Por la causa AMIA renunció el fiscal Eamon Mullen

Cansado, se dedicará a la profesión
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2 de julio de 2004  

Cansado de las presiones que significaron el juicio por el atentado contra la AMIA y decidido a privilegiar su vida familiar, el fiscal federal Eamon Mullen renunció a su cargo y expresó que en su actuación "no hubo ningún delito" y que no está dispuesto a pagar las consecuencias por actos ajenos.

Mullen, de 45 años, con 25 en la Justicia, estuvo a cargo de la causa AMIA durante 10 años. Su última intervención ocurrió cuando el Tribunal Oral Federal N° 3, a cargo del juicio contra Carlos Telleldín y un grupo de ex policías bonaerenses, decidió apartarlo de la causa junto a su adjunto José Barbaccia, al entender que pudieron estar al tanto de que se le pagaron 400.000 dólares a Telleldín para que acusara a los policías enjuiciados.

Su apartamiento, confirmado por la Cámara de Casación, derivó en un cerrado apoyo de un grupo de familiares de las víctimas y de las entidades judías. Ahora, cuando resta poco más de un mes para que se conozca el veredicto del caso, en el que el tribunal está dispuesto a desnudar las irregularidades de la investigación, Mullen renunció ante el procurador Esteban Righi. La dimisión se hará efectiva desde el 15 del actual, porque Mullen quiere responderle a la diputada Nilda Garré, que pidió que sea sometido a un jury.

En su carta de renuncia, Mullen dijo que su decisión se basa en un estricto pedido de su familia y el anhelo de cambiar su forma de vida. Presidente del club de rugby San Martín, el fiscal es padre de una beba de pocos meses y de un hijo de corta edad. "A ello se suma haber cumplido un ciclo", dijo. También destacó "la ética y el decoro" de funcionarios judiciales que conoció en estos años y sus colaboradores.

En diálogo con LA NACION, Mullen dijo que se dedicará a la actividad privada como abogado. "Me duele terminar el juicio de manera tan arbitraria", sostuvo, y agregó que está a disposición de los familiares de las víctimas. "Ellos y mi familia saben bien que puedo mirarlos a los ojos porque saben que trabajé siempre en busca de la verdad."

¡Que denuncien lo que quieran! Yo estoy tranquilo. Si el tribunal decide absolver y buscan un chivo expiatorio, no pienso pagar consecuencias ajenas", declaró.

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