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Casella aceptó ser candidato a diputado

Dubitativo: después de pensarlo tres meses, el ex diputado ocupará el segundo lugar en la lista bonaerense; no se sabe si habrá internas.
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8 de enero de 1997  

dio el sí después de pensarlo durante tres meses. El dirigente radical y ex candidato a gobernador, Juan Manuel Casella, aceptó secundar a Federico Storani en la lista de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires, para dar batalla en un terreno tradicionalmente justicialista.

La dupla aún no es oficial, pero responde a uno de los sectores mayoritarios de la UCR bonaerense (la alianza entre Casella, Storani y Leopoldo Moreau). A más tardar a fines de febrero, el partido decidirá si define sus candidatos por consenso o vía una interna.

Por ahora los acuerdos se cuecen a fuego lento. Todos los grupos revuelven la olla porque ninguno alcanza la mayoría propia, aunque existen aspiraciones encontradas difíciles de conciliar.

Paso a paso

Una de ellas, es la que comparten Casella y el intendente de San Isidro, Melchor Posse por el manejo del histórico Comité Provincia. El primero quiere poner a un hombre propio, Horacio Jaunarena, mientras que el segundo sueña con diseñar desde allí su campaña a gobernador para 1999.

Allegados a Casella, que actualmente está de vacaciones en Uruguay, aseguran que su flamante candidatura no lo hará renunciar a este propósito. "Y si es necesario se bajará de ella", rematan.

Trabajo le costó a este abogado con dos derrotas electorales sobre sus espaldas (una como mandatario provincial en 1987 y otra como vicepresidente de Angeloz) confiar en la buena fortuna de los votos.

El pedido vino del propio Storani, aliado en la corriente Convergencia y presidente del bloque de diputados, ya que, según le explicó en aquella oportunidad en su estudio de Avellaneda, "necesitamos ratificar tu liderazgo y contribuir con una imagen reflexiva y honesta".

Con un par de encuestas en la mano, el diputado tenía otras razones que no dijo. El nivel de popularidad de Casella caía irremediablemente, como una mancha para la fortaleza del triple acuerdo entre los dirigentes y el senador Moreau, llegado el caso de que tuvieran que enfrentarse en una interna con Posse.

El mes de enero encontrará a los radicales unidos y desunidos. Por un lado, todos aplaudirán el paso de Raúl Alfonsín y de Fernando de la Rúa por la Costa Atlántica utilizada como tribuna electoral. Y por el otro, algunos ya lanzaron su campaña como Storani y Casella en el oeste bonaerense ("1997 con trabajo y sin corrupción", dicen las pintadas) y o Posse en afiches que lo vinculan a Buenos Aires.

Mientras tanto, el delarruismo en franco crecimiento en el distrito, de la mano de operadores como Jorge Teodosiu o Atilio Balestra, mira de costado y se mantiene independiente.

La olla de la interna comienza sus primeros hervores.

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