Buscan probar que hay otros policías involucrados en el caso

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1 de abril de 1997  

DOLORES.- Con la detención del ex oficial Jorge Alberto Cabezas, ocurrida el martes último en Mar de Ajó, los investigadores a cargo del esclarecimiento de la muerte del fotógrafo de la revista Noticias se encuentran abocados a corroborar la participación de otros efectivos en el crimen.

Esta teoría, que los pesquisas sostienen desde el inicio del caso, apunta a establecer que toda la responsabilidad acerca del asesinato de José Luis Cabezas recaería en una banda integrada por uniformados y delincuentes comunes.

Por eso es que a la vez que se "sigue trabajando" sobre varios policías declarados prescindibles por presuntas irregularidades cometidas durante el comienzo de las actuaciones, por otra parte se apunta a confirmar si el ex oficial detenido se vinculó con Margarita Di Tullio o alguno de sus compañeros cuando prestó servicios en dependencias policiales de Mar del Plata.

Durante su permanencia en la fuerza Jorge Cabezas, además de esta localidad, tuvo como destino comisarías de Villa Gesell, Valentín Alsina y Mar de Ajó.

Los investigadores tienen cada vez más dudas respecto de las afirmaciones de los policías sospechados, quienes sin excepción aseguraron que la madrugada en que fue asesinado el periodista se encontraban en otros lugares, dado que en ninguno de los casos, la distancia era tan grande como para no "llegar a tiempo" al escenario donde se cometió el homicidio.

Precisamente el que afirma que estaba más lejos es Jorge Cabezas, quien jura que ese día permaneció en Mar de Ajó hasta muy tarde, versión que fue respaldada por el comisario (R) Horacio Rodríguez.

Este oficial señaló que vio al sospechoso a las tres de la mañana en dicho balneario y que luego supo que aquel terminó la noche acompañado por una mujer en Mar del Plata.

No obstante, en las últimas horas dos testigos que no fueron identificados, aseguraron que "Rodríguez miente" y que además "tienen las pruebas para sustentar estos dichos".

Es más, uno de ellos dijo que se comunicó con el juzgado del doctor José Luis Macchi para ponerlo al tanto de esta novedad y que como respuesta se le sugirió que "envíe los elementos por correo o los transmita por teléfono" .

Careo postergado

El careo que debía realizarse hoy a las 10, entre el puestero Pedro Guevara, el hombre que descubrió los restos del fotógrafo durante la madrugada del 25 de enero pasado, y un vecino de éste que asegura que Guevara sabe más de lo que declaró ante Macchi, se postergó sin que hasta el momento se haya anticipado cuando se concretará dicho "encuentro".

En efecto, un allegado a la sede judicial explicó que sólo se realizará si lo pide la fiscalía. El anuncio no habría caído bien entre los investigadores del caso, los que tenían puestas no pocas expectativas en esta diligencia.

"Para nosotros era muy importante que ese careo se hiciera cuanto antes ya queo no descartamos que el puestero vio algo que lo asustó y por eso oculta información, actitud que podría cambiar al enfrentarse a su vecino y en presencia del juez" , señaló una fuente cercana a la pesquisa.

"Si el hombre cuenta todo, estamos seguros de que el esclarecimiento de este crimen estaría muy cerca" , remató el informante.

La suerte de Bernasconi

La Cámara Federal porteña ratificaría hoy la decisión del juez Gabriel Cavallo de pedir el juicio político de su colega de Dolores, Hernán Bernasconi.

Cavallo le imputó a Bernasconi formar parte de una asociación ilícita junto con su secretario, Roberto Schlagel, y los tres policías que detuvieron a Guillermo Coppola en la denominada Operación Cielorraso: Daniel Diamante, Antonio Gerace y Carlos Gómez.

Todos ellos están acusados de fraguar pruebas para involucrar a Coppola en la tenencia y comercialización de estupefacientes.

Policías presos

Los tres policías están presos desde el 12 de diciembre del año último a raíz de una causa iniciada en el juzgado de San Isidro, a cargo Roberto Marquevich.

Los tres cumplen prisión preventiva por los delitos falsificación de documentos público, falsedad ideológica de documento público y colocación de pruebas falsas en una causa por narcotráfico, cuya investigación comenzó en la localidad de San Fernando.

Schlagel está procesado por asociación ilítica, pero en libertad.

Por el momento, el doctor Bernascomni sigue siendo el titular del aludido juzgado.

Ayer, en la Cámara Federal, la balanza se inclinaba en perjuicio de Bernasconi, pero los jueces no dejaban de tener en cuenta un elemento delicado: el magistrado sería cercano al gobernador bonaerense, Eduardo Duhalde, enfrentado a Carlos Menem por la sucesión presidencial, por lo cual los jueces desean adoptar una decisión que no pueda ser interpretada como de favorecer a uno u otro político.

El escándalo

Bernasconi protagonizó uno de los espisodios más escandalosos del año último, cuando asumió la causa por la que quedaron detenidos el mánager de Maradona, Guillermo Coppola, Alberto Tarantini, Héctor "Yayo" Cozza, Luis Simonelli y Claudio Cóppola, entre otros.

Ahora, los protagonistas de esa historia están en libertad, aunque las causas siguen su trámite tanto en Dolores como en otros juzgados federales de la Capital Federal.

Las escuchas empiezan a dar resultados

DOLORES.- El rastreo policial de más de 30.000 llamadas telefónicas vinculados a los detenidos y sospechosos por el asesinato de José Luis Cabezas comienza a dar resultados.

Del seguimiento surge que para no ser detectados, los asesinos se habrían comunicado a través de una compleja red de triangulaciones con intermediarios y celulares a nombre de terceros.

En el allanamiento en el que se detuvo al ex policía Jorge Cabezas la semana última, los investigadores secuestraron un teléfono celular y boletas pagas de otro teléfono inalámbrico. Ninguno de los dos estaba registrado a nombre del detenido.

Gracias a un regalo del FBI

Sin embargo, los sospechosos no podían anticipar que los investigadores utilizarían el sistema de rastreo Excalibur, un programa de computación de origen inglés valuado en 45.000 dólares y que fue donado por el FBI a la Policía Bonaerense al comienzo de esta investigación.

A través de Excalibur, los pesquisas averiguaron que en la noche del 24 de enero último, horas antes del horrible crimen del fotógrafo, el ahora detenido Juan Domingo Dominichetti se habría comunicado con la comisaría de San Bernardo. También, esa noche se habría detectado una llamada de un policía sospechado de Dolores, desde Pinamar. En las últimas horas se habrían establecido más contactos telefónicos entre los sospechosos.

Pero los investigadores dependen de las compañías de telefonía celular para alimentar la computadora, y los datos tardan en llegar. "A veces nos pasamos días enteros metiendo datos en la máquina, porque una compañía no nos entrega los datos en disquete, sino en papel de impresora, -apuntó uno de ellos-. A veces tardan semanas en entregarnos el bache de datos que les pedimos. Todavía nos queda mucho trabajo por delante". El programa de rastreo que usan los investigadores se desarrolló estudiando las células neurotransmisoras de las ranas, explicó uno de sus operadores.

Su ventaja es que permite rastrear en minutos lo que por métodos convencionales tardaría meses enteros.

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