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Los bancos no buscarán revancha

Diego Cabot
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31 de octubre de 2004  

Quizá las extensas 134 páginas que utilizaron los jueces de la Corte Suprema para sostener todo el conjunto de normas que pesificaron los depósitos bancarios sean constitucionales y atentaron contra una rápida comprensión de los alcances de la sentencia. Con seis días de vida, el fallo plantea más grandes interrogantes respecto de cuáles serán sus verdaderos alcances.

Las certezas son que, por ahora, los reclamos de los ahorristas en la Justicia continuarán y que los bancos no iniciarán de inmediato acciones contra los amparistas que lograron recuperar sumas superiores al equivalente a pesificar el depósito a $ 1,40 por dólar y actualizar la suma por el CER.

La titular del Banco Nación, Felisa Miceli confirmó que el mayor banco argentino no accionará contra los amparistas y lo mismo dijeron a LA NACION fuentes de la banca privada. El principal argumento es que muchos amparistas siguen siendo sus clientes y que las entidades no quieren enemistarse con el público cuando los depósitos vuelven a crecer.

En tanto, las críticas de los abogados al fallo continúan, por ejemplo, porque los magistrados fundaron de manera diferente sus votos.

Hay tres puntos que inquietan. Uno es el voto de Eugenio Zaffaroni, que sostuvo que los depósito de menos de 70.000 dólares no deberían pesificarse. El segundo, la reacción de los jueces inferiores que venían fallando en sentido contrario y por último, la posibilidad de que los bancos persigan el monto que esté por encima del importe que la Corte estableció como legítimo, es decir $ 1,40 más CER al momento de retirar el dinero.

Una de las abogadas con más actividad en la defensa de los ahorristas, Nydia Zingman de Domínguez, anticipó que varios jueces van a seguir aplicando la doctrina anterior (la de los casos Smith y San Luis, donde la Corte resolvió devolver dólares); es decir, van a continuar haciendo respetar la moneda de origen.

A diferencia del sistema legal de los Estados Unidos, los tribunales inferiores locales no tienen obligación de seguir la doctrina de la Corte.

"Los tribunales inferiores no están formalmente obligados a aplicar estrictamente la doctrina de la Corte", dijo el constitucionalista Daniel Sabsay. "Sin embargo -agregó-, cuando el máximo tribunal se manifiesta en un sentido, los jueces siguen los lineamientos por un principio de jerarquía. Además, si fallan en contra saben cómo va a terminar el proceso (con la última palabra de la Corte), por lo que por ahorro procesal se amoldan al antecedente".

En el mismo sentido uno de los socios de Alfaro Abogados -estudio que cuenta con oficinas en Madrid y Nueva York y que canalizó varios reclamos de ahorristas del exterior-, Martín Caselli, coincidió con la posibilidad de que los jueces fallen contra la sentencia de la Corte. "Los fallos no son formalmente vinculantes. Pero en la práctica, si ello sucediera, la Corte no tendría capacidad fáctica de atender los recursos extraordinarios o de queja que se acumularían", sintetizó.

Para el presidente del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, Roberto Durrieu, "por un principio de orden judicial van a tener que acatar el fallo", aunque sostuvo que "no está aclarado el alcance y eso va a acarrear inseguridad jurídica".

Antecedente cercano

En la historia judicial reciente, la ley de obediencia debida es el antecedente más cercano.

La Corte declaró constitucional la ley y varios jueces se apartaron de la doctrina avalados por un pronunciamiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Otro de los puntos más discutidos del fallo es el voto de Zaffaroni; una de las abogadas con más actividad en defensa de los ahorristas, Zingman de Domínguez, consideró que la postura de Zaffaroni tiene algunos criterios interesantes, aunque dijo: "En realidad, si la pesificación es inconstitucional lo es para todos los depósitos, no sólo para los mayores a determinado monto".

Sobre el punto, uno de los socios del estudio Bulló, Tassi, Estebenet, Lipera, Torassa & Asociados -que maneja una cartera de 5000 amparos en representación de los bancos-, Gustavo Torassa dijo que conocer los alcances del fallo tiene sus dificultades.

Según el especialista en derecho bancario, la incertidumbre se genera porque "cada voto tiene alguna particularidad, está sujeto a que los amparistas consideren que esa particularidad los afecta y que les permitiría a los ahorristas seguir cuestionando el conjunto de normas".

Al momento de opinar, Torassa dijo que esta situación "obligaría al Estado y a los bancos a que planteen la aplicación del caso Bustos, y de esta manera la Corte va a tener que dictar un nuevo fallo".

Esfuerzo compartido

Sabsay -que calificó el fallo de "desacertado"-, consideró que los jueces podrían seguir haciendo lugar a los amparos siguiendo el voto de Zaffaroni. "Es una veta abierta que genera muchas dudas", indicó.

"Además -agregó -, se aplicó la teoría del esfuerzo compartido entre partes que son muy desiguales, sobre todo cuando una de ellas [los bancos], fueron compensados con bonos".

Finalmente, el gran interrogante es que harán los bancos con los ahorristas que ya recibieron la totalidad del dinero, o en su caso una parte superior al límite impuesto por el fallo, $ 1,40 más CER al momento de hacer efectivo el depósito.

Torassa considera: "Los bancos van a tener una aproximación bastante prudente sobre la posibilidad de recuperar porque es un tema muy delicado".

Una de las razones es que varios ahorristas que deberían ser ejecutados aún siguen siendo sus clientes. Un abogado que prefirió mantener en reserva su nombre porque es asesor de uno de los principales bancos extranjeros resumió su postura: "Justo cuando los bancos se están amigando con sus clientes, no es muy prudente salir a ejecutar sin miramientos".

La sentencia más esperada, lejos de cerrar el debate, trajo consigo incertidumbre y dudas. Demasiadas, para un fallo que tardó 34 meses.

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