Suscriptor digital

Crónica roja hecha a golpes de efecto

Marcelo Stiletano
(0)
15 de abril de 2004  

"Código penal" , programa periodístico sobre temas policiales con idea y conducción de Rolando Graña. Participan: Martín Ciccioli y Facundo Pastor. Dirección: Juan Pablo González. Producción de Endemol para América, los martes, a las 22.

Nuestra opinión: regular

"Código penal" lleva hasta las últimas instancias ese modelo de seguimiento de la actualidad policial en el que se mezclan el documental, el relato de ficción y la crónica periodística, que creció en los últimos tiempos hasta afirmarse con identidad propia como reflejo de los graves problemas de inseguridad que golpean a nuestro país.

Con un equipo periodístico acostumbrado a moverse en territorios pesados, "Código penal" se aparta de los datos cotidianos o de los hechos policiales recientes de mayor repercusión para tomar en cambio, de todos ellos, algunos indicios y pistas suficientes para definir tendencias, comportamientos, modalidades.

Para el conductor e ideólogo del programa, Rolando Graña, el mapa del delito es equivalente a un "estado de locura" que sólo podría cambiarse si se muestra todo lo que ocurre sin ambages ni ocultamientos. Pero la promesa de llevar adelante esa meta sin regodeos choca, por ejemplo, con la vocación manifiesta de hacer innecesariamente explícita, a fuerza de reiteraciones, la imagen del cuerpo descuartizado de un hombre que eligió arrojarse a las vías al paso de un tren. Así lo hizo la cámara que acompañó a Martín Ciccioli en una recorrida nocturno a bordo de un móvil policial en Rosario, crónica cuyo modelo --ya conocido-- funcionó mucho mejor en ciclos más atentos al costado humano de la marginalidad como "Ser urbano".

Si la imagen más contundente posible es el camino para entender lo que ocurre en materia de inseguridad, "Código penal" resigna, entonces, cierta profundidad y rigor periodístico. En el caso del informe de Facundo Pastor ("El celular como arma"), se puso el acento sólo en el siempre cuestionable uso de la cámara oculta para hablar del tráfico de teléfonos celulares, sin incursionar --como insistió más de una vez el equipo periodístico-- en el comportamiento de presuntos empleados venales de las compañías del ramo.

Y al narrar, como testigo privilegiado en el lugar de los hechos, cómo se "cocina" la cocaína, Graña dejó en claro que todavía no está claro cuál es el límite entre exhibir una realidad por sórdida que fuese y mostrar por el sólo hecho de hacerlo, porque la advertencia del conductor, respecto de ciertas reservas a la hora de poner en cámara el modo de tratar la droga por parte de supuestos delincuentes anónimos y ocultos tras una capucha, chocó con las didácticas explicaciones de uno de ellos, cuyo desprecio por el prójimo quedó olímpicamente demostrado en varios de sus dichos. "Código penal", pues, apuesta por el impacto inmediato y los golpes de efecto, prolijamente disimulados detrás de una edición vertiginosa, bien a la moda.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?