Renunció Agüero Iturbe

El procurador general abandona su cargo el 28, en favor de Cavagna Martínez
Adrián Ventura
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20 de febrero de 1997  

El procurador general de la Nación, Angel Agüero Iturbe, abandona su cargo el 28 próximo, cuando se hará efectiva la renuncia que presentó a principios de mes, y será reemplazado por Mariano Cavagna Martínez, ex ministro de la Corte Suprema y actual embajador en Roma.

Así lo confió a La Nación una alta fuente de la Casa Rosada, que explicó que ambos hombres ya mantuvieron varias conversaciones con el ministro de Justicia, Elías Jassan, y con el presidente Carlos Menem.

Una gestión controvertida

Agüero Iturbe llegó a la procuración en 1995, pero su gestión, según coinciden en señalar varios analistas y muchos de los fiscales que están subordinados, fue muy controvertida.

Entre las muchas actuaciones que merecieron críticas, estuvo su intervención en una investigación al empresario postal Alfredo Yabrán. Creó una comisión de cinco fiscales para realizar la pesquisa abierta por la denuncia que hizo el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo, pero ocultó a ese cuerpo que él mismo había sido abogado del hombre de negocios y terminó por cerrar la pesquisa, según recuerda un funcionario de la Procuración.

Asimismo, desarticuló un equipo de eficientes fiscales del fuero instrucción que respondían a las órdenes del fiscal ante la Cámara del Crimen Norberto Quantín y que investigaban varias causas con contenido político.

También tuvo una inexplicable intervención en el caso Daniela Oswald -la niña cuya tenencia discutían sus padres, que vivían en canadá y en la Argentina- y trató de limitar el contacto de los fiscales con la prensa.

Dos hechos terminaron por sellar su destino. Por un lado, fue denunciado de haber adquirido un costoso departamento en el mismo edificio de la Recoleta que el juez Francisco Trovato, aunque el juez Canicoba Corral no encontró irregularidad en ello.

Por el otro, cuando a fines del año último se enteró que el Congreso, que tiene a estudio la ley de Ministerio Público, planeaba exigirle que obtuviese el acuerdo del Senado para permanecer en el cargo, pidió a todos los fiscales que firmasen un petitorio reclamando la estabilidad de todos ellos en sus cargos, incluida la del procurador. Eso irritó incluso a sus más fieles funcionarios, que se negaron a firmar tal pedido.

Los radicales no admitieron que el procurador fuese exceptuado de obtener acuerdo y, entonces, el justicialismo, que veía que perdía a su hombre, extendió la necesidad de obtener el voto del Senado no sólo para aquél alto funcionario, sino para todos los fiscales. En definitiva, todo el Ministerio Público quedó en situación inestable.

Si bien el Congreso está demorado en la sanción de la ley respectiva, es un dato casi cierto, incluso entre hombres del oficialismo, que Agüero Iturbe no podría obtener ese acuerdo del Senado.

Cavagna Martínez

Por eso renunció en febrero, pero se quedó -porque selo pidieron- hasta fin de mes, a la espera de que el Poder Legislativo convierta en ley el proyecto del senador Jorge Yoma y el nuevo procurador asuma bajo la vigencia de la nueva norma.

Sin embargo, el Congreso demora el trámite de ese proyecto y actualmente es muy probable que Cavagna Martínez -un hombre del justicialismo de Buenos Aires que tiene buena relación con el radicalismo y que se fue de la Corte para posibilitar el Pacto de Olivos-, que prefiere asumir con acuerdo del Senado, stermine por er nombrado por decreto del Presidente, para sólo luego obtener el respaldo, que casi seguramente llegará, de la Cámara alta.

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