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Se retiraron los cargos contra el juez Cavallo

Dijo que promoverá un juicio político
Gabriel Sued
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21 de diciembre de 2004  

El camarista federal Gabriel Cavallo se convirtió en el primer funcionario en ser sobreseído en las diversas causas penales que nacieron de la sentencia del tribunal oral que intervino en el juicio del atentado contra la AMIA y que denunció graves irregularidades durante la investigación del caso.

El juez federal Daniel Rafecas decidió archivar las actuaciones en contra del magistrado, en sintonía con lo dictaminado por los fiscales Gerardo Pollicita y Alberto Nisman, quienes consideraron que no se podían enmarcar en ninguna figura típica las imputaciones formuladas contra Cavallo.

El camarista anticipó que va a pedir ante el Consejo de la Magistratura el juicio político de los integrantes del Tribunal Oral Federal N° 3 (TOF 3), Miguel Pons, Gerardo Larrambebere y Guillermo Gordo.

El TOF 3 dispuso, el 1° de septiembre pasado, la liberación de todos los acusados y afirmó que el juez instructor de la causa, Juan José Galeano, había construido una verdad procesal ficticia, con la protección de funcionarios de los tres poderes del Estado. Entre ellos, el ex ministro del Interior Carlos Corach y el ex secretario de Inteligencia Hugo Anzorreguy.

Los jueces del tribunal oral acusaron a Cavallo por su actuación en una causa que, en 1997, investigó presuntas irregularidades cometidas por Galeano. Amigo reconocido del juez del caso AMIA, Cavallo decidió excusarse, luego de un tiempo de trabajo. Pero los magistrados lo cuestionaron por no haberse excusado desde un primer momento y por haber decidido, una vez que su excusación fue rechazada por la Cámara Federal, el sobreseimiento de Galeano.

Punto por punto

Tras describir cada una de las imputaciones que se desprendían de la sentencia del tribunal, Rafecas desestimó la posible culpabilidad de Cavallo en cada punto.

Sobre que Cavallo no se hubiera excusado en un primer momento, el juez dijo: "No hay nada que reprochar [...], máxime cuando las decisiones adoptadas por él han sido medidas que en ningún modo pusieron en peligro la vocación de imparcialidad a la que se aspira en todo proceso judicial".

Rafecas también dio la razón a Cavallo por la resolución en la que sobreseyó a Galeano, puesto que fue la Cámara, su superior, la que le ordenó continuar investigando el caso.

El acusado está ahora decidido a convertirse en acusador.

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