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Penas leves por la muerte de la azafata

Sólo condenaron a dos empleados
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18 de abril de 2001  

CORDOBA.- Con tres absoluciones y penas leves de prisión en suspenso a sólo dos de los imputados concluyó el juicio por la muerte de la azafata Lilian Almada, que en 1995 cayó al vacío desde un avión en vuelo de la empresa Inter Austral.

Una vez que Octavio Cortes Olmedo, presidente del tribunal oral federal, terminó la lectura de la sentencia, los familiares de la infortunada joven estallaron en llanto: fue el más crudo testimonio de que la sentencia quedó lejos de lo que esperaban.

El caso tiene una proyección que excede el triste episodio en que perdió la vida Lilian, que tenía entonces 28 años. Familiares de las víctimas fatales del vuelo 3142 de LAPA confesaron que la sentencia les provocaba "desesperanza".

Los magistrados anunciaron que habían llegado a la conclusión de que dos encargados de áreas de mantenimiento eran los exclusivos responsables de la apertura de la puerta del avión.

Absolvieron a Javier Loza de la Cruz, gerente del área técnica de la compañía; a Ricardo Enrique Embón, gerente de Planeamiento e Ingeniería, y a Alberto Muñoz, gerente de Aseguramiento de Calidad.

Pero encontraron responsables del delito de accidente de transporte aéreo culposo seguido de muerte a Adolfo José Luna, jefe de mantenimiento del Aeropuerto Córdoba, y a Jorge Belarmino Fernández, gerente de Mantenimiento de la empresa.

Al primero le impusieron la pena de dos años de prisión en suspenso e inhabilitación especial por el mismo tiempo para ejercer su profesión en el ámbito de la aeronavegación civil y comercial, y al segundo prisión en suspenso de un año y ocho meses e igual inhabilitación.

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