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La pareja humana / Cómo ver la obra

El creador de este mural evoca el encuentro entre hombres y mujeres por medio de imágenes de contenida sensualidad y una paleta sin contrastes. Para disfrutarlo, basta visitar las Galerías Pacífico y observar la cúpula del lugar
Alicia de Arteaga
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4 de julio de 2004  

Bajo del taxi, sobre la entrada de la avenida Córdoba de las Galerías Pacífico. Mientras camino por el amplio pasillo, pienso que hace siglos que no vengo a este lugar público a contemplar los dioses de mi adolescencia.

Allí está la cúpula: un mural de Spilimbergo, otro de Berni, Castagnino en el centro, y Urruchúa en un extremo. Diviso el mural de Manuel Colmeiro. Acompaña los otros de un modo similar a la actitud que el artista tuvo durante su vida: como un pintor de reparto. No tuvo posibilidad de destacarse de la misma manera que lo hicieron sus compañeros. Quizás eso se debió a sus numerosos viajes.

Su obra está contenida en dos lunetas de mediano tamaño. Es la más monocroma de la cúpula; trabajó una superficie engamada, sin contraste de colores. Por otra parte, el mural no presenta un relato ni describe la circunstancia humana, sino que más bien exhibe una acumulación de personajes.

Los hombres y mujeres de La pareja humana se perfilan de un modo particular. Cierto recato y aspecto asexuado los hace casi ideales. Es como si esquivasen la sensualidad y el deseo, como si estuvieran en este mundo sólo en cumplimiento del mandato divino.

Pese a estas diferencias con los otros murales, el de Colmeiro acompaña la composición general. Esto es así porque los cinco artistas que trabajaron en la cúpula lo hicieron siguiendo un plan común. Yo fui alumno de Urruchúa, y recuerdo que entre todos hicieron una especie de trazado general de la obra.

La generación de estos creadores valoraba mucho el movimiento muralista. Pero en la Argentina ninguno de los pintores que tenían aptitudes para desarrollarse en el arte del fresco pudo hacerlo. A diferencia de lo que ocurrió en México, las condiciones sociales y políticas de nuestro país frustraron las inquietudes de los creadores interesados en el muralismo. Así ocurrió con Manuel Colmeiro, que finalmente se dedicó a la pintura de caballete.

El autor es artista plástico. Se formó en los talleres de Demetrio Urruchúa, Antonio Berni y Lucio Fontana

Manuel Colmeiro

(1901, Pontevedra, España - 1999, Vigo, España) Pintor autodidacto. Llegó a la Argentina en 1913. Expuso en el Salón Nacional y en exhibiciones individuales con importante éxito de crítica. En 1948 se instaló en París

Datos útiles

  • Año: 1946
  • Técnica: mural
  • Medidas: integra un grupo de murales de unos 500 m2 en total
  • Dónde encontrarlo: Galerías Pacífico, Florida y Avda. Córdoba. Informes sobre visitas guiadas: 5555-5110
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