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Hace hablar en español a los israelíes

La interesante vida de un importador de telenovelas
Pablo Gorlero
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9 de junio de 2004  

TEL AVIV.- Los chicos de "Erreway" todavía no salieron a escena y, debajo del escenario, un hombre de vestimenta informal es seguido por todos lados por una cámara y varios asistentes que sostienen cables y micrófonos. Parece un reality show, pero en verdad sólo es Yair Dori, un personaje mucho más famoso en Israel que cualquier otro argentino.

Es el titular de Yair Dori Communications y de un grupo de empresas con sede en Zurich del ámbito del show business y las comunicaciones. A su vez, posee dos canales de telenovelas, cuatro revistas y es productor y distribuidor de tiras para más de 40 países. Entre sus programas (en sociedad con otros productores argentinos) pueden mencionarse "Chiquititas", "El Arcángel", "Rincón de luz", "Padre coraje" y el exitosísimo "Rebelde Way" (que en Israel se emite por Fox Kids y el Canal 10), cuyo grupo musical pronto retomará su gira por países del este europeo.

El prestigioso diario israelí Yediot Hajronot lo ubicó este mes en el 14° puesto entre las 100 personas más influyentes en la cultura de ese país.

-¿Por qué no fue posible prolongar el éxito de "Rebelde Way"?

-Tendrían que haberse cumplido una serie de requisitos, pero no fue así.

-¿Por ejemplo?

-Que Cris Morena hubiera querido seguir. Nuestro contrato decía que se podía rescindir, pero cuando ella decidió no seguir se hizo difícil continuar, porque se llevó a parte de los chicos que representa.

-Está enojado...

-Psé... pero no quiero hablar del tema. Yo considero que había lugar para seguirlo por lo menos un año más, incluso si se cambiaban algunos personajes. Pero a pesar del enojo, lo comprendí. La experiencia hay que pagarla. No estoy arrepentido de nada. Todavía tenemos este producto en 40 países con mucho éxito y nos va a dar satisfacciones en los próximos 5 años.

-¿Fue el mayor éxito argentino en Israel?

-A nivel juvenil, sí. "Chiquititas" tuvo mucho éxito, pero no tanto como esto. "Rebelde Way" no tiene precedente. Es la nueva era de las telenovelas para los más jóvenes.

-¿Qué tiene "Rebelde Way" que cautiva tanto a los chicos israelíes?

-Se identifican. La tira les habla de una forma que saben entender.

-Pero todo es una fantasía... Ni siquiera acá hay colegios así...

-Está bien, pero también se habla de cosas de la realidad.

-¿"Rincón de luz" cumplió con sus expectativas?

-Aquí en Israel, sí; en la Argentina, no. No se dieron las condiciones para poder cumplir las expectativas. Tenía lugar, por lo menos, para dos o tres temporadas más.

-¿Soledad es un desprendimiento de "Rincón..."?

-Soledad es una diosa: el valor agregado de "Rinconcito". Voy a hacer lo posible para que sea la nueva Mercedes Sosa en Israel. Para mí es como levantar una bandera. Por supuesto, voy a traerla otra vez junto a su hermana, que es adorable.

Argentino e israelí

Nació en la Argentina y emigró a Israel de muy joven, seis meses después de la Guerra de los 6 Días, en 1968. Había sido campeón de lucha libre en Buenos Aires y, después de pasar un tiempo en el kibutz Lehavot Habashan, en la frontera con Siria, se enroló en la unidad de paracaidistas, una de las más combativas de la época. Al poco tiempo, en la Guerra de Desgaste, fue muy malherido y casi mutilado por los egipcios, que lo mantuvieron prisionero. Tras su liberación, Golda Meir lo convirtió en héroe de guerra.

-¿Por sus inversiones se considera también un patriota argentino?

-Sí. Traigo ocupación sin quitarla. Les doy trabajo tanto a los israelíes como a los argentinos y ayudo a difundir a mi país de origen en el mundo. Estuve reunido con el actual secretario de Turismo de la Nación y hablamos de proyectos. Están viniendo muchísimos argentinos a Israel y van muchísimos israelíes a conocer la Argentina, influidos por lo que está sucediendo acá en estos últimos años.

-¿Qué es lo que pasa?

-Israel es uno de los países donde más quieren a los argentinos. La gente habla el español de la Argentina. Sin modestia, te voy a decir que creo que mi gente y yo tenemos que ver en eso. Vendí esta bandera desde que llegué, hace 37 años.

-¿Pero siempre supieron que era argentino?

-Los primeros años el acento te delata, siempre me asumí como tal y hoy en día estoy muy orgulloso de serlo. Soy argentino e israelí. Considero que mi aporte es una satisfacción a la cultura argentina. El español es uno de los idiomas más estudiados hoy en día. También fui el primero que trajo el fútbol de allá. Muchas veces se me identifica por las telenovelas, pero no es sólo eso: represento a Mercedes Sosa, León Gieco, Teresa Parodi, Julia Zenko, Alejandro Lerner, Ariel Ramírez, Julio Bocca... La cultura argentina está presente en Israel.

-¿En qué momento se aferró a la cultura?

