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Ráfagas entre los nervios

Daniel Gallo
Daniel Gallo LA NACION
Con algunas fallas, pero con siete tries, los Pumitas golearon a Italia por 46 a 7 y se clasificaron para las semifinales, etapa en la que mañana se medirán con Irlanda
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27 de marzo de 1997  

Victoria válida. Sin lujos, es cierto. Sin el burbujeante rugby total que había aparecido en el debut. Aunque fácil frente a un rival áspero, molesto, carente de ideas -y pelotas- para preocupar, pero mañoso y duro en defensa. Segundo triunfo para los Pumitas. Con siete tries y un 46 a 7 para sacarse de encima a los voluntariosos italianos. Para avanzar a las semifinales del Mundial de la FIRA. Para que el sueño continúe...

Quizá se peca por pedir mucho. Después de todo, estos pibes regalaron otra goleada a los miles que fueron a Belgrano. Sin embargo, con un par de jugadas se comprende que derrochan talento individual. Y se los ve muy bien armaditos como equipo. Por eso uno se atreve a ilusionarse con un poco más. Con que dejen de lado los nervios, se olviden de las presiones de jugar ante tanta gente -en sus partidos de clubes los ven diez o doce personas- y liberen una capacidad que ayer se escondió entre mucho barullo italiano.

Cayeron en la trampa italiana

Está bien, Italia jugó a no jugar, contradicción entendible por la sumisión rápida a la superioridad local.Lo suyo fue aceptable. Fueron los Pumitas quienes cayeron en esa loca trampa, escapándose sólo por momentos. Propusieron vértigo, cuando tanto desnivel de fuerzas imponía otro control. Y llegaron errores propios que se sumaron al tackle firme y marcación en offside rival.

Una veintena de knock-on anularon ataques locales. Demasiadas fallas no forzadas: Producto del apuro, no de la falta de manejo, algo que estos chicos tienen de sobra. Esas pelotas que se cayeron de las manos terminaron por apagar esos interesantes movimientos que encendieron la admiración ante España.

Coordinación es lo que faltó. Algunos pases lentos, colgaditos entre el medioscrum Andrés Querol y el apertura Gerónimo Mesón impidieron la eficacia del ataque plano. Porque Martín Gaitán entraba en juego apretado contra el kamikaze Dennis Dallan, albañil del tackle que solito levantó la pared en el centro de la cancha. Ir al choque directo contra ese muchacho era perder la posesión y poner en riesgo las costillas. Terrible lo del capitán italiano. De-mo-le-dor.

Y los Pumitas se empeñaron a crear por el medio. Sin mandar por allí al winger ciego o al potente fullback Rodrigo Campoamor, de excelentes coberturas, pero que tuvo menos opciones para contraatacar porque Italia no regaló pelotas al fondo.Claro, habían observado el partido frente a los españoles y no quisieron suicidarse.

Los puntos positivos

Bueno, de todas maneras quedaron cosas para el aplauso. Muy bien otra vez el hooker Juan Sabbate; solidarios los hermanos Lazcano Miranda, con Gerardo seguro en la segunda posición de salto; fundamental la continuidad de los alas Javier Belloto y Simón Boffelli, siempre disponibles para profundizar un eje ofensivo, y un scrum arrollador.

Pasó así la etapa de clasificación. Mañana, los Pumitas se pondrán delante a Irlanda, que tampoco tendría que preocuparlos demasiado. Los mayores rivales argentinos son sus ataduras. Si le encuentran la salida al laberinto interno liberarán un juego incontenible.

Ayer les alcanzó con cerrar los ojos un par de veces, sentirse solos en la cancha y dejarse arrastrar por la calidad que tiene dentro. Los próximos pasos serán más duros. Entonces, deberán soltarse durante los setenta minutos. Si lo logran, no habrá metas imposibles para ellos.

Justa victoria de Irlanda

Contra todos los pronósticos, Irlanda derrotó con justicia a Escocia, por 22 a 8 y se enfrentará mañana con los Pumitas, en una de las semifinales.

El equipo irlandés, que no había tenido un debut convincente frente a Portugal, con algunos cambios en su formación y una actitud superior a la de los escoceses, tuvo el control de las acciones y se alzó con una festejada victoria.

En el primer minuto, después de trabajar en forma sincronizada un maul , Robert Casey, un segunda línea de 2,01m y 118 kilos, se zambulló en el in-goal rival y marcó los primeros puntos para su equipo.

Y en la figura del segunda línea, ganador absoluto en el line, los irlandeses se afianzaron, luego de soportar el asedio de los escoceses, Aunque despilfarraron un par de ocasiones frente a los palos, por la escasa puntería de su apertura, Geordan Murphy, un try penal, luego de una réplica del insider Quinlan y otro try de Murphy, en la única jugada colectiva del partido, le dieron una ventaja apreciable para asegurar la victoria.

El entrenador irlandés, Declan Kidney, se refirió al futuro de su equipo : "con respecto al próximo partido, de los Pumitas no se nada, pero igual pienso que estamos en condiciones de ganarles".

Contundente

Sin esfuerzo, con orden y capacidad para concretar todas las posibilidades que se le presentaron, Francia derrotó a Rumania, por 51 a 7, se clasificó para las semifinales y se medirá con Gales. Los franceses no encontraron complicaciones y definieron el partido merced a su mejor manejo de la pelota. Tuvieron en el apertura Romain Teulet y en el fullback, Julien Laharrague a sus mejores figuras, quienes fueron desequilibrantes cada vez que pasaron al ataque.

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