Julio Barbaro: "El manejo de la TV por cable es poder"

El interventor en el Comfer alerta sobre los peligros que acechan a la libertad de expresión si no se detiene el avance del monopolio en la televisión paga y admite que el Gobierno sostiene económicamente a los canales "que la sociedad necesita", como América TV y Canal 9, hoy con dificultades financieras
(0)
6 de febrero de 2005  

El interventor en el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer), Julio Barbaro, endurece su discurso al cuestionar la concentración en el mercado de la televisión por cable. Lo dice en un año electoral y agrega que el Gobierno está dispuesto a "dispersar la propiedad" en la TV paga, hoy en manos de dos operadores grandes -Cablevisión (Hicks-Liberty Media) y Multicanal (Grupo Clarín)-, uno mediano en el interior -Supercanal Holdings (Grupo Vila-Multicanal)- y otros operadores chicos en el resto del país.

"Es necesario combinar la libertad de expresión con la dispersión en la propiedad del cable. El gobierno no quiere favorecer a ningún grupo de medios. Pero se corre el riesgo de que, dada la facturación de la TV por cable, ésta termine aplastando al resto del mercado. Si alguien concentrara el 80% sería muy grave. Si no se detiene, el cable va a destruir a la TV por aire", dice con su habitual registro elevado de voz.

Durante una extensa entrevista con LA NACION se rehusó a hablar sobre la sociedad de Daniel Hadad, Marcelo Tinelli y Raúl Moneta en Canal 9, evitó juicios fuertes sobre el mexicano Grupo CIE que concentra siete de las 15 radios más importantes del dial porteño y se dedicó, con ahínco, a fustigar la concentración de la TV por cable. Agregó: "El conflicto más grave hoy es Telefé. El canal más fuerte en la TV abierta argentina es extranjero. Y el mayor operador de cable del país también está en manos extranjeras."

Esta es una síntesis de la charla.

-¿Por qué habla de concentración cuando hay varios actores en la televisión por cable?

-En la televisión abierta hay cuatro actores en Capital. En radio, el mercado está repartido. Hay una división ideológica y con varios actores. La distribución lograda en estos medios no la hemos conseguido en el cable. El riesgo para la libertad de expresión en la Argentina está en el cable, por la dimensión en la facturación y por la concentración.

-¿Usted dice que en la Argentina el cable creció en forma desmedida ante un Estado que hizo la vista gorda?

-Hizo la vista gorda porque en aquel momento parecía que la rentabilidad del cable arrastraría al resto de la industria, pero no fue así. Vamos a un detalle concreto: si el cable se come la torta publicitaria, el aire entra en una debilidad tal que casi se podría decir que desaparece.

-¿Por qué usted centra su batalla en la TV por cable si tiene un sinnúmero de temas calientes sin resolver en este organismo?

-Porque es el único riesgo de monopolio absoluto que tiene la sociedad argentina. Por lo demás, si una persona tuviera tres radios o dos canales de aire no llegaría al talón de un señor que se quedara con el monopolio del cable. La TV por aire y la radio son espacios limitados, mientras que el cable no tiene esa limitación. En el capitalismo, el gran valor es la competencia y en la Argentina hemos eliminado la competencia.

-¿Pero el gobierno también permite que, ya sea con licencia o por acuerdos de explotación, otros empresarios acumulen radios?

-Aquí nadie se quedó con un porcentaje significativo de los oyentes. La concentración no llega al 10% de la audiencia. Tenemos un universo de 10 millones de televisores, seis millones de los cuales tiene TV por cable, el 60% del mercado. Súmele a eso que ese 60% es el de más alto nivel de consumo, el de más alto poder adquisitivo y tiene el más alto nivel de opinión. Quien maneje esa audiencia ejerce un monopolio sobre la parte que decide el país, tiene un peso económico y político desmesurado.

-¿Se refiere usted a esa versión según la cual el Grupo Clarín hizo una oferta por Cablevisión y Cablevisión respondió que no vendía?

-Yooo....diría que es anterior, cuando se da la concentración. Lo otro me parecen conjeturas. Cablevisión es una empresa en conflicto. No puede ser que la empresa que más factura en la Argentina no tenga interlocutores con el Estado.

-Pero el Comfer sabe que los dueños son Hicks-Liberty Media (hoy VLG).

-Acá nunca se presentaron. Siempre se presentan a través de abogados enojados. No hay interlocución de ningún tipo. Cuando yo dije que no les iba a renovar la licencia pusieron el grito en el cielo. Esa explotación se vence, sea complementaria o no. Se da por diez años. El Estado tiene absoluto derecho de abrir la competencia en el cable. Y donde no hay ningún cable, desde ya está abierta la inscripción.

-¿Abrir la competencia es política del presidente Kirchner?

-Es la idea del Estado. El otro tema importante que nunca se tomó en cuenta es la dependencia económica que esto genera. El manejo de la grilla de la TV por cable es poder.

-¿Cuando convocaría el Gobierno a nuevos servicios complementarios en TV por cable?

-Tenemos un conflicto con las cooperativas, dado que nosotros nos hemos presentado a pedir que las cooperativas, las mutuales y los credos tengan igualdad de oportunidades para la propiedad en los medios y hoy no se puede. Otra cosa que voy a discutir es que América TV (Grupo Avila-Vila-Manzano) ubique la antena de forma tal que le llegue a la mayor cantidad de gente.

-¿Le va a autorizar finalmente a Avila el traslado de la antena?

