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Longobardi, el opinador

Su programa lidera la audiencia de la mañana, en el horario más competitivo
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30 de mayo de 2004  

Marcelo Longobardi conduce desde hace cuatro años y en el horario más competitivo "Cada mañana", de lunes a viernes, de 6 a 9, por Radio 10 (AM 710), ciclo periodístico en el que la información, el análisis, las entrevistas, la opinión y el humor son las claves de su gran convocatoria. Lleva ya 22 años en el periodismo radial, en el que se inició junto a Bernardo Neustadt.

-¿Cómo definiría el ciclo?

-Es un programa de actualidad con la particularidad de que está hecho por un equipo de gente muy heterogénea pero que funciona armónicamente. Está Roberto Quirno, un profesional con mucha experiencia y conocimiento en espectáculos; Ariel Donatucci, un periodista deportivo buenísimo, nuevo y joven; el humorista Rolo Villar, fundamental en el armado del programa y un pilar importante de la radio; María Isabel Sánchez, que debe ser la mejor locutora por la forma y estilo de acompañamiento y yo, que soy uno más, hago un trabajo de coordinación del grupo, realizo las entrevistas y los comentarios. De aquí surge nuestra fórmula: el armonioso ensamble entre un equipo que funciona, una producción competente y una radio que tiene la fuerza de un cañón. El rol de la emisora en el éxito del programa es fundamental; no sé si iría primero en otra radio.

-¿Cómo definiría su estilo de opinión?

-Trato de establecer un orden de prioridades, obviamente arbitrario y subjetivo, con el objetivo de poner las cosas en su lugar, a mi juicio, y explicarle a la gente los temas siempre con algún grado de opinión. En segundo lugar, creo que los temas del ciclo son realmente picantes, interesantes y que cuando me tengo que pelear me peleo y cuando tengo que discutir discuto. "Cada mañana" es fiel reflejo de mi estilo porque yo soy una opinión caminando; nunca he sido demasiado objetivo.

-¿Recuerda sus comienzos radiales?

-Me inicié, como otros colegas, con Bernardo Neustadt, como productor de "Nuevo día" en la mañana de Radio Mitre. Para ese momento ya había trabajado en la gráfica, había fundado con esfuerzo la revista "Apertura" pero me gustaba la radio y me pareció que la mejor forma de aprender era en producción. Lo fui a ver a Neustadt y trabajé con él dos años gratis, para aprender. Tuve mucha suerte en la vida, porque siempre estuve en el momento justo en el lugar adecuado. Reconozco que tuve un aprendizaje estupendo, porque además en ese equipo a Neustadt lo respaldaban Clara Mariño, Ernestina Riera y Marta Messina. No sé si hoy hay producciones de ese nivel. Tras dos años de experiencia decidí emprender la aventura de la conducción. Conseguí cuatro anunciantes y Fernando Marín me llevó a conducir un programa los domingos, en Radio El Mundo. Era un programa bastante presentable y de corte periodístico, pero a los tres meses me quedé sin auspiciantes y esperando que Marín me despidiera.

Casualidad-causalidad

"En la grilla artística de Radio El Mundo -continúa entusiasmado- estaban entonces Daniel Mendoza, Juan Carlos Mesa, Juan Carlos Altavista, Lionel Godoy, Alejandro Dolina, Mariano Grondona. En un momento, a raíz de un distanciamiento entre Marín y Mendoza, la radio queda sin el conductor de la primera mañana. Entonces Marín me convocó y me dijo: «Pibe, te pasó el jetª. Yo, claro, le pregunté: «¿Qué significa que me pasa el jet?ª. El me contestó que me ofrecía desde el día siguiente la conducción del segmento matutino de El Mundo. Le dije que sí, en un acto de inconciencia, y así comienza mi carrera de conductor. Un año después, cuando Neustadt pasó de Mitre a Del Plata, Marín me propuso pasarme a la tarde y poner a Grondona a la mañana, para competir. Le dije que no y eso significó mi desvinculación de la radio. Yo creía que el estilo de Grondona no iba a funcionar en la mañana.

