Suscriptor digital

Roemmers: Brasil en la mira

Está al frente de los laboratorios en el mercado nacional y busca afianzarse en el Mercosur.
(0)
20 de febrero de 1997  

"Somos una industria que vive de la ciencia, por eso es que derivamos 20 millones de dólares de las ventas totales de la empresa para la investigación y el desarrollo constante de productos innovadores", explicó Hans Peter Rosensteiner, vicepresidente CEO de laboratorios Roemmers, una empresa familiar que nació en la Argentina hace 76 años y hace más de 10 es líder en el poderoso mercado de los medicamentos en nuestro país.

Esta empresa argentina factura U$S246 millones por año y tiene una capacidad de producción de más 86 millones de unidades en el país. Fundada por el farmacéutico alemán Alberto J. Roemmers en 1921, quien instaló su primera planta farmacéutica en la calle Carlos Calvo, en Capital Federal, hoy cuenta en nuestro país con 2 plantas farmoquímicas y 3 farmacéuticas. Sus exportaciones, que tienen como destino a Europa, Asia y la India, rondan los U$S17 millones.

"Roemmers tiene una participación del 7,43% en el atomizado mercado de los medicamentos (75 laboratorios) y sus cuatro productos de más venta ocupan los cuatro primeros puestos en el ranking del International Market Survey entre todos los productos de la Argentina" afirmó en diálogo con La Nación Hans Rosensteiner, un alemán de un fluido castellano que hace 25 años forma parte de esta compañía que considera una gran familia.

Precursor en el exterior

Además este laboratorio fue un pionero en lo que respecta a expansión en nuevos mercados: "Hoy Roemmers cuenta ya con filiales en 15 países de América latina y tenemos un total de 2700 empleados que son nuestro principal patrimonio, pues con su diaria superación científica es que conseguimos productos innovadores con los cuales mucha gente ha suplido duras operaciones que antes forzosamente debía afrontar," señaló el ejecutivo.

Rosensteiner también expresó que "Roemmers dedica cada año el 10% de su facturación en investigación, sobre lo cual trabajan 150 especialistas. Por otra parte, la Fundación Alberto J. Roemmers ha otorgado 500 subsidios a grupos de investigadores independientes, entre los que se destacan el primer aporte para el estudio del SIDA a la Academia Nacional de Medicina y el apoyo al grupo de investigación del Dr. Osvaldo Podhajcer, de la Fundación Campomar, que estudia el crecimiento y la diseminación de los tumores."

El orgullo de la empresa

Pero sin duda, uno de los orgullos de Roemmers -y esto se vislumbra en los ojos de Rosensteiner- es la nueva planta farmacéutica Pharma 2000, inaugurada en noviembre del año pasado que, según afirma el ejecutivo del laboratorio, "incluye la tecnología más avanzada en materia de ingeniería farmacéutica disponible actualmente en el mundo y además cumple con los estándares internacionales más exigentes, entre ellos las prácticas GMP de buena manufactura y las normas ISO 9000 de calidad total."

Esta planta inteligente ubicada en lo que era el ex frigorífico Lisandro de la Torre, tiene una superficie cubierta de 22 mil metros cuadrados y una capacidad para producir 50 millones de unidades por año. Para Roemmers significó un desembolso de U$S65 millones.

Por otra parte, este laboratorio es dueña de la distribuidora de medicamentos Rofina, que presta servicios a varios laboratorios del país y según Rosensteiner "nos sirve para racionalizar costos".

Rofina distribuye los medicamentos del 21% de los laboratorios y el 17% de las unidades y "llega al último pueblo del país en sólo 24 horas" subrayó el ejecutivo.

Un mercado con trabas

Rosensteiner explicó que existe un gran interés en fortalecer su participación en todo el Mercosur, aunque aclaró que todavía existen algunas asimetrías entre los países miembros. "Por ejemplo con Brasil que es un mercado muy importante, todavía no se puede ingresar libremente con productos nacionales, sin embargo, los medicamentos de Brasil entran a la Argentina sin inconvenientes. Por eso el Mercosur será positivo para la Argentina cuando haya consenso en las reglas de juego."

En Brasil la autorización que necesitan los medicamentos argentinos representa demoras de hasta dos años. Esta traba paraarancelaria ha generado una fuerte batalla entre los laboratorios de ambos países que llegó hasta el Congreso de Brasil, país que consume el 66% de los medicamentos del Mercosur.

Desde la Argentina, las empresas farmacéuticas nacionales agrupadas en la cámara CILFA, acusan al gobierno brasileño de impedir la venta de medicinas argentinas en territorio brasileño con estas trabas burocráticas, cuando, según los acuerdos del Mercosur, los medicamentos pueden circular libremente sin pagar impuestos aduaneros. Esto genera una situación obviamente desigual, pues en la Argentina las drogas que fueron probadas en países industrializados son registradas de inmediato.

Estabilidad, requisito vital

Laboratorios Roemmers es una empresa que trabaja para la salud; ese es su negocio.

En 1996 según Rosensteiner alcanzó una producción de 200 mil kilogramos de productos intermedios (materias primas) y terminados y anticipó que "próximamente lanzaremos al mercado 2 nuevos productos vinculados a las enfermedades cardiovasculares.En este negocio quien no es innovador se queda en el camino."

Finalmente Rosensteiner destacó que "nuestro crecimiento estuvo muy vinculado con la estabilidad económica del país y debemos esperar que los países del Mercosur alcancen la misma estabilidad de la Argentina para que el desarrollo continúe".

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?