Relevan a la cúpula de la Fuerza Aérea

El presidente Kirchner desplazó al brigadier Rohde y también ordenó el retiro de otros once oficiales de alta graduación
Daniel Gallo
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18 de febrero de 2005  

La cúpula de la Fuerza Aérea fue removida prácticamente en su totalidad por orden del presidente Néstor Kirchner. El jefe de la Fuerza Aérea, brigadier general Carlos Rohde, fue relevado anoche de su cargo y la misma suerte corrieron otros once brigadieres como consecuencia del escándalo originado por el caso del contrabando de drogas en un avión de la empresa Southern Winds.

Fue una medida profunda y sorpresiva. En el ámbito político se esperaba el pase a retiro de Rohde y de dos o tres brigadieres más. Pero fuentes del Gobierno confirmaron a LA NACION que el presidente Kirchner decidió una medida de fuerte impacto.

El ministro de Defensa, José Pampuro, comunicó a Rohde la decisión tomada por Kirchner. Pasada la medianoche el ministro sostenía una reunión en su despacho con el desplazado jefe aeronáutico y otros mandos de la Fuerza Aérea, en la que se analizaba la situación en esa institución.

Al cierre de esta edición no se conocía el nombre del nuevo jefe de la aeronáutica, aunque se daba por descontado que saldría de la lista de brigadieres ascendidos últimamente.

Pampuro había sostenido un encuentro previo con el presidente Kirchner en la Casa Rosada durante el que se tomó la decisión de descabezar a la cúpula aeronáutica.

A Rohde se le recrimina haber mantenido en su puesto al comodoro Alberto Beltrame, jefe de Ezeiza, aún a sabiendas del escándalo y a pesar de que el hijo de Beltrame estaba seriamente comprometido en la investigación. El hijo de Beltrame, empleado de Southern Winds, se entregó ayer después de estar prófugo de la Justicia.

En el encuentro en la Casa Rosada entre Kirchner y Pampuro se habría definido, además, que la Policía Aeronáutica Nacional (PAN) deje de cumplir sus funciones en el aeropuerto internacional de Ezeiza.

En una reunión que los brigadieres tuvieron por la mañana en el Edificio Cóndor ya había quedado instalada la sensación de que la Fuerza Aérea perdería el control sobre la PAN. Algunas voces especularon con que esa agrupación de seguridad directamente sería disuelta luego de la intervención, por 45 días, que lleva adelante el secretario de Asuntos Militares, Jaime Garreta. Claro que por entonces los mandos aeronáuticos no sabían que Kirchner descabezaría a la Fuerza Aérea.

Justamente, Garreta estuvo ayer por la tarde en la sede de la PAN en el aeropuerto internacional de Ezeiza, acompañado por el brigadier Rohde. Este primer acercamiento del interventor sirvió para que se interiorizase sobre las funciones de los principales miembros de la PAN.

El último jefe de la Policía Aeronáutica, el brigadier Horacio Miguel Giaigischia, fue pasado a retiro anteayer al decidirse la intervención de esa unidad.

Los brigadieres tenían la esperanza de que la crisis finalizará de manera rápida para proteger la golpeada imagen institucional. Pero la decisión presidencial golpeó luego muy profundo en sus ánimos.

La PAN, fuera de Ezeiza

Mientras los mandos aeronáuticos analizaban por la mañana entre ellos la estrategia que seguirían, el ministro Pampuro recibió en su despacho al diputado nacional Fernando Montoya, presidente de la Comisión de Seguridad Interior.

El legislador radical le comunicó a Pampuro que impulsará en breve un proyecto de ley para sacar de la Fuerza Aérea a la Policía Aeronáutica. El ministro ni aceptó ni rechazó la iniciativa. El dato no es menor, porque marca que la oposición y el Gobierno tienen ideas muy similares sobre lo que será en los hechos el final de la PAN.

"Le dije al ministro Pampuro que impulsaré una rápida modificación del marco legal que rige la PAN, que depende de la Fuerza Aérea, para que la misma se transforme en una fuerza de seguridad sin las particularidades que hoy tiene y dependa del área correspondiente", dijo Montoya.

Antecedentes

Una circunstancia para tener en cuenta es que, a fines del año último, el grupo de especialistas de seguridad y defensa convocados por el ministro Pampuro para el proyecto "La defensa en la agenda democrática" debatieron la necesidad de distanciar a la Policía Aeronáutica del ámbito castrense.

Ese pensamiento no fue plasmado en el escrito final del proyecto para lograr la firma de los oficiales de la Fuerza Aérea, ya que se buscó presentar una iniciativa sin oposiciones.

No sería la primera vez que la seguridad en el aeropuerto de Ezeiza quede bajo otro mando operacional.

Entre 1985 y 1992 fue la Gendarmería la fuerza encargada de controlar la zona, con algunas responsabilidades compartidas con la PAN. Se analiza ahora volver a ese sistema.

También avanzará la intervención de Garreta sobre los controles privados de seguridad que ocuparon el rol del Estado en Ezeiza. El Ministerio de Defensa estudiará los contratos de esas empresas para darlos por finalizados.

Por lo pronto, el Gobierno pretende dotarse de equipos técnicos, como scaners, para controlar lo que controlan las empresas de seguridad privada. Un reaseguro que se entiende necesario.

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