Teatro Abierto ya tiene su remake

A partir de hoy comienza un ciclo en homenaje a un hito de la década del 80
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25 de abril de 1997  

El Teatro del Pueblo, recuperado para la dramaturgia argentina, estrenó un ciclo de homenaje a Teatro Abierto, organizado por los integrantes de la Fundación Carlos Somigliana (Somi), muchos de ellos sobrevivientes del aquel grupo gestor de la idea.

"Príncipe azul", de Eugenio Griffero, (presentada en el ciclo 1982) es la elegida para iniciar el ciclo, que cuenta con la interpretación del elenco que la estrenó: Jorge Rivera López y Villanueva Cosse, dirigidos por Omar Grasso.

A través de este homenaje se revive una época donde el teatro argentino, que, como muchas otras de la historia argentina, también tuvo su lado oscuro, salpicado de cenizas.

Al principio estuvo el fuego

El 6 de agosto de 1981, en una noticia de último momento LA NACION informó del voraz incendio que destruyó totalmente el Teatro del Picadero, ubicado en el Pasaje Rauch 1847.

En ese momento se estaba realizando el ciclo de Teatro Abierto y no fueron pocos los que sospecharon que ese siniestro había sido provocado para ahogar un movimiento que había reunido a toda la gente del quehacer artístico para demostrar la vigencia y la vitalidad del teatro nacional.

Ahí estaba, ya sin vida, el teatro que había sido testigo de la unión de voluntades. Sobre esas cenizas se inició otro incendio, el de la solidaridad y apoyo a un ciclo que pasó a convertirse en el estandarte de protesta contra la mordaza que por aquella época había instituido la represión y el temor.

Apenas dos días después se anunció la continuidad del ciclo.

Osvaldo Dragún, desde el escenario del Lassalle, leyó un documento que señalaba que los acontecimientos "transformaron el hecho estético que nos propusimos al principio en una afirmación ética de la que nos sentimos orgullosos."

Con una convocatoria mayor, Teatro Abierto continuó en el Tabarís. La propuesta fue interpretar veintiuna obras breves escritas especialmente para el ciclo, a cargo de diferentes directores, donde trabajaron artistas de prestigio. Se ofrecían tres obras diarias, que luego se reiteraban semanalmente.

De este manera, Teatro Abierto 81 pasó a ser un hito fundamental dentro de la historia del teatro. Hubo otras secuelas (1982 y 1983), pero ninguna llegó a superar el brillo de la edición original.

Gestar la idea

Martha Degracia, dramaturga, integrante de la Fundación Somi, expresó que este homenaje no pretende convertirse en una remake o en un simple reestreno, sino que guarda relación con la necesidad de evocar aquellos momentos.

_¿Por qué este homenaje a Teatro Abierto?

_Voy a ser muy franca. Nosotros teníamos la sala libre en una franja horaria. Barajamos algunas posibilidades. Pero, la presencia de Villanueva Cosse en la sala, ensayando "Cocinando con Elisa", fue importante porque resultó, a lo largo de las charlas, una especie de detonador. Inevitablemente fuimos recordando experiencias compartidas y de pronto nos preguntamos por qué no repetir aquel suceso."

_Eso convertiría a la obra en un simple reestreno.

_No del todo. Están las ganas de volver a ver aquellos espectáculos que nos habían enamorado tanto. Más allá del deseo, nos dimos cuenta de que hay toda una generación que no conoció Teatro Abierto, ni tuvo oportunidad de ver los espectáculos más emblemáticos del ciclo.

_Este homenaje también guarda el propósito de reponer aquellas obras que puedan contar con el elenco original.

_Sí. Nosotros sabíamos que Rivera López no tenía en estos momentos un proyecto inmediato, con Villanueva ya lo veníamos hablando y vimos la oportunidad de recuperar el espectáculo original completo. Y esta posibilidad sugirió la idea de rescatar todas aquellas obras que pudieran ajustarse a este requisito.

_También es una oportunidad para que ustedes puedan disfrutar.

_Sí, porque en aquella época no podíamos ver muchos trabajos. Nos estábamos preparando para alguna representación diaria o ensayando.

_¿Qué otros textos integrarán este homenaje?

_"El acompañamiento", de Carlos Gorostiza, con Carlos Carella y Ulises Dumont; y en estudio están "Decir sí", de Griselda Gambaro; "El examen cívico", de Franco Franchi; "Desconcierto", de Diana Raznovich. Estamos recuperando todo el material y tanteando la posibilidad de reunir para una fecha determinada los elencos originales, tarea que no es fácil. Además publicaremos un pequeño folleto donde se explicará lo que fue Teatro Abierto, con una visión desde adentro de lo que representó para nosotros.

Variedad en un programa para destacar

Dentro del ciclo "Homenaje a Teatro Abierto" se pondrà en escena, durante abril y mayo, "Prìncipe Azul", de Eugenio Griffero, con la direcciòn de Omar Grasso y las actuaciones de Jorge Rivera Lòpez y Villanueva Cosse. Y, en junio y julio, "El acompañamiento", de Carlos Gorostiza, interpretada por Ulises Dumont y Carlos Carella.

A fines de mayo, se estrenarà una pieza de Lucìa Larraggione, "Cocinando con Elisa", con Norma Pons y Ana Yovino. En agosto, la directora Elena Tritek realizarà "Un tango para Pablo", de Peñarol Mèndez, con un elenco encabezado por Lito Cruz.

Otro de lo ciclos programados es el de "Teatro Semimontado", en donde se presentaràn "Ensayo en la arena", de Ana Caballero, dirigida por Manuel Iedbavni; "Venecia", de Jorge Accame, dirigida por Rubens Correa; "La piel", de Alejandro Finzi, con direcciòn de Daniel Marcove; "Maldita Matilde", de Daniel Ruiz, dirigida por Josè Marìa Paolantonio; "Familia de Vanzini y Antonia, su mujer", una obra de Omar Aita que dirigirà Villanueva Cosse y "El Sur y la nada", de Elio Gallìpoli, dirigida por Horacio Medrano.

Una nueva etapa para el Teatro del Pueblo, que abriò sus puertas para salvaguarda de la dramaturgia nacional.

Reencuentro del "Príncipe azul"

Quince años pasaron desde aquel día del estreno y Omar Grasso aún mantiene el mismo entuasiasmo que en aquella época al hablar de "Príncipe azul", de Eugenio Griffero.

¡"Príncipe azul"!, exclama Omar Grasso, mientras explica cómo fue que le tocó en suerte dirigir esa obra.

"Los directores teníamos que elegir, entre todas la obras presentadas, cinco y fundamentar la elección. "Príncipe azul" fue la última que seleccioné. De las cuatro primeras escribí largos fundamentos socio-político-económico-histórico. Con respecto a "Príncipe azul", lo único que pude decir es que la elegí porque me emocionó. Muy sabiamente, los organizadores me dieron ese texto.Hoy todavía me sigue emocionando de la misma manera."

_¿Hubo alguna modificación?

_Cuando la pasamos por primera vez, con alguna cosita que le agregamos para no aburrirnos, la dejé correr y me sentí nuevamente anegado por la emoción. ¡Cómo persiste!

_¿Resiste una lectura actual?

_Sí, porque es una pieza que mantiene los recuerdos de juventud, los ideales, los afectos, la lucha social y revive el joven que fuimos.

_¿En cuánto a lo socio-político, cambia la mirada?

_Durante los 15 años que pasaron desde 1982 hasta ahora, el tema central de la obra: la imposibilidad de ser felices de dos muchachos que se enamoraron en su primera juventud, enfrentados a familias aterrorizadas que los separaron y destruyeron sus vidas para siempre, si bien es un tema que ha avanzado en el mundo y la gente está un poquítito más libre de pensamiento, conozco todavía ahora casos parecidos o con dificultades para asumir con libertad determinados temas en sociedades que se presentan cerradas, pacatas, coercitivas.

_¿Qué pasa con los actores después de 15 años?

_A Rivera López y a Villanueva Cosse, como personajes, estos años les vienen bárbaro. Les tengo tanta confianza que les permito crear un montón de cosas. "Príncipe azul" ya es una familia, con ella recorrimos medio mundo, convivimos, compartimos copas y hoteles. Hay toda una vida alrededor de la obra y entonces volver a hacerla es un reencuentro con viejos amigos.

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