-Era una necesidad, un cierto enojo porque a la Argentina sólo se la conocía con bombachas y andando a caballo y ni siquiera se sabía qué idioma hablaba. Me pasaba explicando sobre la idiosincrasia europea y nuestros valores culturales. Hasta que, a fines de los 80, empecé a difundir el cine argentino. La embajada de Israel me dio su apoyo, pero como no había salas fue difícil. Se pasaban en cinematecas. En aquel momento invertí medio millón de dólares en derechos. Sólo empezó a dar frutos con el surgimiento del cable, en 1990. Después, las telenovelas cumplían el requisito de ser baratas y que te daban la posibilidad de poder cubrir un horario durante mucho tiempo. Pero no lo tomaba muy en serio. Hasta que me convencí de que servía y que la mentalidad israelí y la argentina tienen mucho en común.

-¿Ahora concibe al show business sólo en formato televisivo?

-No solamente. Tengo un proyecto de tango muy interesante y grande. Lo estamos haciendo en el mejor lugar de Buenos Aires. Es algo temático para dentro de unos meses.

-Deme alguna pista...

-Tenemos que invertir mucho dinero... No te puedo dar pistas...

-¿Con Juan Fabbri?

-No con él, pero tocaste la fibra... Aparte, tengo interés en invertir en varios proyectos en la Argentina.

-¿Está conforme con "Padre Coraje"?

-Tengo mucha confianza en Adrián y del trabajo en conjunto. Busco trabajar con gente fácil.

-¿Como Raúl Lecouna?

-Sí, claro. No nos salieron bien algunos negocios. Pero es una buena persona y lo quiero mucho.

-¿Y con Cris Morena?

-Es una buena pregunta. Cris es una creativa, pero no es una empresaria... Considero que Cris tuvo mucha suerte de encontrarme. Lo digo sin humildad. Porque aposté a ella y con mi riesgo la hice socia de un 50 por ciento de todo. Pero no creo que la confianza haya sido recíproca. No sé si fue ella o quienes la rodean, que se quieren prender buscando crisis para tener lugar en esas crisis.

-¿Cómo es el arreglo ahora?

-El mismo que con Artear. Invertimos una cantidad de dinero por programa y tenemos los derechos de un ciento por ciento, tanto los derechos del producto como todo lo que surge de él en 18 países. Cris se asoció ahora con RGB, en un 50 por ciento de todo, y ellos tienen lógica empresarial y son gente fácil, a pesar de que, a veces, sus posiciones sean duras. Creo que podremos hacer cosas juntos.

-¿Tiene más proyectos en TV?

-Tengo varios, sobre todo con Adrián (Suar). Estamos pensando hacer una tira con Gabriel Corrado. Pero no sé si él quiere hablar de estas cosas...

-El nunca quiere hablar de nada...

-Es una tira, más no te puedo decir. También hay otra en la que queremos intervenir. Además, quiero trabajar con Telefé y estamos conversando con Lecouna.

-¿Y por qué se quedó afuera de "Jesús, el heredero"?

-No fue mi decisión sino del directorio, en base a la preferencia que se les dieron a las tiras en las que íbamos a participar y al presupuesto que teníamos.

-¿Cuánto es ese presupuesto?

-Por ahora, en la Argentina, tenemos pensado invertir unos 10 millones de dólares este año. Queremos que sea la fábrica para 40 países.

-¿Lo divierte?

-Sí, muchísimo. Te da satisfacción porque te das cuenta de que sos parte de todo eso que está pasando, que estás revolucionando a todo un país que necesita incentivo.

-Llama mucho la atención cómo lo siguen las cámaras a todos lados... ¿Está haciendo un reality?

-Nooo... Están haciendo un perfil mío en uno de los programas más prestigiosos de Israel: "Fact", con Dana Dayan, una conductora argentina que vino a los 7 u 8 años a Israel. Es una de las periodistas más prestigiosas de Israel. No soy el único argentino célebre. Dedican el programa a mi trayectoria, desde que llegué a este país y serví en el ejército, habrás escuchado parte de la historia.

-¿Cómo se vive siendo un héroe nacional?

-Trato de no confundirme.

-Pero lo es.

-Sí, pero me miro al espejo todos los días y me digo: no te lo creas. No sé cuánto puedo controlar mi ego...

-¿Su experiencia es la que le dijo: "Tengo mucho por hacer"?

-A veces te considerás que sos un elegido por el hecho de que podés influir en la realidad de masas, en la gente. Intervine, hice, cambié cosas, tuve influencia, y eso es muy importante y ése es el ego que uno tiene que controlar y no confundir. Darle satisfacciones al pueblo, buscando nuevos desafíos y proyectos. Tengo 57 años y considero que todavía tengo mucho por hacer.

-Cuando mira hacia atrás, a aquellos años del ejército, ¿qué piensa?

-En aquel momento consideraba que tenía que aportar ahí. Nunca fui guerrero, pero mi formación, mis pretensiones, tenían el lugar que tenía que tener a esa edad y dentro de esa realidad, además de recibir la formación necesaria. Estuve varios años en el ejército, fui oficial en uno de los cuerpos más importantes, de paracaídas en el área de sabotaje. En la guerra caí prisionero en un combate muy sangriento, estuve un año prisionero, pasé muchas cosas y después empecé otra vida y fui recibido como un héroe por mis actos heroicos...

-Entonces acepta que es un héroe...

-Bué... sí.

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