Polémica en La Plata por una distinción honorífica a Kirchner

El presidente Azpiazu impulsa el galardón
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11 de marzo de 2005  

LA PLATA.- Una fuerte controversia se suscitó en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), cuyo titular, Gustavo Azpiazu, resolvió otorgar el título de doctor honoris causa al presidente de la Nación, Néstor Kirchner. La distinción fue criticada por decanos disidentes, que denunciaron una "adulación extrema" otorgada mediante un "subterfugio legal" -una resolución firmada por Azpiazu- para eludir al Consejo Superior.

El propio Azpiazu admitió a LA NACION no conocer otro doctorado honoris causa que se haya otorgado sin previa aprobación del Consejo Superior. En este caso la intervención del claustro será posterior, ad referéndum de la decisión del presidente de la universidad.

Kirchner obtuvo el título honorífico por "ser el primer estudiante de esta universidad que llega a la máxima magistratura y por representar a una generación prácticamente exterminada", explicó Azpiazu.

Tres de los quince decanos -Guillermo Bibiloni (Ciencias Exactas), Guillermo Hang (Agronomía) y Ana Barletta (Humanidades)- expresaron su desacuerdo y firmaron un documento en el que proponían distinguir al Presidente con otras figuras: graduado ilustre o huésped de honor.

El primer magistrado cursó en la universidad platense entre 1969 y 1976. No tuvo promedio sobresaliente ni hay constancias de su actuación como profesor. Azpiazu argumentó que se trata de un "reconocimiento social y no de un título por su mérito académico".

Sesión frustrada

La resolución 125, que otorgó el título honorífico a Kirchner, fue firmada luego de que se frustrara una reunión del Consejo Superior convocada el martes último para debatir la distinción, como parte de los festejos por el centenario de la casa de estudios.

El presidente de la UNLP necesitaba reunir dos tercios de los 60 integrantes del claustro. Antes de la votación un grupo de 100 manifestantes identificados con la Corriente Estudiantil Popular Antiimperialista (CEPA) y con la agrupación Quebracho irrumpió en la sesión con bombos y pancartas y a los gritos impidió concluir la sesión.

Azpiazu, que recientemente recibió del gobierno nacional 8 millones de pesos para realizar obras, firmó horas más tarde la resolución, que fue enviada al secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, según consta en una copia entregada a LA NACION.

En tanto, el secretario general de la universidad, Fernando Tauber, dijo que el diploma y la medalla de honor que acreditan el título podrían ser entregados a Kirchner "incluso antes de obtener el referéndum del consejo". Admitió, no obstante, que la resolución expiraría si no lograra su posterior aprobación en el claustro académico.

El propio presidente de la UNLP reconoció que esta resolución tiene "un margen de discrecionalidad: es un instrumento creado para tomar una decisión y realizarla sin dilaciones". Pero aseguró que no entregará el diploma y la medalla al Presidente antes de lograr la aprobación del claustro.

Para Azpiazu, identificado por sus pares con la Unión Cívica Radical, la herramienta legal utilizada se justifica porque los consejeros y estudiantes disidentes no permitieron sesionar "mediante un mecanismo antidemocrático, al impedir el funcionamiento del Consejo Superior".

Negó, por otra parte, que se trate de una adulación al jefe del Estado por los fondos para infraestructura en esta casa de estudios. "No es adulación. El Presidente ha tenido gestos concretos. Esta es una manera de decir gracias", expresó Azpiazu.

Las críticas

"Este título podría ser entendido como una adulación extrema", dijo la decana Barletta, de Humanidades. Agregó que "no corresponde" dictar una resolución para otorgar este título.

"El Presidente no tiene un mérito académico ni ha demostrado un servicio social a la República", dijo Bibiloni. Y se preguntó: "¿Qué pasaría si el año que viene ocurriera una debacle y Kirchner saliera de la Casa Rosada en helicóptero?". Por su parte, el decano de Agronomía dijo a LA NACION: "Un presidente en ejercicio no debería ser nominado. Este título merecía un tratamiento y se otorgó por resolución. No salió bien. No es lógico", concluyó.

El título de doctor honoris causa de la Universidad de La Plata fue otorgado a 38 personalidades desde el regreso de la democracia: el presidente de la Comunidad Vasca, Juan José Ibarretxe Markuartu, lo obtuvo el año pasado.

Antes fueron distinguidos con esa mención el juez español Baltasar Garzón, el escritor Ernesto Sabato, el ex premier israelí Shimon Perez y la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.

Consultada por LA NACION, Carlotto dijo que Kirchner merece el título honorífico: "Ha demostrado que tiene mérito suficiente. Fue estudiante y se graduó en la UNLP. Vivió en esta ciudad. Ha alcanzado un cargo prominente. Y en dos años de gobierno ha demostrado compromiso en la defensa de los derechos humanos y en la lucha contra la impunidad y la corrupción".

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