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Las raíces judías de John Kerry

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16 de octubre de 2004  

MIAMI.- Si John Kerry gana las elecciones, el 2 de noviembre, se convertirá en el primer presidente de origen judío de la historia norteamericana.

Aunque bautizado católico y profesante de esta fe, Kerry proviene de una familia de judíos checos, quienes a comienzos del siglo XX ocultaron su origen a fin de prosperar socialmente en medio del prevaleciente antisemitismo local.

El descubrimiento de esta conexión, que emergió en febrero del año pasado, sorprendió al propio Kerry, quien se suponía descendiente de una familia austro-irlandesa católica, enraizada en la aristocracia bostoniana.

El primer indicio llegó a fines de la década del 80. Kerry se enteró por vía de un familiar de que su abuela, Ida, era de origen judío, pero nunca imaginó que también lo fuera su abuelo, quien se había cambiado el apellido de Kohn a Kerry.

El hallazgo fue hecho por el periodista Michael Kranish, del Boston Globe, quien en el proceso de trabajar en un perfil de Kerry contrató a un eminente genealogista, el doctor Félix Gundacker, del Instituto de Investigación Histórico-Familiar de Viena, para rastrear el origen del candidato demócrata.

La investigación llevó a Gundacker a Horni Benesov, en la región moravio-silesiana de la República Checa, una aldea minera donde el 10 de mayo de 1873 nació un niño judío, Fritz Kohn, hijo de Benedikt y Mathilde Kohn.

Benedikt Kohn era propietario de una fábrica de cerveza y su hijo terminó adoptando la misma profesión. Pero la región estaba entonces poblada por católicos de habla alemana y muchos judíos de la minúscula comunidad aldeana optaban por ocultar su origen para no provocar la animosidad de la mayoría.

El 17 de marzo de 1902, Fritz Kohn se apersonó junto a su familia en una oficina gubernamental en Viena y cambió oficialmente su nombre por el de Frederick Kerry. Bajo esta nueva identidad los Kerry vivieron por tres años en Austria, hasta que en mayo de 1905 zarparon desde Génova con destino a los Estados Unidos.

Rastreando documentación de Ellis Island, el puerto de entrada a los Estados Unidos, Kranish comprobó que al llegar a América los Kerry se identificaron como alemanes austríacos. La familia se instaló en Chicago, donde dos años más tarde obtuvo LA NACIONalidad norteamericana. Algún tiempo después se mudaron a Brookline, Massachusetts, donde en 1915 nació Richard, el futuro padre de John Kerry.

Pero los negocios de Frederick nunca marcharon bien. Una tarde de noviembre de 1921 entró al Hotel Copley Plaza, de Boston, armado de un revólver y se disparó un tiro en la cabeza. Tenía 48 años y todo cuanto dejó fueron 25 dólares, 200 dólares en acciones y un Cadillac.

Hacia la alta alcurnia

El suicidio del patriarca familiar dejó hondas cicatrices en la familia y permaneció durante años como un secreto. No fue sino hasta fines de 1990 que John Kerry supo que su abuelo se había quitado la vida, una circunstancia que según su propio testimonio lo perturbó enormemente.

La tragedia, empero, no impidió que Richard Kerry prosperara. El padre del futuro candidato presidencial combatió como piloto en la Segunda Guerra Mundial y tras casarse con Rosemary Forbes, descendiente de dos familias opulentas, los Forbes y los Winthrops, se embarcó en una carrera diplomática.

John Forbes Kerry nació el 11 de diciembre de 1943. Concurrió a las mejores escuelas de Europa y New Hampshire y se graduó de abogado en la Universidad de Yale, la misma a la que concurrió George W. Bush.

La conjunción de los apellidos Forbes y Kerry parecieron sepultar definitivamente el viejo origen. La mayoría asumía que John Kerry provenía, como muchos de los aristócratas de Boston, de irlandeses católicos.

Paradójicamente, el hermano de John Kerry, Cameron, se casó con una mujer judía y se convirtió al judaísmo en 1983, sin sospechar entonces que, en realidad, estaba regresando a sus raíces.

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