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José Severo Caballero

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2 de marzo de 2005  

El fallecimiento

Hondo pesar causó la noticia sobre el fallecimiento el domingo último, a los 86 años, del ex juez de la Corte Suprema de Justicia doctor José Severo Caballero.

Cordobés, nacido en 1917, Caballero fue un reconocido y destacado penalista que llegó a presidir el más alto tribunal de la Nación, tras el regreso de la democracia, en 1983, cuando el entonces flamante presidente Raúl Alfonsín resolvió renovar el máximo tribunal heredado de la dictadura.

El 21 de diciembre de 1983, el Senado prestó acuerdo por unanimidad a los entonces cinco nuevos integrantes de la Corte: Genaro Carrió, César Augusto Belluscio, Carlos Fayt, Enrique Petracchi y Severo Caballero. Por entonces, tenía 65 años y anteriormente se había desempeñado como fiscal de la Cámara del Crimen en Córdoba y vocal del superior tribunal de Justicia de esa provincia, cargo del que fue destituido en 1966 por el golpe de Estado encabezado por Onganía.

En 1985 reemplazó en la presidencia de la Corte a Carrió y permaneció en el cargo hasta 1989, cuando renunció durante el gobierno de Menem.

Desde entonces trabajó como abogado particular y en los últimos tiempos estaba virtualmente retirado de la actividad. Una de sus últimas apariciones públicas fue, precisamente, en el salón de actos de la Corte, el 31 de octubre de 2003, cuando asumió como ministro del máximo tribunal Eugenio Raúl Zaffaroni.

Severo Caballero fue uno de los jueces que en 1987 avaló la constitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto final, junto con Fayt, Belluscio y Petracchi.

Doctorado en derecho por la Universidad Nacional de Córdoba, fue miembro honorario del Instituto de Derecho Penal y Criminología de la Facultad de Derecho de la UBA y, desde 1976, ocupó el sillón Manuel Lucero como miembro de número de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Córdoba. Además, fue un asiduo conferencista sobre temas de derecho penal.

Caballero estaba casado con la abogada Beatriz Helena Saluzzi.

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