Adrenalina, emoción y goles: Racing se impuso a Lanús 3-2

La Academia ganaba por 3 a 0; en un par de minutos, el equipo garante descontó y el final fue un electrizante desarrollo de ida y vuelta
Ariel Ruya
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28 de noviembre de 2004  

Caprichosa es la elección de un momento, único, determinante, para analizar 90 minutos de goles, emociones, errores y adrenalina. El reloj se detuvo a los 31 minutos del segundo tiempo, con el tercer gol de Racing, marcado por el uruguayo Guerrero, luego de una eficaz y bella jugada, que incluyó un taco de Barrado. La Academia se imponía por 3 a 0 a Lanús, en el Sur, con una práctica y sencilla demostración de contundencia. Un minuto después, cuando un nutrido grupo de fanáticos ensayaba la retirada, el equipo granate sacó la pelota desde el medio campo, corrió, luchó y De Bruno marcó con un zurdazo el primer gol local. Sesenta segundos más tarde, cuando ese mismo grupo ensayaba el regreso a sus lugares, Lanús recuperó el balón y con una electrizante corrida de Graf anotó el segundo gol de descuento.

Ni el cronómetro podía creerlo 180 segundos atrás. Increíbles fueron los minutos finales. Lanús insistió con garra, corazón y tres arriesgadas presencias en el área adversaria de Chiquito Bossio, aquel arquero que le marcó a Racing un gol de cabeza con la camiseta de Estudiantes. Fue ante el mismo adversario, pero la fortuna, esta vez, no estuvo de su lado. O la precisión de los ejecutantes, mejor dicho. La Academia contraatacó con más ventajas que antes, pero tampoco volvió a marcar, en un epílogo inolvidable, con la pelota gozando en las áreas, con acciones peligrosas por doquier, con la adrenalina a flor de piel.

Fue un final emotivo, especial, que se desprendió de un desarrollo regular, en el que Racing construyó su cuarta victoria consecutiva -un mérito que logró el DT Guillermo Rivarola-, con una dosis de practicidad y elocuencia ofensiva determinante. Caída, golpeada, la Academia se recuperó y demostró que está de pie, apoyada sobre una convencida pareja ofensiva -López es el goleador del certamen, con once tantos, y el uruguayo Guerrero es su compañía ideal- y el entusiasmo de todos. Y López anotó en el final del primer tiempo el 1-0, con un penal, luego de una mano de Romero. Y se afirmó Racing con el 2-0, anotado a los dos minutos del segundo capítulo, con un gol en contra de Almirón, tras un envío de López. Otra vez.

Lanús no reaccionó. No tan lejos de la cima, aún con el sueño del título en un torneo tan irregular, el equipo granate dependía de la soledad y las ráfagas de Díaz. Por eso, cambió el tablero del juego el DT Ramacciotti: ingresó De Bruno para acompañar al N° 10 y Obolo fue el tercer delantero en el campo, junto con Tilger y Graf.

Sin embargo, tantos volantes ofensivos y delanteros amontonados no crearon el efecto esperado. No provocaron peligro. Y Racing, con un contraataque, marcó el 3-0. De allí en más, la increíble historia ya fue relatada. La de un final emocionante, con goles y adrenalina, que dejó a Racing con cuatro éxitos seguidos y a Lanús con las manos vacías de ilusión...

Lanús, contra Baldassi

Otra vez Lanús se retiró fastidiado con la tarea del árbitro. El domingo último fue contra Claudio Martín, que cobró una infracción de Carlos Bossio que no fue y el posterior tiro libre terminó en el empate de Almagro. Esta vez los jugadores le apuntaron a Héctor Baldassi, que no sancionó un penal de Carlos Araujo, de Racing, en el minuto final. "Nos da mucha bronca. De nuevo nos perjudicaron las decisiones de los jueces. Creo que los dirigentes tendrían que hacer algo al respecto. Estuvimos cerca del empate, pero un error nos lo privó", dijo Sebastián Salomón.

Leandro Gioda comentó: "Nos vamos amargados porque otra vez se equivocaron contra Lanús. Lo más justo hubiese sido un empate". Molesto, el DT Carlos Ramacciotti no habló.

Por: Ariel Ruya
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