sus sobrinos", cuenta Roberto Trespando, que fue su esposo durante 40 años. Se conocieron trabajando en Radio Belgrano, cuando él era actor y sostuvieron ese amor hasta el último momento. Seguramente, Lita le estará recitando: " En todo estás e ti es todo, pra min i en min mesma moras, nin me abandonarás nunca, sombra que sempre me asombras".

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