Recrean cómo miraban la realidad los pintores argentinos de los 70

Catorce artistas plásticos exponen obras de hace 30 años
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22 de septiembre de 2004  

Pasaron 30 años desde que fueron pintados los cuadros que se exponen en la muestra "Mirada sobre los 70", en el espacio de arte Castagnino-Roldán. Pero su temática se mantiene tan actual como la calidad de sus autores, que por entonces eran jóvenes prometedores y ahora se cuentan entre los mejores artistas plásticos argentinos.

Hay óleos, aguafuertes, grabados y dibujos hechos entre 1973 y 1978 por Pablo Suárez, Juan Pablo Renzi, Diana Dowek, Norberto Gómez, Jorge Alvaro, Remo Bianchedi, Hugo de Marziani, Miguel Angel Bengochea, Mildred Burton, Alicia Carletti, Hugo Sbernini, Héctor Giuffré, Silvina Benguria y Américo Castilla.

La poética de las obras presentadas, expresada con lenguaje metafórico o referencias directas, alude a la convulsión social y la represión política, la contaminación ambiental producida por las industrias y el avance del machismo, así como el paisaje y la simplicidad del mundo cotidiano como recurso para la supervivencia.

"Esta es una idea que tenía desde hace años y que pude concretar ahora que contamos con este espacio", dijo a LA NACION Alvaro Castagnino, curador de la exposición, junto con Clelia Taricco.

La mayoría de los artistas integra la Generación de Ridder -como se conoció al grupo de jóvenes que participaron del premio que lleva el nombre de Marcelo de Ridder, director del Instituto Moderno en los años 50- y expuso en las galerías gestionadas por Castagnino en la década del 70.

Contenido social

"Para muchos de ellos, que habían participado activamente en los 60, los 70 significaron años de repliegue y de un retorno a preocupaciones individuales. Introspección y reflexión individual", explicó Taricco.

Hugo de Marziani, uno de los tres primeros ganadores del Premio De Ridder en 1973, pintó paisajes desprovistos de la figura humana y con espacios equívocos que alteran la ubicación natural de los elementos.

La crítica y la denuncia social se hacen presentes en dos acrílicos sobre tela de Diana Dowek: "Serie insurrección", de 1973, y "Atrapado con salida", de 1977.

La primera, compuesta por cuatro cuadros con una técnica cercana al fotoperiodismo, describe manifestaciones y enfrentamientos callejeros, y la segunda muestra un hueco en un alambrado por el que alguien habría podido escapar. "Elegí el alambrado, que en distintos cuadros muestro vencido y violentado, como símbolo de la lucha contra la represión", dijo Dowek.

"Los trífidos", uno de los cuadros de Bengochea de 1977, denuncia, según su autor, a "la industria como un elemento amenazante de la vida natural armónica".

La frustración que por esos años sentían algunas mujeres por no poder expresarse libremente en ambientes dominados por los hombres queda expresada en "Margarita ya no me habla", pintado por Burton en 1975.

Castagnino informó que todas las obras están en venta y sus precios oscilan entre 3000 y 40.000 pesos.

La muestra -la tercera que se ofrece en este nuevo espacio de arte- permanecerá abierta hasta el 7 de octubre en Juncal 743, con entrada libre, de lunes a viernes, de 10 a 20, y los sábados, de 10 a 13.

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