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El clásico que faltaba

Hoy, por séptima vez, los Pumitas y Francia se encontrarán en la definición del torneo para menores de 19 años.
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30 de marzo de 1997  

La fiesta hubiese tenido un gustito extraño si no se jugaba el clásico. Todos lo esperaban después de escuchar tantas anécdotas. Y bueno, aquí está nomás. Los Pumitas y Francia definirán hoy, a las 16.10, el Mundial de la FIRA. Entonces sí no le faltará nada a este campeonato que, por primera vez, se juega en nuestro país.

Partido diferente el que se desarrollará hoy en la remozada cancha de Buenos Aires. Choque con historia. Con cuentos de victorias y ganas de revanchas. Con protagonistas distintos, claro. Pero con las mismas ganas de vencer al archirrival. Sentimiento que hace vibrar las pechos en los dos lados. Son los mejores entre los menores de 19 años. Qué se acerquen si quieren discutirlo los ilustres ausentes, llámense Nueva Zelanda, Inglaterra o Australia. Pero que sepa que de todos los que se sumaron a esta aventura, sólo Sudáfrica cortó en el ´94 la sucesión de coronaciones argentinas o francesas.

Los Pumitas ya amargaron varias veces el festejo francés, desde esa feliz ocurrencia del ´87, cuando Berlín vio el primer enfrentamiento. Los franceses supieron de desquites. Siempre en partidos parejos, con desenlaces para el infarto.

Algunas consideraciones podrán servir como análisis previo. Repaso, entonces, de los puntos fuertes y aspectos vulnerables de la Argentina y de Francia. Se empieza con los locales.

  • Les sobra calidad individual y agallas para aguantar la ansiedad frente a miles de ojos. Tienen jugadores desequilibrantes en cada línea. Rodrigo Campoamor es un fullback con gran capacidad de ataque; Martín Murgier y Martín Gaitán rompen defensas; Andrés Querol se apura a veces, pero siempre pone la pelota delante de los delanteros; Simón Boffelli tiene el don de la ubicuidad; los hermanos Lazcano Miranda aportan experiencia y altura, y el hooker Juan Sabatte es figura dentro y fuera de las formaciones.
  • Es un equipo compacto. Sin importar las condiciones rivales, los Pumitas sólo soportaron un try convertido y un penal en contra. Elogios a la cobertura defensiva. A la solidaridad para tacklear que es slogan permanente del entrenador Raúl Sanz. Se mueven con velocidad, la tercera línea busca combinarse con los tres cuartos y los cinco de adelante tienen peso y riqueza técnica. Un scrum decisivo y coordinación en el line finalizan el alentador panorama argentino.
  • En el debe del equipo local quedan la escasa puntería a los palos; cierto apresuramiento en situaciones que exigen control y knock-ons causados por el vértigo que quieren imponer. Quizá, la ausencia de confiabilidad en la conversión de penales es lo más preocupante de estos pocos ítem deficitarios.
  • Tiempo de referirse a Francia. Empezó con una goleada frente a Uruguay. Pero dejó muchas dudas. Las despejó, en parte, en los demás compromisos. Pero estaría un escaloncito debajo de los Pumitas. Tiene menos muchachos capaces de resolver por sí solos. Es bueno el fullback Julien Laharrague, aunque se toma sus descansos para irse del partido. Rápido el winger Sebastian Kuzbik; interesante el medioscrum Nicolas Morlaes y notable el hooker Olivier Terryn.
  • Su falla en la etapa previa fue la indisciplina de los forwards. Cometen demasiados penales en los reagrupamientos, en los que buscan todo método -lícito o no- para que pese su talla. También dependen mucho del primer centro, Patrick Bosque, pelilargo que no mostró demasiado virtuosismo en su rol de playmaker.
  • Son duros los franceses. Nadie lo discute. Sin embargo, en la victoria con Gales dio la impresión de que alcanzaron su techo. Igualmente, son un adversario de muchísimo riesgo.
  • A los pronósticos los destrozará, como siempre, la realidad. Aunque sirven como pequeña guía, como hilo conductor de sueños. Pero habrá que tomarlos con cuidado, porque en los clásicos todo es posible.