-Yo digo simplemente que estoy en favor de ese traslado como estoy en favor de todas las repetidoras de canales gratuitos. Tenemos que favorecer que lo gratuito se extienda para que lo pago no esté sostenido sobre una injusticia. Hoy lo que Cablevisión tiene ya atenta contra la libertad de competencia. Si se juntaran Cablevisión y Multicanal no atentarían contra la libertad de competencia, directamente la libertad no existiría más. La dispersión de la propiedad hace a la libertad de expresión.

-¿Qué puede decir de ese nuevo grupo de medios que encabezan Daniel Hadad, Raúl Moneta y Marcelo Tinelli, que tiene un canal de TV abierta, explota cuatro radios (dos propias), dos portales en Internet y un diario?

-(Se ofusca y alza la voz) ¡Es que al lado del cable, no existen! Lo que usted dice no tiene entidad. Son chusmeríos de barrio. ¿Cuántas radios hay? Catorce o quince. Tres radios serían en el mercado un porcentaje ínfimo. Nos interesa impedir la concentración en todos los medios. Pero los riesgos de concentración empiezan con más del 20% del mercado. Hay seis radios en venta, de las importantes, a dos millones de dólares. Eso es menos de lo que la TV por cable factura en dos días.

-¿Por qué el Gobierno sostiene con más publicidad oficial a América TV y Canal 9 que a cualquier otro medio?

-Porque si el Gobierno no los ayuda, se caen. Si a América el Estado no le tira limosna, el canal se cae.

-¿Cuál es la estrategia del Gobierno?

-La distancia en la magnitud de la facturación entre los canales Telefé y Canal 13, y los canales 9 y América es muy grande. Hay dos canales muy fuertes y dos muy débiles. Dos canales en convocatoria, América TV y Canal 9, reciben publicidad oficial porque no tienen posibilidad de sobrevivir en el mercado. El Estado banca a los que se caen, porque si no nos quedamos con dos canales y el cable se quedaría con todo. Así como durante la crisis le dimos una mano al Grupo Clarín. En la medida en que la situación cambie, el Estado tomará distancia. Con el jefe de gabinete y los cuatro canales de Buenos Aires estamos haciendo un proyecto de apoyo a la industria de la TV; la idea central es disminuir la carga impositiva como en Brasil. La industria televisiva tiene en la Argentina una carga del 30%. Tenemos que buscar facilidades para la descarga de aportes patronales y permitir el ingreso de equipamiento tecnológico. El Estado no ayuda según el rating, sino que sostiene a los canales que la sociedad necesita. Creo que, con la llegada de Marcelo Tinelli, Canal 9 va a salvarse y, en tal caso, el Estado sólo tendrá que seguir ayudando a América TV.

-¿Cómo logró un pequeño radiodifusor de Trenque Lauquen, con una medida judicial en Junín, frenar el proceso de transferencia de Radio Continental al español Grupo Prisa?

-Son esas absurdas jugadas de la justicia argentina, donde aparece un juez que da una licencia de radio o TV. La medida del juez es ilógica e irracional, apelaremos y se resolverá en 30 días. El Estado está haciendo lo posible para que se compita y la industria encuentre un camino que sea rentable, que la TV por cable no sea monopólica, sino competitiva. A la larga, el objetivo es que el cable no se coma al aire y que además sea nacional. Y, en tercer lugar que, en caso de ser nacional, no sea monopólico.

-¿En qué plazo venderá Telefónica su canal de aire?

-La salida del default es decisiva. Después de ahí se podrá pensar alguna cosa. También las empresas extranjeras que pagaron 1000 dólares por abonado al invertir fueron perjudicadas por la crisis. Eso lo respeto. Por otro lado, que 6 millones de argentinos tengan cable significa un aporte cultural que yo no puedo negar.

-El empresario Héctor Ricardo García, dueño de Crónica, recibió ofertas para vender el diario y el canal y, según versiones, desde algún nivel del gobierno lo habrían disuadido. ¿Puede contarme algo al respecto?

-Yo quiero a García, es uno de esos personajes que, si me lo quitan, me falta algo. El drama es que el canal Crónica TV no vale nada. En la TV por cable, la señal TN fue al canal 8 del cable y Crónica TV al 63. En el canal 8, Crónica TV valdría 15 millones de dólares. Pero Cablevisión y Multicanal son los dueños de la grilla.

-¿Recibe usted presiones? Y en tal caso, ¿de quiénes?

-Le diría que se reciben presiones en relación con los temas que hemos hablado, pero no hay cosas ocultas. Hay tensión porque todos los temas se discuten. Los grupos presionan, todos lo hacen. Hay presiones lógicas del sistema económico y del sistema político. Pero no hay cosas raras que me pidan a mí y yo tenga que pedirles a los demás.

-¿Es cierto que el gobierno le ofreció ser embajador en tres oportunidades?

-Sí, me llamó el jefe de gabinete y también el presidente, en un caso. Pero me consultaron. La oferta de Australia o Rusia fue la semana pasada. El quiere en las embajadas un grupo de gente cercana que haga una determinada política. Primero fue París, luego Cuba y, al final, estas últimas que le mencioné.

-Y no le pidieron que lo piense mejor?

-No. Dije que no en todos los casos. Me quedo.

El perfil

Formación política

Julio Barbaro nació en Buenos Aires el 19 de enero de 1942. Estudió Licenciatura en Ciencias Políticas en la Universidad del Salvador. Fue diputado nacional justicialista entre 1973 y 1976 y entre 1983 y1985.

Gestión

Fue secretario de Cultura durante la Presidencia de Carlos Menem entre 1989 y 1991. Desde 2003 es interventor en el Comfer. Publicó los libros Con bronca y esperanza (1984), El peronismo de la derrota (1986), con Miguel Unamuno, Antonio Cafiero y otros, y Pasiones raoznadas (2003).

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios