Ctera podría lanzar otro paro nacional

Mientras el gobierno neuquino intenta volver a las negociaciones, se endurece la posición de los gremios docentes.
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29 de marzo de 1997  

NEUQUEN (DyN) -Hoy, la ciudad de Neuquén amaneció en calma y casi despoblada luego de que la Gendarmería disolviera ayer las protestas docentes sobre las rutas nacional 22 y provincial 7, de acceso a la capital provincial.

La huelga docente en reclamo de mejoras salariales y en protesta por la quita de bonificaciones, así como el cierre de cátedras y horas de clase significó ya la pérdida de 13 días lectivos en un año escolar que ni siquiera pudo iniciarse.

En tanto, los docentes de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN) y los gremios estatales mantienen firme su decisión de cumplir una huelga el lunes próximo en rechazo a la reducción de sus salarios y la quita de bonificaciones, producidas por la política de ajuste que lleva adelante el gobierno provincial.

El ministro de Gobierno neuquino, Carlos Silva, aseguróayer que "no habrá despidos" de docentes ni "pedidos para que se declare ilegal" el prolongado paro que impidió hasta el momento la iniciación de las clases en esa provincia, en un aparente intento por atemperar el enfrentamiento con el sector educativo.

El funcionario resaltó que el gobierno neuquino tiene la obligación de "garantizar la educación" y que, de proseguir el conflicto, "quedan dos alternativas: la sensatez de los docentes o la posibilidad de reemplazar a los huelguistas respetando la estabilidad".

El gobierno neuquino se propone, de este modo, romper la huelga apelando a los docentes suplentes que se verían en la disyuntiva de reemplazar a los titulares o sumarse al paro.

Al mismo tiempo, el ministro reflotó la idea de conformar una mesa negociadora propuesta "por el gobernador Felipe Sapag para discutir decretos, resoluciones y los días caídos", aunque señaló que el gremio docente provincial "no aceptó" esta iniciativa.

Silva también reiteró que la aplicación de la Ley Federal de Educación, otro de los reclamos de los docentes, no admite ninguna posibilidad de discusión."Es una ley nacional y la provincia no tiene poder para meterse en un tema que es exclusivamente de la órbita nacional", resaltó el funcionario.

"No vamos a echar a nadie y que nadie piense que vamos a pedir la ilegalidad del paro", remarcó Silva, reiterando la oferta de iniciar una ronda de negociaciones.

Los maestros neuquinos fueron desalojados ayer violentamente por personal de gendarmería del puente carretero sobre la ruta nacional 22 que comunica las provincias de Neuquén y Río Negro.

Sin embargo, ATEN reiteró que a partir del lunes proseguirá con las medidas de protesta y no se descarta un nuevo intento de cortar la ruta nacional 22.

Por ese motivo, un contingente integrado por personal de Gendarmería enviado por el gobierno nacional para cumplir con la orden de desalojo permanecerá en la provincia hasta que se resuelva el conflicto docente, según informaron fuentes del gobierno neuquino.

El gobierno neuquino, para tomar distancia de la represión, se encargó de aclarar que la decisión de recurrir a la Gendarmería fue adoptada por la jueza federal Margarita Gudiño de Arguelles.

Las declaraciones de Silva intentaron suavizar los comentarios previos de Andrés Ogando, vocero del gobernador Sapag, quien había admitido que el gobierno neuquino "no descarta" contratar a nuevos docentes y disponer cesantías entre los maestros que están en huelga "para garantizar el dictado de clases en la provincia" a partir del próximo lunes.

"Lo que el gobernador Felipe Sapag dispuso es evaluar esa alternativa: no es inminente, pero tampoco se descarta", dijo el funcionario a la radio LU5.

Desalojo violento en el puente carretero

El enfrentamiento entre el gobierno neuquino y los docentes de esta provincia se agravó ayer tras la represión llevada a cabo por Gendarmería nacional, que dejó un saldo de seis heridos. El operativo policial tuvo lugar por la mañana en el puente carretero de la ruta nacional 22, cortada por los manifestantes desde el lunes último.

