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Echegaray asumió al frente de la Aduana

Se acentuará el perfil técnico del ente
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10 de agosto de 2004  

En los próximos meses, la Aduana deberá actuar como velocista en una carrera contrarreloj para fortalecer el combate del contrabando y cumplir las mayores exigencias internacionales de prevención del terrorismo en el transporte de mercaderías.

De la efectividad de estas dos acciones depende, nada menos, que se logre una mayor recaudación fiscal, se atenúe la competencia desleal en la economía y se aseguren los 3200 millones de dólares en bienes argentinos que Estados Unidos importa todos los años, entre otros beneficios.

Pese a que estas cuestiones requieren de atención inmediata, nunca fueron tan evidentes como en los últimos días los puntos de vista encontrados entre el ex responsable de la Aduana, José Sbattella, y su jefe inmediato, el administrador fiscal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad. Estas discrepancias fueron zanjadas el martes último con el nombramiento al frente del organismo de Ricardo Echegaray, en lugar de Sbattella.

Echegaray es un funcionario de carrera que se encontraba al frente de la Dirección Regional de Aduanas de la Patagonia y fue consultor de organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT).

Su nombramiento constituye todo un gesto del Gobierno de que se buscará mejorar la eficiencia y eficacia de los controles en el corto plazo. Sucede que en los últimos años los funcionarios de carrera de la Aduana habían perdido posiciones en favor de nombramientos políticos, pese a que tienen una mayor experiencia técnica en la fiscalización.

Al asumir, Echegaray dio señales concretas de que no habrá discrepancias con la AFIP. De hecho, uno de los ejes de su gestión pasará por adoptar "decididamente y en forma categórica el rol que nos corresponde cumplir dentro de la AFIP", afirmó. "Fortaleciendo el esquema de agencia única, se fortalece la Aduana y la labor de control sobre el tráfico internacional de mercaderías", indicó.

Echegaray aseguró que otras prioridades de su gestión serán lograr una mejora de los controles sin entorpecer el comercio, consolidar los análisis de riesgo, adoptar fiscalizaciones inteligentes y fortalecer los recursos materiales y humanos de la Aduana.

Fuentes relacionadas con los operadores del comercio exterior se mostraron conformes con la designación. Esperan, además, que se adopten medidas de gestión participativas como la reactivación del Consejo Consultivo Aduanero -entidad en la que participan representantes del sector- y que se convoque a funcionarios de trayectoria que fueron desplazados de sus cargos durante la última gestión.

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