    Una duda en Francia

    Sólo hoy por la mañana Francia decidirá la inclusión o no del hooker Olivier Terryn -una de las figuras-, que ayer tuvo un accidente en el hotel (se llevó por delante una puerta con vidrio y sufrió varios cortes).

    Si el jugador del Racing Club de París no puede actuar, su lugar será ocupado por Lionel Delmas, de Montferrand. Sobre el resto del equipo no hay dudas y jugarán los mismos que vencieron a Gales por 40 a 12, en las semifinales.

    Triunfó Buenos Aires

    El seleccionado mayor de Buenos Aires venció a Western Province A por 35 a 18, en el cierre de la minigira que el conjunto dirigido por Emilio Perasso efectuó por Sudáfrica, donde sumó dos victorias (el martes último había vencido a la Universidad del Sur por 41 a 0) y sufrió una derrota (en el debut ante Boland A por 29 a 20).

    Los puntos fueron anotados por José Cilley (tres goles y dos penales), Marcelo Tufarolo (un try), Nicolás Fernández Miranda (un try), Tomás Solari (un try) y Brian Anthony (un try).

    Buenos Aires alistó a Cuesta Silva; Bartolucci, García, Orengo y Bartolucci; Cilley y Fernández Miranda; Travaglini, Camerlinckx y Travaglini; Petti y Anthony; Urbano, Angelillo y Werner. El plantel regresará mañana a nuestro país y, de inmediato, comenzará a trabajar para su debut en el Campeonato Argentino, el sábado próximo y como visitante, ante Córdoba.

    Sabatté, la revelación

    Scrum: para el hooker del seleccionado, el control de esa formación será decisivo para lograr el triunfo en la final.

    Seguramente allá por 1989, ese chico de 11 años que llegó al CASI y tomó por primera vez una pelota de rugby, no imaginó que iba a ser uno de los protagonistas de una final frente a Francia, por el Mundial Sub 19 de la FIRA.

    Y en la espera del trascendental match, Juan Sabatté, hooker y figura de los Pumitas, contó sus sensaciones: "Comencé a jugar al rugby junto con Iñaki González del Solar, que era compañero de estudios en el colegio Piaget, de San Isidro. Siempre lo hice en el CASI, que es el club que me dio mis mejores amigos".

    El presente, la emoción de haber sido convocado y sus ídolos, son también parte del relato de Sabatté: "La verdad es que siempre soñé con un llamado al seleccionado. Desde menores de 15, los chicos me decían que tenía posibilidades y, por suerte, pude estar desde la preselección para el sudamericano" "Me gustaría -señaló-, llegar a la primera de mi club y poder ser el capitán. Mi ídolo es Santiago Phelan, aunque no quiero olvidarme de mi viejo , Enrique. El apoyo de mis padres fue fundamental para que esté viviendo este momento".

    Por último, el Mundial y la final fueron los temas que más lo entusiasmaron de la charla: "Nos preparamos muy bien. La gira por Sudáfrica fue muy importante para el grupo, ya que nos sirvió para fortalecer el plantel que venía trabajando desde el año último. Irlanda e Italia -continuó-, fueron rivales de cuidado, que tacklearon con fuerza y tenían tres cuartos de buen tamaño. Los irlandeses, especialmente, no aflojaban nunca".

    Y agregó: "La final frente a Francia va a ser dura. La clave va a estar en el control del scrum y en el dominio de los forwards. Si podemos controlar esas circunstancias del juego, seguro que vamos a desplegar el rugby que todos queremos, y así podremos lograr lo que todos anhelamos: el campeonato".

    Juan Sabatté, un hooker que hizo realidad su sueño, sorprendió por su entrega y de pronto se convirtió en una agradable revelación.

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