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El fuero comercial atrae menos causas

Las empresas buscan otras alternativas antes de someter la controversia a los juzgados mercantiles
Diego Cabot
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20 de junio de 2004  

Hileras de abogados que esperan ser atendidos, protestas, empleados de la mesa de entradas que todavía cosen expedientes, estanterías llenas de expedientes, sellos, escritos y el inconfundible sonido del fechador que en la jerga se denomina "cargo".

Este paisaje se repite en la mayoría de los juzgados comerciales de la Capital Federal y al observarlo resulta difícil de creer que este fuero, el principal encargado de atender los reclamos de las empresas, tiene menos expedientes que hace tres años: se encuentra en un proceso en que los eventuales litigantes eligen otra alternativa antes de someterse a su jurisdicción.

Según el Monitor Veraz, un informe mensual que realiza la organización homónima de riesgos crediticios, desde 2001, año en que ingresaron 127.709 causas, se registró una baja hasta llegar a 77.796 el año pasado, tendencia que también continuó durante este año. Solamente en mayo ingresó un 12,2% menos de causas que en igual período de 2003.

Tribunales arbitrales, métodos prejudiciales, cláusulas contractuales de sometimiento a la ley extranjera o la contratación de una empresa privada en quien delegar la cobranza son las formas más comunes que utilizan las grandes empresas antes de presentarse en la mesa de entrada del fuero y sortear una causa.

El tiempo que insume un proceso resulta determinante para buscar otra alternativa en desmedro de la justicia comercial. Solamente en los últimos cinco años, el Tribunal Arbitral de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires pasó de tener no más de 12 procesos por año a los 60 que actualmente tiene en trámite.

Sin embargo, este número se incrementa si se toma en cuenta que algunos procesos, como el concurso preventivo, generan que todos los expedientes en los que esté demandada la sociedad concursada, se remiten al juzgado del concurso, aunque sólo se cuentan como un expediente en el registro informático.

Según observan los especialistas, este alejamiento no sólo se da en las causas de montos altos, sino que también el fuero comercial expulsa los juicios de poco valor económico.

Cláusulas arbitrales

Según Sergio Le Pera, titular de un estudio dedicado al derecho comercial y ex profesor de la Universidad de Buenos Aires, los temas corporativos no van a la Justicia. "Las causas importantes generalmente no recurren a la Justicia, por eso los contratos tienen cada vez más cláusulas arbitrales", consideró.

Y Horacio Fargosi, titular del estudio Fargosi y Asociados, dijo a LA NACION que "las empresas se apartan de las soluciones que les puede brindar nuestro medio", aunque admitió que "todavía muchas compañías, especialmente las nacionales, se resisten al arbitraje".

Esta tendencia también se verifica en reclamos donde la deuda que se pretende cobrar es de poco valor. "No hay justicia disponible ni para las pequeñas causas, ni para las ejecuciones, ni para las grandes causas. La justicia comercial está para las quiebras, algunas ejecuciones, algunos concursos y otras situaciones un poco marginales", explicó Le Pera.

Según revela un estudio realizado por el Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (Fores) que se realizó durante 2003, "los juicios de conocimiento (por ejemplo, los problemas contractuales o societarios) para cuya atención estas oficinas fueron creadas, han devenido en los menos comunes respecto de las causas ejecutivas (mediante las que se persigue el cobro de una deuda)". Según este trabajo, "dos de cada tres causas podrían denominarse de menor cuantía por ser inferiores a $ 10.000".

El jefe del proyecto, Carlos Cambellotti, sostuvo que una de las funciones de la Justicia es "impedir que todas las causas lleguen a juicio" y que para eso se utilizan varias herramientas como limitar por el costo, por el tipo de causa o por el monto. "La estrategia que se usa en el país, aunque de manera inconsciente, es el retraso del tiempo para desalentar la presentación de demandas", dijo Cambellotti.

Mientras tanto, los espacios que deja vacíos el fuero poco a poco se van llenado por nuevos actores. Los procesos arbitrales se han abierto camino en un medio donde la cultura del arbitraje es reciente.

El especialista en derecho comercial, Héctor Alegría, lo considera una solución interesante, aunque dijo que "la cultura argentina es reaccionaria al arbitraje, aunque gradualmente se va imponiendo". Fargosi y Le Pera también reconocieron que aconsejan a sus clientes incluir este tipo de cláusulas en los contratos.

En este campo, la delantera la tomó el Tribunal Arbitral de la Bolsa de Comercio porteña. "Hace unos cinco años no teníamos más de diez expedientes y actualmente tenemos pendiente de laudo más de sesenta", dijo el presidente del tribunal, Carlos Augusto Vanasco.

Este tribunal, que funciona desde 1963, tiene la particularidad de ser el único en el país con miembros permanentes. "Es un sistema de justicia privado, un servicio de la Bolsa para toda la comunidad", dijo Vanasco.

Mientras el fuero comercial intenta dar respuestas y sus empleados no abandonan la vieja costumbre de coser expedientes, los espacios que deja son prudentemente cubiertos por otras alternativas de justicia privada.

Números

  • En el año 2003 el fuero comercial de la Capital Federal recibió 77.796 juicios, sin contar los incidentes ni los expedientes que tramitan por acumulación o por fuero de atracción, según el Monitor Veraz.
  • Según el Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (Fores), en 2002 se recibieron 127.687, los que se les debe sumar 19.275. De estos expedientes, apenas el 8% fueron procesos de conocimiento, es decir, aquellos para cuya atención el fuero fue creado.
  • La justicia comercial cuenta con 26 juzgados y dos secretarías cada uno, contra 80 del laboral y 110 con que cuenta el civil.
  • Según el Boletín estadístico de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el fuero comercial contaba en 2002 con 839 empleados contra 2048 del civil y 1514 del laboral.
  • En el mismo período, los estrados comerciales fueron los que más expedientes recibieron con 146.962 procesos contra 26.718 demandas laborales y 111.561 que se presentaron en la justicia civil.
  • Mientras el costo por expediente comercial es de 171 pesos por año, las demandas laborales insumen 1813 pesos en el mismo período.
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