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Vélez no detiene su marcha

El equipo de Piazza igualó 0 a 0 en Lima frente a Sporting Cristal y, ahora, espera confiado el desquite en Liniers.
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24 de abril de 1997  

LIMA.- Vélez ya se imagina en los cuartos de final de la Copa Libertadores. ¿Apresurado? Es cierto que los partidos hay que jugarlos, pero vaya si hizo negocio anoche en esta ciudad al igualar sin goles en el partido d e ida con Sporting Cristal. Ahora llegará el desquite el 7 de mayo en Liniers, con la certeza de que el conjunto peruano tiene una tibieza ofensiva incapaz de alarmar. Si no lo hizo en su propio estadio... Los primeros 15 minutos del partido prometieron mucho más de lo que luego ocurrió. En definitiva, engañaron. Porque el resto de la etapa nada se pareció a esos instantes iniciales que amenazaron con prometer emociones y buen entretenimiento. Un cuarto de hora de espejismos... y después se instaló la chatura y el aburrimiento. Y para no marcharse.

Las imprecisiones compartidas se adueñaron de la franja central. Vélez tenía aislados y perdidos a Martín Posse y a Patricio Camps. Además, poca voluntad exhibía por ir a buscar el partido. Más se preocupaba por cuidarse y mantener el equilibrio, que entusiasmarse por correr hacia el arco de Julio César Balerio. Y si a esto se le suma que, salvo la habilidad del brasileño nacionalizo Julinho, Sporting Cristal no eludía una tibieza adormecedora cada vez que intentaba llegar hasta Chilavert... bueno, la conclusión era este encuentro desprovisto de atractivos.

Ni siquiera un remate de Erick Torres que se perdió apenas junto a un palo, ni un fuerte remate de Czornomaz que obligó a una estirada de Chilavert ayudaron a cambiar la actitud conservadora de los locales. Demasiado respeto por el rival se advertía en el conjunto peruano. Entonces, entre tantos cuidados, un par de veces Vélez se animó, y si bien sus llegadas resultaron aisladas, un tiro libre de Flavio Zandoná y un remate de Christian Bassedas se anotaron entre las llegadas más punzantes.

En la etapa final, sólo cuando los minutos se comenzaron a comer las ilusiones del conjunto peruano llegó algún atisbo de reacción de los dirigidos por el uruguayo Markarián. Eso sucedió cuando ya promediaba el segundo tiempo y la figura de Julinho creció hasta manejar la insistente ofensiva local.

Un remate desviado de Rebosio, un mano a mano que Chilavert le ganó a Czornomaz y otro disparo sólo, con el arco libre, que desperdició el ghanés Amoako, fueron tres nítidas situaciones que se sucedieron entre los 26 y los 31 minutos. Antes nada: Vélez tranquilo y Cristal inoperante.

¿Y después? Pese a que los locales se mantuvieron como patrones del juego, la debilidad de su ataque los condenó a ese empate con gusto a desencanto. Vélez, una vez más, acababa de hacer su negocio.

La vieja necesidad de vender

El presidente de Vélez, Raúl Gámez, llegó ayer al mediodía a esta ciudad para sumarse a la delegación y ante las primeras consultas de la prensa, de inmediato se apresuró por volver a traer a escena un tema que repite desde que asumió la conducción del club de Liniers, en noviembre del año último: la imperiosa necesidad de vender jugadores para normalizar las finanzas de la institución.

"Antes de agosto de este año debemos transferir a uno o dos jugadores del plantel para así poder equilibrar una tesorería que a gritos nos pide dinero", reiteró Gámez. Otras veces ya había hecho hincapié sobre el asunto y sin embargo las ventas nunca llegaron. Incluso, un candidato de siempre a emigrar a Europa es Marcelo Gómez... y parece que ahora también seguiría siendo el principal candidato -interés de por medio de un supuesto club español- a desahogar la economía de la institución.

Nueva indumentaria. A partir del próximo 21 de julio Vélez lucirá una nueva indumentaria deportiva, bajo la firma Puma. Un contrato por tres años de duración reemplazará a la actual ropa con la que Umbro lo viste. Ningún dirigente aceptó precisar el importe acordado por este vínculo.

Minuto de silencio. Antes del comienzo del partido de anoche, en el estadio Municipal de Lima -sí, no se trata de un error, esta es su nueva denominación porque ya no es Nacional- se respetó un minuto de silencio por las 17 víctimas caídas durante la recuperación de la embajada japonesa, el último martes.

Sin preferencias. Tanto los jugadores, como el cuerpo técnico y hasta los dirigentes de Vélez coincidieron en señalar que en caso de acceder a los cuartos de final de la Copa Libertadores no tienen preferencias entre Racing o River como futuro rival. Cualquiera les da exactamente lo mismo.

Chilavert caminó por la cornisa

Un poco de todo para suplir la falta de fútbol. Promediando el primer tiempo comenzaron los roces entre José Luis Chilavert y el árbitro colombiano John Jairo Toro. El juez entendió que el paraguayo intentaba hacer tiempo y lo amonestó verbalmente. Chilavert se le acercó y le dijo algo en la misma cara. Toro se dio media vuelta y dio por terminado el incidente, pero en la segunda etapa se dio el gusto y, ante otra demora, le sacó la tarjeta amarilla.

A partir de ese momento, Chilavert caminó por la cornisa de la expulsión ya que también había tenido un cambio de palabras con uno de los jóvenes auxiliares encargado de alcanzar la pelota.

Caricias. No fue el único incidente. Durante el primer período, en el área chica, Julinho y Sotomayor anduvieron a los manotazos sin que el árbitro lo advirtiese. En el reparto de caricias llevó la peor parte el rubio brasileño.

Nostalgia. Osvaldo Piazza volvió al estadio de Lima después sde 17 años y frente al mismo rival. Claro que en 1980 lo hizo como jugador cuando, también por la Copa Libertadores, Vélez con un gol de Jorge Sanabria se impuso por 1 a 0.

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