Bajan del Tupungato restos de las víctimas del avión inglés

Son de algunos de los 11 muertos en el accidente; terminó la misión de rescate.
(0)
23 de febrero de 2000  

TRES QUEBRADAS, Mendoza.- Entre el frío, la soledad de la montaña y el aire difícil de respirar, los primeros militares en llegar al lugar donde hace 53 años se estrelló el avión inglés Avro Lancastrian rescataron ayer restos de las 11 víctimas que murieron en el accidente.

Tres torsos casi completos, uno de ellos femenino, y partes de manos, brazos y huesos fueron depositados en un cofre de cuero que pasó la noche a la intemperie en el campamento base de la expedición, a 3500 metros sobre el nivel del mar.

Casi 1300 metros más arriba está el lugar donde cayó la aeronave, el 2 de agosto de 1947. Hasta allí llegaron los expedicionarios ayer. La enfermedad de uno de los militares hizo adelantar los tiempos y dar por terminada la misión de rescate.

A pie por un camino helado, los hombres del Ejército bajaron con los restos de los pasajeros y tripulantes de la nave más partes aisladas de la máquina, como fragmentos del tren de aterrizaje y componentes de la cabina. También trajeron trozos de tela que se supone pertenecen a la ropa de los tripulantes.

"Los restos humanos presentaban un estado de conservación asombroso, debido al frío", relató uno de los miembros de la misión de rescate.

Hoy se iniciará el descenso en helicóptero hacia Mendoza con todo lo recogido por los expedicionarios. Las partes del avión serán analizadas por peritos militares y los cuerpos serán entregados al juez federal de Mendoza, Alfredo Rodríguez.

Emergencia

En condiciones climáticas riesgosas y casi incomunicados por fallas en los aparatos de radio, los integrantes de la misión se enfrentaron a un día complicado que se inició con un susto.

El suboficial del Ejército Carlos Angel debió ser rescatado por dos helicópteros de la Fuerza Aérea, porque había sufrido un cuadro de bronquitis que derivó en un edema de pulmón por la dificultad para respirar en la altura.

"El hombre se moría si no lo bajábamos", informó el responsable de la expedición, teniente coronel Ricardo Bustos.

Ese inconveniente obligó a terminar rápidamente ayer la misión y bajar con los elementos recolectados. En primera instancia las tareas de rescate iban a continuar hasta hoy.

Angel fue bajado desde los 4800 metros de altura a pie, cargado entre tres hombres. Continuaron el trayecto a lomo de mula y por último -gracias a las muy buenas condiciones meteorológicas- se pidió a la Fuerza Aérea que completara el rescate con sus helicópteros.

"A las 10, el suboficial ya estaba internado en el hospital Militar de Mendoza -agregó Bustos-. El rescate estuvo a cargo de dos helicópteros Lama de la Fuera Aérea, que tuvieron que volar en tándem, por la altura a la que se desarrollaba la operación: si uno llegaba a tener un problema, el otro acudía en su auxilio."

Esa fue la segunda participación de la Fuerza Aérea en la misión iniciada por el Ejército, ya que en la anterior, el domingo, dos helicópteros llegaron al lugar donde se encuentran los restos del avión, caído en 1947, y levantaron partes diseminadas en el lugar para el posterior análisis de la Junta de Investigaciones Accidentes Aéreos Civiles, lo que generó roces entre ambas fuerzas.

En la primer etapa del trayecto, un sargento ayudante, de apellido Díaz, había sufrido una herida en una pierna cuando se le clavó una estaca que llevaba una mula y le produjo un corte, por el que le tuvieron que dar siete puntos de sutura.

Entre hoy y mañana todos los integrantes de la misión estarán en Mendoza. Empezará el momento de investigar.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios