MNBA: nuevo guión artístico

El arte argentino gana posiciones en el Museo Nacional de Bellas Artes con la remodelación de su primer piso. Será habilitado a fines de octubre y presentará las obras con un ordenamiento cronológico y temático más sencillo y comprensible. Razones y detalles de la transformación
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15 de septiembre de 2004  

Hacia fines de octubre, el público podrá recorrer el primer piso del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) totalmente reestructurado, con la exposición permanente de arte argentino, que a las 160 obras que hay en exhibición en la actualidad sumará otras 240 para totalizar 400.

De la planta en espejo a partir de las escaleras de acceso al primer piso se tomó el sector orientado hacia la Avda. del Libertador para el arte precolombino -en el sector adyacente al auditorio- y el argentino del siglo XIX, fundamentalmente; el ala opuesta se destina al del siglo XX, con presencia de obra escultórica.

La idea de este nuevo guión del arte argentino es mostrar una diversidad mayor de tendencias y artistas, ordenados según núcleos temáticos además de por criterios cronológicos. Como ejemplo, el sector dedicado al surrealismo abarca desde su nacimiento en los años 30 hasta los 90 ofreciendo un panorama, pero el recorrido por la sala sigue por la década del 40 con el arte concreto, continúa con criterio cronológico hasta 1980 y se rompe la cronología con el conceptualismo, sala temática que va de los 60 a los 90.

Según explican sus museólogas, esta dinámica es la más conveniente para el tipo de colección del MNBA, es didáctica y tiene una alta legibilidad. Acompañan las obras textos explicativos breves y sencillos para no sobrecargar de información al visitante.

En el sector que contiene obras del siglo XX, cuya sala principal estaba anteriormente dedicada a muestras temporarias como caja totalmente cerrada, se recuperaron las salientes con aberturas del edificio original, creándose entradas de luz y sitios destacados para esculturas. La iluminación fue objeto de minucioso estudio, poniéndose en valor el sistema de la sala y recuperándose el dimmerizado original.

Viaje didáctico

Si bien el guión contempla un viaje a través del arte argentino de los siglos XIX y XX estudiado para aprovechar didácticamente al máximo el contenido de lo expuesto, y así lo marca el recorrido con la tabiquería, se han previsto cortes o escapes, como los llaman los organizadores, para visitantes fatigados.

Estos cortes permitirán pasar directamente hasta los sectores que el visitante prefiera, o retornar a un sitio de interés. Aunque se sugiere un orden para la visita, también se evita la rigidez, considerando la amplitud y variedad de la colección que estará a disposición del público.

"Será la primera vez que el museo muestre un panorama del arte precolombino, la pintura colonial, el siglo XIX argentino, la pintura rioplatense de la colección Bemberg y todo el arte argentino del siglo XX", indica el director del MNBA, arquitecto Alberto Bellucci.

Con la idea de reducir al mínimo los contrastes entre ámbito y obras de arte también se eliminaron todos los planos blancos, pintando la tabiquería en tonos beige y azulados, que ofrecen menor contraste con las obras expuestas.

"Es inadmisible que el protagonista no sea el patrimonio del museo -sintetiza Bellucci-, porque no hay otro museo en nuestro país ni en el mundo que tenga esta colección de pintura argentina."

Junto al auditorio, en el primer piso se mostrarán las dos colecciones de arte precolombino, la de textiles peruanos y del Noroeste, y también la legada por Guido Di Tella, centrada en todas las culturas desarrolladas en territorio argentino.

Otra sala exhibirá las pinturas sobre tela, madera y nácar incrustado, tablas de las que hay dos juegos en el mundo: uno en Madrid y otro en Buenos Aires. También habrá pintura cuzqueña.

A futuro

Estas salas se pensaron aisladas del recorrido porque contienen estéticas y lenguajes diferentes de aquéllas del arte occidental contemporáneo, y requieren una didáctica más gráfica, aunque los objetos sean vistos como obra de arte ya que no se trata de un museo etnográfico.

Un detalle importantes es que en todas las salas habrá vitrinas de diseño innovador, que permitan movilidad y se adapten a la exhibición de diferentes objetos.

Por otra parte, dentro de los proyectos a futuro está el de los recorridos para no videntes, con un camino especial por diez esculturas.

También, a mayor plazo, se estudia el mejoramiento del hall de acceso, que hoy produce cierta desorientación al visitante.

Sinergia entre las partes

El arquitecto Alberto Bellucci, director del MNBA, destaca la importancia que para la concreción de las obras supuso el apoyo ofrecido por la Asociación de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes y por la Dirección de Patrimonio y Museos de la Secretaría de Cultura de la Nación.

El proyecto es resultado del trabajo conjunto encarado por museólogos, conservadores y personal de armado de exposiciones del propio museo, e incluye detalles como el cambio de los asientos en las salas, que fueron reemplazados por bancos de líneas sencillas en color similar al del piso de cada sala, para neutralizar su presencia e integrarse al conjunto sin distraer la atención.

Esculturas como referentes

La posibilidad de incorporar al museo visitas guiadas para no videntes se trabaja en conjunto con la Biblioteca para Ciegos y, para comenzar, incluirá sólo un breve recorrido por esculturas de la colección del MNBA, distribuidas en las salas de exposición permanente del primer piso, próximas a inaugurarse con su nuevo guión de exposición.

Las esculturas tendrán un lugar destacado e incluso servirán para identificar cada uno de los dos sectores del primer piso, el dedicado al arte del siglo XIX y, al otro lado del hall central, el destinado a obras del siglo XX. Estas esculturas serán elegidas entre las más conocidas de cada período, para una rápida identificación de los sectores por parte del público en general.

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