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Juzgarán a los boqueteros que sorprendieron por su audacia

Dos ex agentes de la SIDE y otros dos acusados podrían recibir una pena de hasta 15 años de prisión.
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19 de febrero de 2000  

El golpe parecía perfecto. Cavaron 50 metros por debajo de la avenida Callao y se llevaron joyas y unos 15 millones de dólares en efectivo de la bóveda del Banco Crédito Argentino de Recoleta, hace más de tres años. El botín nunca se recuperó y parte de la banda está libre. El juicio oral comenzará pasado mañana.

Dos civiles y dos ex agentes de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) serán juzgados por el Tribunal Oral Nº 1 por el mayor golpe que dio una banda de boqueteros en la Argentina.

Antonio Mandaradoni, Norberto García, Jorge Pomponi y René Riviere están procesados por el delito de robo en poblado y en banda con efracción. En caso de ser condenados, recibirán una pena de cinco a quince años de prisión.

El golpe

Durante el fin de semana del 4 y el 5 de enero de 1997, a unos 50 metros de la comisaría 17a., los ladrones saquearon 164 cajas de seguridad. Entre ellas, varias pertenecientes a personas conocidas: el ministro de la Corte Suprema Carlos Fayt, la actriz Mirtha Legrand, los hermanos Gerardo y Hugo Sofovich y el conductor de TV Mauro Viale.

Los acusados invirtieron cerca de un cuarto de millón de dólares para perpetrar el atraco y cuidaron casi todos los detalles.

Alquilaron un local a media cuadra de su objetivo, un departamento en la misma manzana y una caja de seguridad en el propio banco. Consiguieron los planos de la sucursal y estudiaron todos y cada uno de los tendidos subterráneos de los servicios públicos.

Cavaron pacientemente durante tres meses. Y llegaron el primer fin de semana de 1997. Sonó la alarma y la policía fue hasta el lugar. Pero nada importó.

Como la bóveda estaba cerrada y no tenía cámara de video, sólo se supo de su verdadera obra de ingeniería cuando el siguiente lunes a la mañana los empleados del banco ocuparon sus puestos.

Todos creyeron que nadie los encontraría jamás. Demostraron que eran profesionales. Pero olvidaron un detalle: los teléfonos.

El juez de instrucción Adolfo Calvete los descubrió a partir del rastreo de sus comunicaciones, que realizaban a radiomensajes desde teléfonos públicos cercanos a la sucursal asaltada, situada en Callao y Las Heras.

En los allanamientos a los domicilios de los acusados la policía encontró 500.000 dólares en efectivo y algunas joyas que los damnificados reconocieron como propias.

El expediente tiene 40 cuerpos -cada uno de 200 fojas- y la investigación no fue cerrada por Calvete, confirmaron fuentes consultadas.

Por el caso estuvo detenido en la cárcel de Caseros el ex campeón de off-shore José Clusellas, a quien la fiscal Mónica Cuñarro imputó como financista del grupo. Fuentes judiciales informaron que "el ex deportista fue liberado por falta de pruebas contundentes, pero sigue vinculado con la causa".

Los investigadores no terminaron su tarea: entre otras medidas, rastrean en el exterior cuentas que tendrían a su nombre familiares de los acusados.

El juicio

Los miembros del tribunal, Ricardo Giudice Bravo, Martín Vázquez Acuña y Rafael Oliden, prevén que el proceso durará casi cuatro meses. Las audiencias serán tres veces por semana y comenzarán a las nueve de la mañana.

Más de 50 testigos desfilarán por una pequeña sala de audiencias del sexto piso del Palacio de Tribunales, donde las cámaras de televisión tendrán el acceso vedado.

El robo, cuyos detalles se ventilarán ahora públicamente, puso en evidencia deficiencias en el sistema de seguridad del ex Banco Crédito -actualmente Banco Francés-, dijeron fuentes de la investigación. Peritajes que constan en la causa indican que los dispositivos electrónicos no eran suficientes y los muros que perforaron los boqueteros eran de "hormigón de muy baja calidad".

Las supuestas fallas de la entidad bancaria son el principal argumento de los damnificados del robo, que reclaman en distintos juzgados del fuero comercial unos 25 millones de pesos en concepto de daño moral y lucro cesante.

La abogada comercialista Nydia Zingman de Domínguez, que patrocina a la mayoría de las víctimas, explicó que estará durante el juicio para controlar la prueba que luego utilizará para las demandas comerciales. "El fiscal y el Banco Francés son los querellantes y acusadores de los ladrones. Nosotros estaremos para juntar pruebas de las fallas de la entidad que permitieron que el robo fuera tan exitoso", dijo la letrada.

El fiscal Oscar Ciruzzi será el encargado de acusar a los procesados, que serán defendidos por el ex camarista Juan Pedro Cortelezzi y el abogado Ignacio Irurzun.

Entre los testigos citados figuran Hugo Sofovich y Mauro Viale, además de policías, peritos, funcionarios del banco y familiares de los acusados, confirmaron fuentes judiciales.

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