Y la historia continúa

"A vuelo de pájaro puedo señalar las tareas más importantes de los años siguientes: llegué a la televisión de la mano de Alejandro Romay (Canal 9) y asumí la conducción de un espacio en la FM de Del Plata, mientras Guinzburg lo hacía en la AM. Trabajé por imposición de Romay en Radio Libertad y finalmente recalé en Radio América. Fue allí donde comencé a darme cuenta de lo importante de trabajar en equipo, porque hasta ese momento siempre lo había hecho solo. Armé un equipo del que tengo el mejor de los recuerdos: Charly Fernández, Willy Kohan, Carlos Mira y Horacio García Blanco. Fue una experiencia extraordinaria y divertida, que duró cuatro años. Cuando Neustadt abandona la mañana de América y me ofrecen esa conducción matutina, llevé ese equipo básicamente igual, y todavía dos de ellos continúan en la emisora y en ese horario. Me mantuve en esa mañana de América hasta hace cuatro años, cuando me llamó Daniel Hadad desde Radio 10. Fue un desafío terrible, porque nunca me había considerado periodista "popular", capaz de liderar una mañana. Yo no me sentía en condiciones de competir con Magdalena, por ejemplo, y la radio me convenció de que estaba equivocado. Fue la prueba más importante de mi carrera, porque pensaba que iba a ser un fracaso.

-Radio 10 tiene una ideología clara. ¿La comparte?

-Yo no usaría la palabra "ideología". Si se observa el desarrollo de las radios exitosas, se comprueba su coherencia artística y de producción. Yo tengo libertad para trabajar; soy una persona que tiene ideas. Hace 25 años que pienso exactamente lo mismo y nunca he cambiado. Que esta radio tiene cuestiones polémicas es seguro, pero los conductores tienen mucha libertad y creo que cada uno piensa lo que se le ocurre: yo me manejo en esa línea; nunca he sido un tipo censurable y la verdad es que trabajo acá tan cómodo como en otras radios. No soy un tipo manejable, porque no estoy cómodo cuando alguien me trata de imponer un punto de vista.

-¿Cómo definiría la radio hoy y cuáles son sus referentes?

-Creo que la radio está cada vez mejor y la Argentina es un ejemplo mundial. No sé si hay otro país que tenga las radios de AM con el nivel de velocidad informativa, de credibilidad, con conductores de primer nivel y de competencia sana. En la radio no pasa lo de la televisión; la radio tiene otro ambiente, otro clima; me parece que hay una oferta muy democrática. Y pasa por un momento excepcional. Ojalá no se pierda. Además, no existe la obsesión ridícula por el rating, en general. Respecto a referentes, Rolando Hanglin me parece que es un fenómeno total; Alejandro Dolina es maravilloso, cuenta historias como nadie sabe hacerlo, y el "Cholo" Gómez Castañón es el profesional que mejores climas recrea y además es una gran persona. Creo que Chiche Gelblung se ha convertido en un showman radial tan desopilante como atractivo. Respeto y admiro a Nelson Castro y Alfredo Leuco, y siento por ellos un afecto personal. Con Magdalena siempre he tenido una relación un poco más distante; ella me ha criticado mucho cuando me tuvo que criticar. Pero tengo un recuerdo muy bueno de ella: cuando a mí me echan de la televisión por el asunto de la pista de Anillaco (en el ciclo que pusimos en el aire con Luis Majul, Román Lejtman y Alfredo Leuco). En ese momento, muy pocos periodistas argentinos se atrevieron a defendernos y ella lo hizo de una manera contundente. Por otra parte, es evidente que Neustadt ha tenido en mí un nivel de influencia importante en mi trabajo; eso es algo innegable. Me inicié con quien fue el pionero y debo reconocerlo. Fuera del micrófono, la persona que más influyó en mí ha sido Fernando Marín. Tengo algunas frases que él me decía que recuerdo siempre. Por ejemplo: "Pibe, vos siempre por la 9 de Julio. Ni por Cerrito, ni por Carlos Pellegrini".

Por adentro

  • Producción: como lo reconoce Longobardi, el trabajo en equipo es uno de los secretos para lograr un buen programa. En el caso de la producción, está a cargo de un grupo joven y muy trabajador integrado por Adrián Pignatelli, Gabriela Inglese, Victoria Ronsano e Ignacio Sanz.
  • Operación técnica: es responsabilidad de Sergio Gazzaniga, un profesional siempre listo para aportar creatividad al ciclo, desde su puesto en la consola.
  • Móviles: se ocupan de esta área de "Cada mañana" Julio Laveglia, Bernardo Magnago y Néstor Dib.
  • Informe de campo: Oscar D´Apice.

  • Mails y llamados: el programa de Marcelo Longobardi recibe unos 250 mails por día y unas 500 llamadas telefónicas diarias.
  • Rating general de AM de 6 a 9

  • Radio 10: 3.72
  • Mitre: 3.18
  • Continental: 1.47
  • La Red: 1.12
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