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Israel reconoció que mandó secuestrar a Adolf Eichmann

Para evitar una crisis diplomática se había atribuido el hecho a "voluntarios judíos"
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4 de febrero de 2005  

JERUSALEN (EFE).- A 45 años del secuestro del criminal nazi Adolf Eichmann en la Argentina, Israel reconoció oficialmente que la operación fue llevada a cabo por iniciativa del gobierno y por agentes de los servicios secretos (Mossad) en 1960.

También ahora, después de 36 años de censura, podrá publicarse un libro sobre el secuestro y el transporte de Eichmann a bordo de un avión de la aerolínea El Al, desde el aeropuerto de Ezeiza al de Tel Aviv, escrito por el jefe de esos agentes, Iser Harel.

Eichmann, encargado del transporte de centenares de miles de judíos europeos y del norte de Africa a los campos nazis de trabajos forzados y de exterminio, durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), fue juzgado y condenado a morir en la horca.

Hasta la fecha, la explicación oficial sobre el secuestro era que había sido llevado a cabo por "voluntarios judíos", informó ayer el diario Maariv, de Tel Aviv.

Eichmann, anestesiado, llegó a Israel a bordo del avión que devolvía al país a una delegación del gobierno que había participado en la asunción del mando del presidente Arturo Frondizi.

El secuestro y el misterio en torno de la operación inspiraron numerosas novelas y libros de ensayo. Ahora se podrán conocer todos los detalles, mediante el libro del entonces jefe del Mossad.

El proceso

El secuestro fue interpretado como una violación flagrante de la soberanía argentina, y éste fue, aparentemente, el motivo por el cual Israel no asumió la responsabilidad hasta la fecha.

El proceso se prolongó durante nueve meses y el cadáver de Eichmann, que trabajaba y residía en las afueras de Buenos Aires con un seudónimo, Ricardo Klement, fue incinerado.

Las cenizas fueron dispersadas en el Mediterráneo por una nave de la fuerza naval en presencia de sobrevivientes del Holocausto, y fuera de las aguas jurisdiccionales de Israel.

Harel, que contó para la operación con un informante local, se hallaba en Buenos Aires y se reunía con los encargados del secuestro en un bar de la capital argentina. Los agentes israelíes poseían un depósito de armas en el departamento en el que se alojaban y al cual trasladaron a Eichmann para identificarlo antes de su traslado.

El argumento esgrimido en defensa de Eichmann, que siguió el proceso desde una cabina de vidrio a prueba de balas, fue que se limitó a "cumplir órdenes" de sus superiores durante sus servicios en el ejército del Tercer Reich alemán de Adolfo Hitler.

Los agentes del Mossad espiaron durante largo tiempo los pasos de Eichmann por un agujero desde un coche alquilado, estacionado cerca de su domicilio, que iban cambiando constantemente para no levantar sospechas.

Sin respuesta

  • La Cancillería no tiene pensado hasta ahora formalizar ningún reclamo ni emitir ningún comunicado en respuesta a la inminente publicación del libro que reconoce que la inteligencia israelí violó la soberanía argentina al capturar al jerarca nazi Adolf Eichmann en Buenos Aires. "Es un hecho histórico, que ya todo el mundo lo sabía", dijeron los voceros del Palacio San Martín.
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