Diego Baracchini

El fallecimiento
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21 de julio de 2004  

Son muchos y de distintos ámbitos quienes despiden con dolor a Diego Baracchini, que ayer falleció en esta ciudad luego de una dolorosa enfermedad.

Prácticamente, inventor de las relaciones públicas en la Argentina, Baracchini dio a ese métier un vuelo impensado a partir de la década del 70, con fiestas y presentaciones que hicieron historia en Buenos Aires y en Punta del Este.

El arte, el espectáculo, la moda, la vida social, la cultura, pero también la solidaridad, fueron sus grandes temas, a los que promovió desde la creatividad, la calidez y sentido del humor, sus rasgos esenciales.

Todos sabían que sería un éxito y que podían sentirse como en su casa en un encuentro al que convocaba Baracchini, que se las arreglaba para atender personalmente a cada uno de sus invitados.

Nadie faltaba a la cita cuando era él quien firmaba: "Te espero, besos, Diego".

"A los 21, años me recibí con medalla de oro de ingeniero civil especializado en obras hidráulicas. Entonces, me llamaron para hacerme una nota en La Prensa y el subdirector me ofreció trabajar ahí, pero le dije que no era periodista. Bueno, la cosa es que mi primera nota fue la inauguración del primer reactor atómico en la avenida Constituyentes", relataba a quien quisiera oírlo.

Espíritu inquieto

La anécdota, que entre risas contó en un reportaje a LA NACION en 1999, fue mucho más que eso. Baracchini se destacó por su pluma y por su espíritu inquieto; fue secretario de Redacción de las revistas Primera Plana, Decoralia, Semana Gráfica, La Semana y Panorama, y director de la revista Claudia. Pero también fue escritor: obtuvo varios premios literarios, entre ellos, la Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE); entre sus libros, la novela "Ariadna en la ciudad" fue una de las más comentadas.

Gran amigo de sus amigos, compartió con Tita Tamames la pasión por el teatro, actividad que experimentó junto al clan Stivel. "No era lo mío", comentaba en la misma nota. Pero siguió vinculado con esa actividad; de hecho, fue uno de los creadores y promotores de la Fundación Amigos del Teatro San Martín.

Sus restos serán velados hoy, a partir de las 12, en O´Higgins 2842 (entre Quesada y Congreso) y serán sepultados mañana en el Cementerio Parque del Buen Ayre, de Bella Vista. El cortejo fúnebre partirá de la sala velatoria alrededor de las 11.

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