Un actor en busca de la perfección

Trabaja en la nueva comedia musical de Gustavo Tarrío y se entrena en danza
Alejandro Cruz
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11 de noviembre de 2004  

Talento, a secas, es lo que despliega el actor Diego Velázquez en escena. Si bien se trata de un intérprete joven, se las viene ingeniando para participar en montajes significativos de la escena alternativa. Por ejemplo, estuvo en "Pornografía emocional", pieza clave de José María Muscari, o integró el elenco de "3ex", aquel delicioso espectáculo de Mariana Anghileri.

Actualmente trabaja en "Decidí canción", una inclasificable y contagiosa comedia musical de Gustavo Tarrío, el mismo de "Afuera", y hasta hace poquito estuvo "23.344", de Lautaro Vilo, con la magnífica dirección de Ciro Zorzoli. Las dos obras son muy distintas entre sí y hasta tuvieron procesos de gestación diferentes.

"Hace tiempo que quería hacer algo con la música y así fue surgiendo «Decidí canción». Al principio, con Vicky Carzoglio, empezamos poniéndonos música y largándonos a bailar. Después invitamos a Lautaro Delgado y a Renata Lozupone, y nos fuimos dando cuenta de que daba para hacer algo." El guión de "Decidí canción" se fue armando con las ocurrencias de cada uno de los actores reelaboradas por Tarrío. El proceso duró dos años y no cuenta con producción alguna.

En contraposición, la obra de Vilo, una especie de tratado sobre la masculinidad, contó con apenas dos meses de trabajo con producción asegurada. "Comenzamos a ensayar sin haber leído la obra -apunta-. A lo sumo, Ciro nos comentó que se trataba de la amistad entre varones. Como confío ciegamente en él, me prendí. Durante el primer tiempo fuimos ajustando el vínculo entre nosotros. La verdad es que lo pasamos bárbaro, fue como estar haciendo un viaje de egresados."

Para dar con el perfil de su personaje, Zorzoli le dijo que su tono de actuación debía ser parecido al de un actor porno, que tenía que regodearse con lo que estaba haciendo. A juzgar por el resultado, la cosa funcionó. "Si no entro con esa energía, no puedo dar con el personaje. Pero yo no soy así, soy mucho más tranquilo", se ataja para que nadie piense que ese personaje provocador tiene que ver con su cotidiano.

Lo pendiente

Diego Velázquez dice que se vino de Mar del Plata a estudiar dirección de cine, su pasión. Sin embargo, ya instalado en Buenos Aires, terminó en la Escuela Municipal de Arte Dramático (EMAD) y tomando cursos con Luciano Suardi, Ciro Zorzoli, Analía Couceyro y, actualmente, con la bailarina y coreógrafa Ana Frenkel. "Tengo que estar entrenado para poder hacer cualquier cosa. El cuerpo es el que regula las energías con las que vas a trabajar y no te podés quedar sólo en la actuación. Fijate que la gente del grupo Krapp o El Descueve, más allá de ser bailarines, son intérpretes. Eso es lo que más me interesa", sostiene.

En el camino, reconoce que siempre quiso trabajar con Ciro Zorzoli. "Ciro necesita de actores creadores más que de actores títeres. A mí la cosa del puestista me aburre. Llegar a Ciro es como la felicidad, está buenísimo. Como era la persona con quien quería trabajar, el año pasado tomé clases con él."

-Te fuiste preparando el terreno...

-Si me interesa alguien, me pongo a estudiar con esa persona. Con Suardi me pasó lo mismo y por eso tomé clases con él. Es una manera de que te vean, te conozcan y se interesen por lo que hacés.

En la EMAD se ganó la Beca Podestá, que va a parar al mejor promedio hombre y mujer de cada camada. El premio consiste en un contrato para trabajar en una de las obras que produce el Teatro San Martín. "Hace dos años que me recibí y sigo esperando el llamado. Ahora me han dicho que podría ser el año próximo... Espero que se concrete porque quiero vivir de la actuación, es algo que se me vuelve vital", se sincera.

Por ahora, se gana la vida como camarero en un restaurante fashion de Palermo Viejo. "Está todo bien, pero ya no da. Podría estar llevando fotos a los canales de televisión pero no puedo, no me sale... O me falta una foto, o un papel... No es que no me interese trabajar en la tele, a lo sumo me gustaría llegar de otra manera, no tener que ir a convencer a nadie. Prefiero que vengan a ver una obra mía, así sería mejor..."

Claro que sería mejor. Pero como sabe que no es cuestión de sentarse a esperar, actúa en "Decidí...", prepara la reposición de "Teo con Julia" y "3.388", y en su cabeza ya está elaborando su próximo proyecto: "Tengo ganas de hacer algo con la vida de Aquaman".

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