El miércoles último, la Justicia había dado a los maestros un plazo para que levantaran el bloqueo, tanto en la ruta 22, que une las provincias de Neuquén y Río Negro, como en la 7, unida a la advertencia de que se podría recurrir a la "fuerza pública", en caso de que el desalojo no se realizara voluntariamente.

El operativo de las fuerzas de seguridad comenzó ayer a las seis de la mañana cuando, ante la resistencia de los manifestantes de abandonar el puente, casi 300 gendarmes avanzaron y dispararon balas de goma y gases lacrimógenos.

El bloqueo de rutas tuvo un fuerte impacto en todos los sectores de Neuquén, ya que la jurisdicción solamente produce un 10 por ciento de los productos que consume, y la mayoría llega por camión. Por eso, aunque la titular de la Ctera, Marta Maffei aseguró que "durante los tres días del corte la gente fue muy solidaria, desde los chicos hasta la familia de los maestros", admitió que la medida se llevó a cabo "bajo una presión fuerte, porque muchos sectores sufrieron perjuicios por el corte de la ruta".

"Desde el primer día fuimos amenazados", agregó. "De inmediato llegaron las fuerzas policiales provinciales y un Hércules con un grupo de soldados".

Dada la insistencia de casi 2000 trabajadores de la educación en resistir sentados en el puente, Gendarmería Nacional recurrió a granadas de gases, chorros de agua y balas de gomas para dar fin al bloqueo.

Un trabajador resultó herido por un proyectil en la frente y fue trasladado al hospital provincial de Neuquén.

En el mismo centro fueron atendidos también tres mujeres y dos hombres, casi todos por lesiones oculares causadas por los gases lacrimógenos. Uno de los perjudicados sufrió un corte sobre un ojo por la presión del agua lanzada desde los carros hidrantes de Gendarmería.

De los seis heridos, ninguno padece lesiones graves, afirmaron los voceros, quienes añadieron que uno de ellos permanece internado en observación.

Las razones de la protesta

El alto impacto que tuvo la protesta de los docentes neuquinos, fomentado por el bloqueo de dos importantes rutas y por el violento desalojo de los manifestantes por parte de Gendarmería nacional, generó diversas explicaciones, a la hora de sondear en los motivos de la crisis.

Mientras en los pasillos oficialistas se vinculó la intensidad del conflicto con motivaciones políticas a raíz del año electoral y con los nexos de importantes dirigentes con la provincia (se aludió suspicazmente al trabajo durante largo tiempo de la titular de la Ctera en Neuquén), las causas citadas por los gremialistas fueron de otra índole.

Según Marta Maffei, titular de la Ctera, el conflicto tomó notoriedad cuando se produjeron hechos fuertes como la toma de los puentes carreteros. Fue a partir de esa medida, tomada debido a la terquedad de un "gobierno provincial tradicionalmente remiso a oir a los trabajadores", que la situación de los docentes neuquinos trascendió nacionalmente.

Además, Maffei destacó que Neuquén "tiene una larga historia de combatividad. Desde la formación del sindicato en el 82 fue así, más allá de que tuvo diferentes agrupaciones al frente del mismo".

Señaló que la agrupación se caracteriza por un alto funcionamiento democrático, que se reflejó, por ejemplo en los 900 participantes de la asamblea gremial que tuvo lugar el jueves último por la noche.

"Siempre hubo una alta combatividad. No ha habido diferencias, fueran años electorales o no", agregó.

Antecedentes

  • El gobernador Sapag ordena por decreto un descuento del 20 por ciento en los salarios de docentes
  • Se decide realizar un paro del 10 al 24 de marzo.
  • Ante la negativa de Sapag de dialogar, los docentes inician el bloqueo de las rutas 22 y 7

  • Gendarmería nacional desaloja con violencia a los manifestantesSapag anuncia que dialogará con los docentes cuando éstos levanten el paro.
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