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Murió un multifacético teatrista

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15 de septiembre de 2004  

Anteanoche, falleció el autor, director, poeta, ensayista, productor y docente Alberto Rodríguez Muñoz. Según precisaron fuentes de la Sociedad General de Autores de la Argentina (SADE), murió a los 89 años a causa del deterioro de su estado de salud.

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Rodríguez Muñoz y su esposa, la actriz Lía Gravel, fueron activos participantes del movimiento de teatro independiente del siglo XX. En 1937, con "Cuatro horas", estrenó su primera obra como autor, actor y director. Le siguieron "Luna negra" (1940), "Melenita de oro" (1961), "El tango del ángel" (1962), "Pasaje por el limbo" (1969), "Biógrafo" (1971), "Nuestra bella que duerme" (1976), "Las dos caras de la luna" (1980) y "Una catedral gótica" (1988), entre otros trabajos. También la televisión lo contó entre sus libretistas.

Durante su larga trayectoria recibió el Premio Municipal, el Nacional, el del Fondo Nacional de las Artes y hasta un galardón entregado por el Instituto Nacional de Cinematografía por sus argumentos de "En el principio fue el barrio" y "Los murciélagos".

Fue miembro directivo de la SADE y de Argentores, y presidente de la Asociación de Directores Teatrales. Como periodista organizó y dirigió las revistas Platea, Gente de Teatro y Odisea. Con ese título tuvo a su cargo una audición en Radio Municipal. También fue colaborador en los suplementos literarios de La Prensa y de LA NACION.

Trabajador incansable, creó y organizó los grupos Teatro Nuevo, XX (de Rosario), la Organización Latinoamericana de Teatro, el colectivo Gente de Teatro de Buenos Aires, el Teatro Estable de Tucumán y el Teatro Occidente. Si bien había nacido en la Capital Federal, la escena del interior se convirtió en una de sus metas. Tanto es así que con sus elencos realizó innumerables giras por las provincias argentinas y por todo el Uruguay.

Rodríguez Muñoz se caracterizó por apostar a una recreación poética de las tradiciones y costumbres porteñas. "Soy un escritor porteño y escribo de prestado de los seres y acontecimientos de mi ciudad", se autodefinió este creador, nacido en 1915.

En 1981, en un reportaje publicado en la revista Primera Plana, decía: "Yo creo que un pueblo sin teatro, o con mal teatro y mercantilizado, es un pueblo efímero, sin espíritu. De ahí la obligación que tienen los poderes públicos de estimular y proteger con todos los medios a su alcance la actividad escénica, cuando ella tiene verdaderos propósitos artísticos. El teatro sólo puede vivir, pleno y saludable, en medio de una gran libertad de creación".

Los restos de Alberto Rodríguez Muñoz serán inhumados hoy, a las 11, en el Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita.

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