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Gestión empresarial en la Justicia

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1 de diciembre de 2004  

Cada tanto aparecen noticias alentadoras que permiten seguir creyendo en la posibilidad de mejorar la Justicia. Este es el caso de una reciente experiencia piloto realizada en la Justicia de la provincia de Río Negro, que demostró que los métodos de gestión de las empresas privadas aplicados a la institución judicial pueden cambiar la forma de administrarla y tornarla más eficiente, reduciendo los plazos de tramitación de las causas y posibilitando así dedicar más tiempo al estudio de los juicios complejos, con el consiguiente beneficio en la calidad de las soluciones logradas.

El trabajo se origina en una iniciativa del Superior Tribunal de Justicia de Río Negro, el cual, junto con el Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (Fores), una organización no gubernamental especializada, y el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), una entidad integrada por más de 300 empresas, sumaron esfuerzos y recursos.

La experiencia práctica fue realizada entre marzo y septiembre últimos en tres tribunales de Río Negro: uno penal, otro civil y comercial y una cámara laboral, y sus resultados demostraron que, cambiando la forma de trabajo y aplicando nuevas herramientas de gerenciamiento empresarial, era posible agilizar la gestión judicial, sin desmedro de ninguna de las características de dicha elevada función.

Los resultados fueron contundentes y se reflejaron en sensibles acortamientos de plazos de tramitación. Ello fundamentalmente se debió a una mayor concentración de tareas y eliminación de pases; al instar al juez a adoptar una actitud proactiva para hacer avanzar el proceso y salir al cruce de los problemas, por concentrar el trabajo anticipándose a éstos, y por un mejor aprovechamiento de las audiencias. Como ejemplos exitosos puede mencionarse que en el juzgado penal se logró casi duplicar el porcentaje de causas resueltas en menos de 30 días, y resultados equivalentes se lograron en el tribunal civil, en tanto que en la cámara laboral se logró pasar de un 28 por ciento a un 62 por ciento de acuerdos entre partes que pusieron fin a los litigios.

La satisfacción por el resultado de la experiencia piloto determinó continuarla el año próximo con tribunales de la localidad de Viedma.

Pero, al margen de que se multipliquen los logros, la experiencia ya ha dejado invalorables lecciones, demostrando que puede superarse el modelo burocrático de la Justicia todavía aferrada al siglo XIX e introducirla en el que comienza. Que todos los avances en el gerenciamiento de las empresas privadas, dirigidos por razones obvias a una mayor eficacia y economía, pueden aprovecharse útilmente en la gestión pública. Y que, con convicción e ideas claras, desde las provincias puede hacerse mucho en esta materia, dando ejemplos al país, como dijo el presidente del Superior Tribunal, Víctor Sodero Nievas, "que desde la Patagonia se puede dar este cambio".

No menos desdeñable es la exitosa sinergia generada por la unión de esfuerzos entre la institución empresarial IDEA y una ONG especializada como Fores que, además de este proyecto, llevan adelante el ya prestigioso Premio a la Excelencia Judicial, demostrando cuánto más positivo es trabajar juntos por promover el cambio, que inmovilizarse en las críticas inconducentes.

De allí pues que sólo queda dar la bienvenida a esta esperanzadora experiencia y difundir sus resultados para replicarla en toda la administración de justicia.

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