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De la huerta al plato, manjares de Tandil

Buena mesa en la hostería Ave María
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9 de mayo de 2004  

TANDIL.- Caminar por la avenida de las araucarias milenarias de la hostería Ave María, en Tandil, o por los senderos serpenteados de rosas de su huerta orgánica parece un sueño de la increíble novela de Lewis Carroll Alicia en el País de las Maravillas. Las flores conducen a plantas gigantes de repollo, acelga y chaucha, entre otras verduras que cuida Rubén Zubiría con mucho esmero.

A 360 km de la Capital y a 10 minutos de Tandil, un parque espectacular de 40 ha con añosos árboles -robles, coníferas, eucaliptos- alberga una casa pintada de blanco y negro de estilo normando, con confortables habitaciones con baño privado y todos los detalles: buen servicio y atención de los seis empleados y la propietaria, Asunti Pereyra Iraola.

La dueña adquirió la casa a Mercedes Santamarina en 1962 y en 1998 abrió la estancia al turismo, con mucha dedicación. Tal vez por eso se logra la atención de un cinco estrellas en una casa de campo con cortinas y sábanas bordadas a mano, hogar de leños y aroma a pan casero.

El entorno de las antiguas sierras crea una atmósfera mágica e invita a recorrer los cerros a caballo o a pie, para ver las piedras enormes, las canteras, los suelos alfombrados de retamas y arvejillas, los senderos y los arroyos que ocultan gemas de colores.

Al volver de la caminata o cabalgata, o del paseo en carro dentro del predio de 300 ha, nada mejor que deleitarse con las delicias de Karina Molleker. Se puede optar entre dos entradas, platos y postres por 25 pesos, sin bebidas, en el caso de que el comensal no esté alojado.

Manjares como paté de la casa de hígado de pollo con ensalada verde; sopa de palta; sorrentinos de verdura; lomo con corteza de hierbas frescas de la huerta; carbonada; ñoquis soufflé gratinados; asado de matambre, chorizo, asado de tira y a veces cordero, a cargo del casero Mauricio Eyheramendy; postres livianitos como el Rogel y los huevos quimbo...

Pero antes de los platos puede también aparecer la picada de quesos artesanales y fiambres, como el salame centinela, jamón crudo y ahumado, chorizo colorado, chistorra (fiambre de origen vasco). Y como si fuera poco, a la hora del té no faltan scones, tostados, brownies, madalenas y budín de mandarina.

Datos útiles

Cómo llegar

Para llegar a la hostería Ave María hay que tomar la autopista Ezeiza-Cañuelas y luego la ruta 3 hasta Las Flores, donde se dobla a la izquierda por la ruta 30 en dirección a Tandil.

Una vez en la ciudad, se encuentra el camino del llamado Circuito Turístico hasta la rotonda, donde se gira a la izquierda 3 kilómetros hasta la entrada del establecimiento, a 10 kilómetros del centro urbano. Sólo se aceptan visitas con reserva previa.

La dirección es Circuito Turístico, paraje La Porteña; (02293) 422843; avemaria@arnet.com.ar

Alojamiento

Ave María dispone de habitaciones dobles, una simple, tres triples y una cuádruple. El precio es de $ 290 por día la habitación doble con media pensión sin bebidas, con actividades.

Excursiones

Lugares que merecen una visita: cerro El Centinela, el parque Independencia, el Monte Calvario, el Museo Tradicionalista Fuerte Independencia, el valle del Picapedrero, el dique y lago del Fuerte.

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